El gobierno de Australia cancela de nuevo el visado de Djokovic
Un tribunal decidirá mañana si el número 1 del mundo puede jugar el abierto
El Gobierno de Australia -país que lucha estos días contras sus peores cifras de la pandemia de coronavirus- canceló ayer por segunda vez el visado del número uno del tenis mundial, el serbio Novak Djokovic, que será detenido hoy a la espera de que se celebre mañana una vista judicial en la que intentará evitar su deportación.Tras varios días estudiando el caso, el ministro de Inmigración, Alex Hawke, decidió volver a cancelar el visado de Djokovic con la intención de expulsarlo del país, lo que también podría implicar la prohibición de volver durante tres años a Australia.
“Hoy he ejercido mi poder bajo la sección 133C (3) de la Ley de Inmigración para cancelar el visado del Sr. Novak Djokovic basado en razones sanitarias y del mantenimiento del orden por ser de interés público”, señaló el ministro en un escueto comunicado al remarcar que sopesó “cuidadosamente” la información proporcionada por las partes.
Tras la anulación, un juez australiano ordenó en una vista de emergencia que NovakDjokovic no sea deportado “de manera inmediata” hasta que la justicia revise mañana la decisión tomada por el ministro de Inmigración, que será impugnada por los abogados del tenista.
El juez Anthony Kelly también determinó que Djokovic permanezca en libertad hasta las 8 de la mañana de hoy, cuando acuda a una cita con los funcionarios de inmigración en la ciudad de Melbourne, en donde será detenido.
Sin embargo, dos agentes de aduanas trasladarán después a Djokovic hasta el lugar donde pueda reunirse con sus abogados para preparar el caso.
La vista se celebrará en el Tribunal Federal, una instancia superior, y se espera que comience y acabe mañana, un día antes del inicio del Abierto de Australia, que se jugará en Melbourne.
La Federación del Tenis de Serbia (TSS) expresó ayer su “firme apoyo” a Novak Djokovic en su lucha por jugar el Abierto de Australia, el primer Grand Slam de 2022, tras haberle negado las autoridades australianas por segunda vez el visado.
“Es inaceptable para todo el deporte del planeta el precedente en el mundo del tenis, que siempre ha sido un deporte de caballeros, de que con decisiones políticas y judiciales no se avale la participación en el torneo a quien fue nueve veces campeón en Australia”, señala el comunicado del FSS, que indica que ese comportamiento está en desacuerdo con los principios olímpicos.
La TSS insiste en que Djokovic tenía la documentación válida para entrar en Australia, como confirmó un tribunal de Melbourne, y denunció el trato “inaudito” al tenista serbio por parte de las autoridades australianas.
Djokovic, a quien Australia canceló el visado por primera vez el pasado día 6, estuvo aislado hasta el 10 de enero en un hotel destinado a solicitantes de asilo, que su familia calificó de “terrible” e “inhumano”.
La Federación Serbia asegura que “las presiones políticas” provocaron la nueva cancelación del visado a Djokovic y su detención, “y obligan a un campeón a comparecer ante los tribunales”.
“El epílogo todavía no lo sabemos, pero confiamos en que alguien que ha logrado todos los triunfos en la cancha, el único sitio donde no ayudan manipulaciones sino las normas de juego, y que se ha merecido el título del mejor de todos los tiempos con la raqueta solo puede concluir con el triunfo también en esta participación en Australia”, señala la nota.
Por su parte, el doctor Zoran Gojkovic, miembro del cuerpo gubernamental serbio de gestión de la covid, declaró que Djokovic no encarará en Serbia ningún castigo por haber abandonado la cuarentena domiciliaria cuando fue dado positivo por el coronavirus en diciembre pasado. Según Gojkovic, el castigo podría ser posible solo en caso de estado de emergencia, que en Serbia no está en vigor.
Djokovic, que dio positivo el 16 del mes pasado, asistió al día siguiente a una ceremonia de tenistas jóvenes y el 18 dio una entrevista presencial a un medio francés.