Asier Llamas: "Debemos confiar un poco más en nosotros mismos"

El portero del Xota, uno de sus capitanes, analiza con autocrítica la situación del conjunto navarro

26.01.2021 | 21:02
Asier Llamas, posando para la entrevista.

A sus 27 años, Asier Llamas se ha convertido en uno de los veteranos de Osasuna Magna e incluso esta temporada ha asumido la capitanía junto a Roberto Martil. El portero de Irurtzun es consciente de la responsabilidad que tiene y sabe que este año toca sufrir más de lo deseado. Al Xota se le escapan las victorias –como pasó, sin ir más lejos, en el último partido ante el Levante–, pero tiene fe ciega en su equipo. Autocrítico y muy sincero, cree que el conjunto navarro es capaz de revertir la difícil situación.

Tras la derrota ante el Levante se le vio bastante afectado y no ocultó, literalmente, que el equipo estaba "muy jodido" en cuanto a ánimo. Después de unos días, ¿cómo está ahora?
–Lo del otro día lo dije porque era nada más terminar el partido y, en ese momento, después de ir ganando, de tener la victoria en la mano y después también de cómo nos eliminó el Levante en su día en la Copa –por penaltis–, estás muy jodido. Es verdad que ya han pasado unos días, hemos visto el vídeo y dónde podemos corregir. Ahora toca volver a coger fuerzas. Esta semana descansamos de la competición, pero seguiremos entrenando como siempre, así que cogeremos con más ganas el próximo encuentro ante O Parrulo.

Dice que han analizado los fallos. En su opinión, ¿dónde radican estos errores?
–Son determinados momentos. En líneas generales hicimos un partidazo. No sólo ante el Levante, sino que también hemos jugado muy bien contra otros rivales. Pero hay pequeñas fases del partido en las que desconectamos y ahí nos meten gol. Hay que intentar cambiar esto. Somos cinco jugadores y, aunque desconectemos, si uno falla, lo tiene que arreglar el otro. Y así sucesivamente hasta que me llegue a mí.

No es fácil.
–No lo es, aunque luego lo veas en el vídeo y pienses que sí. Tenemos que saber leer los partidos y cada uno de los momentos. En el instante en el que uno está más bajo o hay un error, que salga otro y lo corrija. Y, sobre todo, intentar que esos fallos no se conviertan en gol.

Habla de errores. ¿Puede haber un componente también de mala suerte?
–La mala suerte depende de muchas cosas. Hay rachas en las que no jugamos tan bien, podemos meter cinco goles y acabar pegando cinco palos; y otras, como nos pasa ahora, en que necesitamos treinta ocasiones para meter tres goles y la primera que el rival tiene, la convierte.

¿Y eso cómo se soluciona?
–Eso al final es entrenamiento. Si nosotros estamos aquí es porque Imanol cree en nosotros y cada uno tiene una cosa buena para aportar al equipo. Lo que tenemos que hacer es confiar un poco más en nosotros mismos. En el caso de ir a por el gol, intentar regatear al portero o hacer una picadita o lo que sea. No llegar delante de él y tirarle un balonazo en el pecho o en la cara. Y por supuesto, en mi caso, confiar también más en mí.

Siempre se ha visto un Asier determinante en la portería, que ha resuelto incluso partidos. ¿Cómo se está encontrando? ¿Qué sensaciones tiene?
–Es una sensación diferente. Siempre hemos estado peleando por la Copa, por los play off por el título, no hemos pasado apuros, siempre en la parte alta de la clasificación. Así que las cosas se ven de manera diferente. Por supuesto que antes perdíamos partidos también, pero se veía todo de otra forma. No estamos acostumbrados a esta situación y se nos hace difícil. Pero también sabíamos que podía pasar. Al final, el equipo es casi nuevo. Es verdad que si llegamos a cuadrar ciertas cosas en algunos partidos, podríamos haber tenido 8 o 10 puntos más tranquilamente y estar en la parte de arriba de la tabla. Sin embargo, por diversos motivos, bien sea por no meter gol o fallar en la portería, se nos escapan los puntos y estamos en mitad de la tabla. No hay que olvidar tampoco que hay muy poca diferencia entre todos los conjuntos, así que el objetivo que debemos tener en mente ahora mismo es ganar el siguiente partido.

Se le ve autocrítico. ¿Cree que tiene todavía margen de mejora?
–Yo soy muy autocrítico. Puedo parar cinco tiros, que me metan uno y lo primero que voy a analizar es en qué he fallado en ese uno. No en las cinco paradas. Siempre he sido así. En el momento en que esto cambie, no seré igual.

Aun con todo, sigue recibiendo muy buenas críticas a su labor bajo los palos.
–Esta temporada está siendo diferente y creo que ya he pasado por todas las fases: he estado muy bien, como al principio de la competición; muy mal, como me ha pasado en algún partido; y puedo estar bien, como ahora, que he vuelto a sentirme cómodo. Al final, hace mucho la cabeza. Si cuando estaba abajo del todo hubiese pensado que no mejoraría, habría estado así toda la temporada. Va por fases. Espero que de aquí en adelante siga igual o mejor y ayudar al equipo en todo lo posible.

Qué importante es la confianza en cualquier jugador y más en un portero, con toda la responsabilidad que tienen.
–Muy importante. No sé cómo será en el resto de jugadores, cuando llegan delante del portero y la fallan. Pero cuando estás en la portería, te meten gol y sabes que has fallado, es muy jodido. Lo mismo que saber que no tienes confianza en un partido y que te da miedo que el rival te llegue a puerta. Por eso, para mí, lo importante es entrenar bien de lunes a viernes. Porque con buenos entrenamientos llegas perfectamente al partido, con confianza. Eres el mismo que la semana pasada, pero es todo diferente.

En un equipo prácticamente nuevo, con tantas incorporaciones. ¿Le pesa más la responsabilidad?
–Este año soy segundo capitán y claro que he asumido esa responsabilidad, junto a Roberto (Martil). Si mis compañeros han venido a este equipo es porque Imanol ha visto algo en ellos y porque pueden aportar. Esto va de todos juntos y hacia el mismo lado.

Tiene 27 años y es uno de los veteranos del Xota. ¿Qué les dice a sus compañeros, sobre todo a los nuevos, para levantar el ánimo? ¿Qué les transmite?
–La gente ya sabe que esto es duro y ver que a ellos también les fastidia la situación, por un lado me gusta. Si viese que les importara poco, me enfadaría. Pero veo que a la gente le sabe mal perder. Eso es porque quieren hacerlo bien y triunfar aquí.

¿Y les anima?
–Yo no soy mucho de hablar. Puedo decir algo durante el partido, pero a nivel personal, creo que cada uno ya sabe el papel que tiene y qué pensar para estar mejor. Si alguno ha fallado, yo no soy de corregir ni decir nada. Y, si lo hago, es a buenas. Pero en esos temas no me meto. Cuando se trata de otras cosas, yo encantado. Todos los que han venido son muy majos, han encajado muy bien y nos echamos unas risas.

Bajo su punto de vista, ¿qué se puede hacer para intentar darle la vuelta a la situación?
–Es que lo asombroso es que jugamos muy bien. Hacemos unas jugadas que parece que llevemos diez años juntos. Eso es lo raro.

¿Quizás entonces seguir teniendo paciencia, seguir trabajando e insistiendo?
–Y que entre el balón (se ríe). Pero sí. Al final todo es a base de trabajo y también un poco de suerte. Yo tengo fe ciega en este equipo.