¿Qué ocurriría si los municipios de la Comarca de Pamplona dejaran de existir como tales para integrarse en una única entidad local? Esa posibilidad figura en el borrador presentado por el expresidente Juan Cruz Alli en la ponencia para reformar la Lorafna. En el apartado dedicado a la reforma administrativa local, el texto propone la "creación de un área metropolitana de Pamplona que corresponde al territorio conocido como la Cuenca de Pamplona". Este nuevo modelo "funcionaría como área metropolitana, organizado institucionalmente como Ayuntamiento de Pamplona, única entidad local de todo el territorio", absorbiendo y disolviendo los municipios de la periferia.

"Ya sé que esto es un avispero, porque cada uno en esta tierra quiere tener su txoko, pero que en un planteamiento racional tiene que ser así", ha declarado de forma tajante el exjefe del Ejecutivo foral ante la comisión parlamentaria. A pesar de la previsible resistencia política, el exmandatario ha sentenciado que "nuestra obligación es buscar soluciones a los problemas" y ha instado a los grupos a actuar con altura de miras. Para Alli, "miremos nuestra realidad poblacional y humana", un análisis que obliga a reformar las fronteras administrativas para adaptarlas a las necesidades de los servicios comunes del siglo XXI.

Esta reestructuración transformaría el mapa de la comarca, disolviendo corporaciones independientes en una sola gran estructura administrativa bajo las siglas de la capital. El expresidente considera indispensable superar los localismos para priorizar la modernización de la gestión en un continuo urbano que ya actúa de manera conjunta en la práctica. Con esta propuesta, Alli busca dotar de eficiencia a un territorio donde la fragmentación municipal actual dificulta, a su juicio, un diseño racional de las políticas de transporte, urbanismo, fiscalidad común y optimización de recursos públicos.

Potenciar la identidad navarra

En el bloque destinado a la gestión de competencias, el documento de Alli busca "potenciar la identidad de Navarra" a través de los hechos diferenciales y a "incrementar el autogobierno a partir de los conceptos que ya he ido announcing, que es el derecho histórico". El expresidente ha planteado la necesidad de "exigir al Estado desarrollar el autogobierno, porque no está todo acabado en el Amejoramiento", incidiendo en que existen previsiones normativas que todavía "no están en la realidad institucional". Para evitar el bloqueo de estas facultades, ha explicado que su propuesta toma como referencia el estatuto de Cataluña, donde "se matizan muchísimo los contenidos competenciales".

El veterano jurista busca incorporar esta precisión técnica a la nueva ley para blindar las competencias forales frente a la injerencia de las instituciones estatales. Alli ha sostenido que detallar los estatutos de manera minuciosa es vital para conseguir "que el Tribunal Constitucional tenga menos libertad o menos arbitrariedad a la hora de hacer la interpretación". Al definir con exactitud el alcance de cada una de las facultades navarras, el 'Proyecto de ley orgánica de autogobierno del pueblo navarro' pretende erigirse en un escudo definitivo que resuelva las crónicas tensiones de competencias con Madrid.

El exmandatario ha insistido ante los parlamentarios en que el proceso actual de reforma no debe limitarse a modificaciones cosméticas, sino que debe afrontar una profunda modernización institucional. "Esto tienen sus señorías que hacerlo porque hay partes que son fundamentales para esta sociedad que no están en la Lorafna", ha advertido con firmeza. Según el exdirigente, el texto original de 1982 es un documento que ya "está superado por las circunstancias sociales, económicas, políticas de esta tierra", lo que convierte en un deber del Parlamento acomodar la norma a la realidad actual.

Gestión de la Seguridad Social y prisiones

Entre las materias de futuro plenamente asumidas, Alli ha reclamado la transferencia de la Seguridad Social, si bien ha matizado con precisión técnica que se refiere exclusivamente a "la gestión económica de la Seguridad Social, que no es crear nuestra propia Seguridad Social". El ponente ha razonado que "no tenemos entidad como para crear un sistema de Seguridad Social en todos los órdenes habiendo un sistema nacional en el que estamos integrados, y que es un elemento identificador del Estado". Para Alli, "nos conviene estar en el paquete global; no es que salgamos perdiendo y no tengamos medios", fijando la meta de participar en la gestión general.

Del mismo modo, ha introducido la materia penitenciaria como una competencia que contempla como "una realidad asumida" en el nuevo marco estatutario que debe regir la comunidad. El exjefe del Gobierno foral ha defendido la plena viabilidad de esta transferencia señalando que "otras comunidades la tienen y, por tanto, se ha demostrado que es posible, que es viable". El ponente ha reconocido explícitamente que "el sistema penitenciario está directamente vinculado con el Poder Judicial" y que este último "es único para todo el Estado", pero ha sostenido que la asunción de la gestión de las prisiones es perfectamente compatible.

La propuesta competencial persigue cerrar de forma definitiva el mapa de transferencias pendientes que se diseñó durante la Transición y que ha arrastrado décadas de parálisis política por falta de desarrollo legislativo. Con este marco normativo, el expresidente plantea que materias estratégicas como la gestión de los centros penitenciarios locales dejen de depender de negociaciones bilaterales coyunturales. Alli ha insistido en que su borrador de ley orgánica dota de herramientas jurídicas sólidas al autogobierno foral, permitiendo que la comunidad asuma con plenas garantías "un espacio de futuro" construido desde la experiencia del presente.