5 años sin pisar el descensoJavier Bergasa
Osasuna no rozaba puestos de descenso desde la temporada 2020-2021, cuando pasó 8 jornadas consecutivas en los puestos rojos antes de reaccionar y cambiar el rumbo de la temporada.
Hablar de descenso en Pamplona todavía suena bastante lejano si se compara con alguno de los peores años recientes del club. Sin embargo, la irregularidad mostrada por Osasuna durante varias jornadas de esta temporada ha devuelto de nuevo la inquietud a los aficionados que no olvidan lo ocurrido en la temporada 2020-2021, que fue la última en la que los navarros cayeron en los puestos de descenso y aún sigue en la memoria de los osasunistas.
Ese curso estuvo marcado por la incertidumbre de la pandemia, con los estadios vacíos y una sensación competitiva que parecía irreal. Aquel Osasuna dirigido por Jagoba Arrasate, atravesó uno de los momentos más complicados de la etapa reciente en Primera División que llegó a posicionarse en la zona roja durante buena parte de la primera vuelta de la temporada.
Fue en la jornada 12 cuando Osasuna cayó por primera vez en los puestos rojos y no fue hasta la jornada 20 que consiguió salir gracias a la victoria frente al Granada por 3-1 en El Sadar. En total fueron 8 semanas consecutivas entre los tres últimos clasificados, donde seis de ellas ocuparon el penúltimo puesto.
La situación comenzó a preocupar a la afición rojilla, especialmente porque en cada encuentro se transmitía una sensación de dificultad tanto en ataque como en defensa que parecía aumentar la presión en el equipo.
Pese las complicadas circunstancias en las que se encontraban el 15 de diciembre del 2020, consiguieron encontrar la clave para revertir la situación antes de que fuese tarde. Este punto comenzó a percibirse en la jornada 20 y a partir de ahí tomaron una dinámica mucho más estable.
La permanencia llegó sin apuros en esos años, pero algunas de esas sensaciones vividas vuelven a despertar para esta última jornada de la temporada.
Cinco temporadas después, el contexto es distinto pero el fantasma del descenso vuelve a aparecer. Aunque Osasuna no ha llegado a ocupar las posiciones rojas de la clasificación en esta temporada, sí está viviendo fases de dudas y cierta inestabilidad que han provocado que la zona baja vuelva a estar alrededor del club.
DATOS DESTACADOS
- Último año en puestos de descenso. Osasuna lleva 5 años sin haber rozado los puestos de descenso (temporada 2020-2021).
- Jornadas en peligro. En esa temporada estuvieron 8 jornadas sin salir de los puestos rojos. Desde la jornada 12 hasta la 19.
- Situación actual. Aunque la situación sea límite, Osasuna depende de sí mismo para conseguir la permanencia. Ganar o empatar serviria para mantenerse en Primera División un año más y no depender de los resultados de otros partidos.
La comparación entre ambos momentos deja, sin embargo, diferencias bastante importantes. Aquel equipo de 2020-2021 parecía estar bloqueado y encadenaron varias jornadas en la zona de peligro sin encontrar respuestas. El actual, pese a las dificultades, todavía mantiene distancias con el descenso y sigue dependiendo de sí mismo para evitar complicaciones mayores y depender de los resultados de otros partidos.
Pamplona es consciente de lo mucho que cambia el fútbol y ha pasado, en apenas unos meses, de mirar a Europa a vigilar lo que esta ocurriendo por debajo.
Con una sola oportunidad para poder disputar, Osasuna llega al último partido dependiendo de sí mismo para cerrar definitivamente la permanencia. El conjunto rojillo se medirá al Getafe, el cual todavía mantiene la esperanza de afianzar su puesto en Europa y que afrontará el encuentro con máxima intensidad.
Aun así, el escenario sigue siendo favorable para los navarros: un empate bastaría para asegurarse otra temporada más en Primera División.
Después de varias semanas pendientes de las cuentas por la permanencia, mirando los resultados, Osasuna afronta la última jornada con la mínima tranquilidad que le otorga depender de sí mismo. Una situación que, aunque obliga a mantener la concentración hasta el final, permite afrontar el partido con cierto control del escenario y sin necesidad de depender de terceros.
El equipo llega al último partido con el objetivo al alcance y la oportunidad de cerrar una temporada con un resultado que certifique la permanencia en la máxima categoría del fútbol español, Con un contexto de tensión pero mínimamente alejado de situaciones limite como las vividas en años anteriores.