Síguenos en redes sociales:

"Empecé a dedicarle tiempo a esto; entonces se acabó aquello de coger carrerilla y cerrar los ojos"

Benito Ros se ha acostumbrado a ganar. Y no a sus amigos del pueblo, sino a los mejores del mundo. Pero no es algo de ayer, lleva ya muchos años batiendo récords. Para conseguirlo, eso sí, ha tenido que superar riscos y obstáculos que harían llorar a una cabra

"Empecé a dedicarle tiempo a esto; entonces se acabó aquello de coger carrerilla y cerrar los ojos"

ABÁRZUZA. Como cualquier otro chaval de 28 años, Benito vive y sale por su pueblo, Abárzuza. Como cualquier otro, pero con una sutil diferencia: él ha viajado por el mundo venciendo en cada Campeonato del Mundo, en cada Europeo, en cada Nacional. Él es capaz de quedarse quieto, mientras hace un caballito con la bici durante veinte segundos, para que le saquemos una foto. Y siempre con una gran sonrisa.

No pienso preguntarle lo mismo que todo el mundo, sobre cómo decidió iniciarse en esto.

(Ríe) ¡Si siempre intento contar detalles nuevos! Hubo una época en la que soltaba todo el rollo y ya está, aunque últimamente prefiero contar más cosas. Me inicié aquí (señala el terreno de su casa), y como para bajar al pueblo iba en bici, pues ya empecé a hacer kilómetros poco a poco. Y entre las cuestas, los saltos... me picó y empecé a hacer un poco el cabra. Un día, cuando tenía nueve años, apareció un hombre del mundillo del trial, y empecé a ahondar más en el tema, porque ya no era sólo dar botes, sino que hace falta equilibrio, colocación, etc... Entonces empecé a dedicarle tiempo, y se acabó aquello de coger carrerilla y cerrar los ojos (ríe). Luego ya empecé a ir a las competiciones más cercanas, aunque sin estar federado, porque este deporte es tan pobre que había posibilidad de competir sin estar federado. Luego le dijeron a mi padre que lo hacía bien, me federé y pronto estuve peleando con los primeros.

¿Mientras tanto estudiaba?

Sí, fueron años complicados. El momento más decisivo fue cuando dejé de estudiar, porque ya tenía que hacer algo y decidirme. Así que, con 18 ó 19 años, los de Monty (una marca de bicicletas de trial) me empezaron a ayudar. Al menos ya no me costaba dinero de mi bolsillo. Estuve haciendo un par de currillos, pero rápidamente me di cuenta de que era incompatible, y es ahí cuando me decidí por la bici, porque era imposible la plena dedicación si tenía que compaginarlo a la vez.

¿Sigue viviendo de la bici?

Sí, la verdad es que a peor no he ido, y además lo combino con mi trabajo, importador de Koxx (una marca de bicicletas y accesorios).

¿Cuántos años espera poder seguir a este nivel?

Por el momento llevo muchos, y ya estoy satisfecho, pero espero poder seguir a este nivel y mejorando.

¿Mejorando? ¡Si usted es el mejor del mundo!

Sí, porque siempre tienes que mejorar ciertas cosas. Si no hubiera perfeccionado cosas, igual no hubiera conseguido lo que he conseguido. Hay aspectos técnicos que, si los ve alguien que no sabe, pues probablemente no se dé cuenta de que es una mejora, pero quizás sea esa la diferencia que necesitas para ganar.

¿Es cierto que suele gritar mientras compite?

(Ríe) ¡Lo que se puede encontrar uno por Internet...! A ver, cuando estás a tope en plena competición, con todas las ganas que tienes de que salga bien, si te pasa alguna cosa que se te salga del plan completamente... Imagínate. Es, sobre todo, cuando te pasa en un sitio que no te esperas. Pero no grito en medio de la prueba, ¡sólo cuando ya la he cagado! (ríe) No, también hay gritos de felicidad y desahogo, no te creas.

¿Qué significa salto lateral, subida frontal limpio y salto lateralsubida frontal limpiosubida frontal a protector

El récord más habitual, el que más distingue a un piloto de otro, es el salto de barra, y en ese logré hace poco el récord en Alemania (Eubach). Salté 1,42 metros, aunque pienso que se saltó demasiado aquel día porque el suelo que había rebotaba bastante. Así, me imagino que pasará mucho, mucho tiempo sin ser superado. Y en ese salto, lo que haces es ponerte paralelo a una barra y, estando en parado, saltarla. Es parecido al salto de altura de atletismo, pero con una bici. El de subida frontal no se hace desde hace tiempo: ponen una especie de escalón que va subiendo. Coges una carrerilla -más o menos- establecida, y lo subes. El de subida frontal a protector es lo mismo que el frontal, pero sólo tienes que conseguir pegar con una chapa (a la altura de los pedales) contra el borde del escalón, en lugar de tener que llegar con la rueda, como en el frontal limpio. Aunque eso ya no se estila, el protector es más típico del biketrial, que es como el trial-bici, pero promovido, montado y decidido por Monty. Por eso hemos abandonado algunos pilotos el biketrial, porque es mercantilizar el deporte a favor de una marca, para su provecho propio.

Imagino que habrá sufrido caídas bastante importantes.

No tantas como parece. Es un deportes con riesgos más o menos controlados. Hay un primer salto que sí que impresiona, pero hay que probarlo e intentarlo con plena confianza, aunque te caigas. Sí que he tenido roturas, como una en la muñeca, aunque fue con la moto. Y con la bici, lo único que me he roto ha sido el metacarpio del pie, de lo que aún estoy algo resentido.

Se ve que le tiran todos los artilugios que tengan ruedas.

Sí, aunque ahora ya sólo bicis y motos. Con los coches, antes sí que hacía cosillas, pero me metí en el mundillo del tuning y salí bastante escarmentado.

¿En qué ha quedado el enfrentamiento entre BIU y UCI?

Pues sigue ahí. BIU (Biketrial International Union) y UCI (Unión Ciclista Internacional) son completamente distintas. BIU no permite ningún cambio, ellos toman las decisiones y ahí se acaba el tema. En cambio, con la UCI, si la gente pide que algo se mejore o se cambie, pues se cambia y ya está. Es mucho mejor la UCI, porque además se ven más tus progresos, y los ve la federación, que te ayuda a ir a las competiciones, cosa que en la BIU no pasa. BIU no va a ir a más, salvo que sea en beneficio de la marca que hay detrás, sólo por intereses propios. Si por ellos fuera, este deporte no avanzaría más.

¿Considera que hay suficiente seguimiento a este deporte?

No, y mucha culpa de esto la tiene lo que te acabo de contar: la división que se ha formado. Estaría bien que se hiciera algo, ya que llevamos muchos años ganando prácticamente todo, y sin embargo no aparecemos nada, cosa que en fútbol no pasa. ¡Si hasta sabemos cuál es la marca de calcetines que llevan! Quizás debería saberse más quién fue Ot Pi, o César Cañas, porque han sido muy importantes y hay un desconocimiento tan importante que genera cierta desinformación, y eso nos perjudica a los que estamos dándolo todo y haciéndolo bien.

¿Dónde y cuánto entrena?

Si estoy aquí, entreno a unos cuatro kilómetros de mi casa, más o menos. Los apaños que le hago a las bicis los suelo probar aquí mismo. Aunque también entreno cuando salgo: Aragón, Madrid, Valencia, etc. Suelo dedicarle unas dos o tres horas, cinco o seis días a la semana, más las competiciones, que las hay, prácticamente, todas las semanas.

¿Alrededor de cuántas bicis han pasado por sus manos?

Unas cuarenta, más o menos. Pero la mayoría han pasado en los últimos tiempos: unas tres bicis por año.

Cuando cuelgue la bici, ¿a qué le gustaría dedicarse?

Estoy y estaré toda la vida relacionado con la bici, aunque no sé si será mi principal fuente de ingresos. Me gustaría seguir vinculado, hacer algo que me guste y que me haga sentir realizado.

¿Qué es lo más importante para practicar este deporte?

Sobre todo, ganas. Es necesario tener bastante fuerza en las piernas, aunque también hace falta estar fuerte de brazos y tronco para compensar el equilibrio bien. Hoy día abunda la gente que está fortísima y, en pleno calentamiento, pega unos saltos que asustan, pero luego, en zona, la cosa cambia mucho...