Hondarribia pasa por encima de la marea

PRIMERA JORNADA | La ‘Ama Guadalupekoa’ se exhibe en el ‘popare’, vence con cinco segundos de ventaja sobre Orio y espanta los malos presagios por el viento y las mareas vivas

10.02.2020 | 01:51
Los remeros de la 'Ama Guadalupekoa' se abrazan en la rampa tras lograr el mejor tiempo

Donostia - Lo venían avisando en la desembocadura del Bidasoa. "Hemos dado con la tecla", "sabemos que, haciendo bien nuestro trabajo, estaremos en la pelea" y "nos gustaría mucho traer la bandera al pueblo, otra vez, un día 8 -el día grande de la ciudad-". Estas tres afirmaciones han salido de dentro de la trainera de Hondarribia, un equipo que ayer marchó a casa con el aplauso de su afición tras demostrar que lo dicho en julio se cumplió en septiembre. La primera jornada de la Bandera de La Concha fue para el bote verde, que remó a su mejor nivel y voló en popare, al que le sacó el máximo provecho. Además, con su regata, espantó los malos presagios que predecían más tristezas que alegrías para las embarcaciones de la segunda tanda, que bogarían con más viento y mareas vivas justo cuando debían arrancar con su trabajo. Porque no solo ganó, sino que pescó para la jornada decisiva una ventaja de 5,54 segundos sobre Orio, vencedor en la primera tanda.

La San Nikolas se impuso a Santurtzi, tercera en la regata, en una vibrante batalla que no se decidió hasta la última palada y que deja a los tres primeros en menos de diez segundos. A 9,12 segundos del ganador de la primera jornada acabó la Sotera, que fue cinco segundos mejor que el último integrante de la tanda de honor el próximo domingo, Zierbena. Atendiendo a la igualdad vivida durante todo el verano, el colchón de Hondarribia tiene un grosor que permitirá dormir a gusto a los pupilos que dirige Mikel Orbañanos estos próximos días. Confiados no, pero sí con mucha confianza.

En el remo, sin embargo, las previsiones existen para que no se cumplan. Son varios los ejemplos que se han vivido este verano, pero ya la Concha, en una sola mañana, se encargó de confirmarlo. Empezando por la salida, que ayer se dio de forma diferente. Por vez primera en 124 ediciones, un semáforo daba la luz verde a la regata. Y cosas del directo, el avance tecnológico pagó la novatada al fallar la sincronización del cronómetro con el semáforo en el arranque de la regata. Tocaba volver a empezar.

Orio protegió su espacio El parón de la salida nula añadió tensión en los botes. Es la olimpiada del remo y cualquier pequeño imprevisto puede cortar la concentración de las tripulaciones. Las cuatro traineras de la primera tanda tuvieron que esperar cinco minutos para volver a salir al agua, entre ellas una de las grandes favoritas, Orio. Los aguiluchos, por la calle 2, la misma que le había tocado en el sorteo a Hondarribia, buscaron desde el arranque la proa de la regata. Las vizcainas Santurtzi, Urdaibai y Kaiku tratarían de evitarlo.

Morados y azules estuvieron a la altura de Orio en la primera mitad del largo de ida. Desde la siempre indeseada calle 1 bogaba Santur-tzi. La Sotera fue, sin duda, una de las protagonistas de la mañana. Y la antagonista de la San Nikolas. El virtual campeón de la Liga ACT pareció iniciar su escapada al minuto 6, desde el centro, tirando de esa remada tan característica suya y que le ha permitido volar en muchas de las regatas del verano. Tres segundos de distancia llegaron a sacar los aguiluchos, pero cuando fueron a tomar la ciaboga, el GPS marcaba que iban dos segundos por detrás de los morados. Estos, enfilados hacia la calle 0, habían logrado abortar la huida amarilla e incluso superarles. El popare iba a resultar decisivo.

Lo sabían los bogadores, a los que el viento ya les comenzaba a tirar. De vuelta a la bahía, ráfagas de 15 kilómetros por hora acompañaban por la popa la batalla en cabeza. Para entonces, Urdaibai ya no era rival, a más de dos botes de distancia del liderato de la tanda. Una proa de regata que se fue alternando entre el morado y el amarillo mientras en las traineras sus patrones recibían indicaciones de qué rumbo tomar. Orio decidió mantener su calle, proteger su espacio, propicio para volver. Santurtzi le siguió, cada metro más cerca de las palas guipuzcoanas.

Pasado el minuto 12 de regata, Orio decidió marchar. Se fue hacia la 3 y consiguió distanciarse de su sombra morada durante los siguientes tres minutos. Hasta cuatro segundos de renta adquirió la San Nikolas. Santurtzi, entonces, se puso detrás, en su ubera. Una maniobra que acabó con la Sotera pasando a estribor. Más metros para el bote de Iker Zabala en busca de esas olitas que le acercaran a la cabeza. También más riesgo. Tanto que, en un momento dado, los remos morados pudieron haber tocado la pala de Gorka Aranberri, tal y como denunció el patrón oriotarra tras la regata. La situación no fue a mayores. La última txanpa, memorable, digna de una regata de tanto lustre, acabó con Orio por delante y con ambos botes desfallecidos.

Los aguiluchos buscaban oxigeno al término de la prueba, que les otorgaba la victoria parcial y 3,58 segundos de renta sobre Santurtzi. Urdaibai alcanzó la meta a trece segundos del ganador, mientras que Kaiku no dio ni mucho menos la talla en la primera jornada, con un retraso de 44 segundos.

Un 'popare' magistral A pesar del percance de la salida en la primera tanda, la segunda manga salió puntual. A las 12.30 se lanzaron a la mar las cuatro traineras restantes de la competición. Desde la calle 4, y tras el susto de la clasificatoria, Zierbena cogió rápido la primera plaza de la regata. Los de Juan Zunzunegui llegaban con ganas de dar una imagen acorde a su nivel, más cuando no hay cupos por medio. Para ellos era la última oportunidad de ganar algún título -¿La Concha no se considera como tal?- y tenían muchas ganas de desquitarse del amargo sabor de la plata que mordieron en la pasada edición de la bandera.

El cambio de marea se preveía para la misma hora a la que comenzó su trabajo la segunda tanda. El viento también podía ir a más. En la previa, el miedo de que las condiciones influyeran era palpable. Pero los ánimos estaban en lo alto: "si se dan cambios, habrá que afrontarlos con más fuerza todavía", explicaban algunos remeros. Y ni hubo tanto aumento del viento, ni las mareas vivas fueron determinantes. Hondarribia, por la calle 2, pasó por encima de ellas con una remada que comenzó a sacar brillo en el minuto 7. En ese instante cogió la cabeza la Ama Guadalupekoa, aprovechando también una pequeña pugna que libraron Zierbena y Donostiarra por la calle 3, propiedad de los capitalinos. Ondarroa, de vuelta a la bahía 23 años después, no consiguió seguir el ritmo de sus rivales por una calle 1 que, para ellos sí, fue un lastre.

En ciaboga, la Antiguako Ama, impulsada por un pueblo entero que fue de viaje a la capital cultural, viró última, a 17 segundos de Hondarribia y a siete del tercer clasificado, una Donostiarra que perdió comba en la ida. Pugnar por la segunda plaza sería el objetivo de una aclamada Torrekua II. Estar en la pelea por la bandera era el reto de Hondarribia, que igualaba el tiempo de Santurtzi en la baliza de fuera. La trainera local, que cuenta cada vez con un mayor apoyo, mejoró sus registros a la vuelta, marcando el mejor quinto tiempo del largo de vuelta. Sin embargo, la plaza de la tanda de honor estaba cara ayer y Zierbena demostró su condición de gallo en el tramo de popare, en el que distanció a nueve segundos a Donostiarra y pudo mejorar en cuatro el registro de Urdaibai, que bogará con los capitalinos en la primera tanda el próximo domingo en la bahía.

Por delante, Hondarribia volaba sobre las olitas de un metro que se levantaban dentro del campo de regateo. Muy centrados, en el camino y en sus cabezas, los remeros bidasotarras tuvieron las referencias que les faltaron en la ida, según explicaba después Txalo Carrión. El veterano proel se congratuló, asimismo, de que el equipo mantuvo "la cabeza fría durante toda la regata".

De hecho, ese trece que montó ayer Mikel Orbañanos, con Ioseba Amunarriz de patrón, es la tecla de la que hablamos en el inicio de esta crónica. Son los elegidos que no han perdido ninguna tanda y que "nos da un pelín más de confianza" para la regata decisiva, apuntaba el proel. A ella llegará Hondarribia con casi dos botes de ventaja tras unos últimos mil metros de regatas magistrales. Cinco segundos de ventaja son muchos para la cuadrilla verde si se comparan con las diferencias que se han dado el primer domingo en las últimas ediciones, pero no definitivos para el nivel de los rivales, que no han dicho aún su última palabra.

Primera tanda

Posición traineraCalleCiaboga2º largoTiempo finalDiferencia

1. Orio29:539:32.4219:25.42

2. Santurtzi19:519:38.0019:29.00+03.58

3. Urdaibai49:569:42.9219:38.92+13.50

4. Kaiku310:1210:01.5220:13.52+48.10

Segunda tanda

Posición traineraCalleCiaboga2º largoTiempo finalDiferencia

1. Hondarribia29:519:28.8819:19.88

2. Zierbena49:569:38.8219:34.82+14.94

3. Donostiarra310:019:42.1819:43.18+23.30

4. Ondarroa110:089:42.3019:50.30+30.42

Clasificación general

Posición traineraCiaboga2º largoTiempo totalDiferencia

1. Hondarribia9:519:28.8819:19.88

2. Orio9:539:32.4219:25.42+05.54

3. Santurtzi9:519:38.0019:29.00+09.12

4. Zierbena9:569:38.8219:34.82+14.94

5. Urdaibai9:569:42.9219:38.92+19.04

6. Donostiarra10:019:42.1819:43.18+23.30

7. Ondarroa10:089:42.3019:50.30+30.42

8. Kaiku10:1210:01.5220:13.52+53.64

la 'tecla' verde

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