La andaluza Ana Alonso y el catalán Oriol Cardona han dado las primeras dos medallas a la delegación española en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, tras sumar oro y bronce en la prueba de sprint de esquí de montaña.
La primera de ellas la conseguiría la deportista granadina, que culmina así una temporada en la que ha mostrado un gran carácter de superación después de haber sufrido meses atrás un accidente durante un entrenamiento que llegó a poner incluso en duda, su participación en los Juegos.
A pesar de ello, con esfuerzo logró acudir al país transalpino para reforzar su posición como una de las especialistas más competitivas del panorama internacional. Se clasificó para la pelea por las medallas y en la final fue de menos a más, remontando hasta la tercera posición, logrando la sexta medalla del Estado español en esta edición invernal.
El otro protagonista de la jornada ha sido Oriol Cardona, que se ha proclamado campeón olímpico en el sprint masculino. El deportista catalán, nacido en Banyoles, dominó las rondas clasificatorias y se impuso en la final con una actuación sólida en los tramos de ascenso, porteo y descenso, las tres fases que componen esta modalidad que requiere una gran explosividad y técnica.
En la prueba, ganó por delante del ruso Nikita Filippov, que fue segundo, y del francés Thibault Anselmet, que se colgó el bronce.
Con este resultado, Cardona se convierte en el segundo español en lograr un oro en unos Juegos de Invierno, más de medio siglo después del conseguido por Francisco Fernández Ochoa en Sapporo 1972.
El destino ha querido que Bizkaia sea parte también de esta medalla por una curiosa historia. El esquiador catalán preparó parte de su ciclo olímpico en el Centro de Perfeccionamiento Técnico de Fadura, en Getxo, sede del Basque Team.
Cardona realizó en Fadura diferentes concentraciones dentro de los nueve meses de trabajo específico con los que afrontó la temporada olímpica. Allí llevó a cabo pruebas físicas, sesiones de fuerza y trabajos técnicos que complementaban su preparación en nieve, principalmente desarrollada en los Pirineos franceses —donde reside por sus mejores condiciones— y en el CAR de Font Romeu, uno de los centros de referencia del alto rendimiento en deportes de invierno.
El vínculo con el centro getxotarra se fraguó a través del donostiarra Iñigo Martínez de Albornoz, becado por Basque Team y también integrante de la estructura de la Federación Española de Esquí de Montaña. Martínez de Albornoz compartió planificación con Cardona y con Ot Ferrer dentro del grupo técnico que preparó el estreno olímpico de la disciplina, incorporada oficialmente al programa por el Comité Olímpico Internacional en 2021. Aunque el guipuzcoano no logró la clasificación para los Juegos, completó el ciclo junto a ellos, lo que estrechó la relación del campeón olímpico con Euskadi.
Una de las claves de esas concentraciones fue la infraestructura singular de Fadura. El centro cuenta con una de las pocas cintas de correr con esquís existentes en España, diseñada específicamente para simular ascensos en pendiente.
Su conexión con el territorio es también personal. Su pareja es la actriz vizcaína Amaia Aberasturi, natural de Gautegiz-Arteaga y conocida por su papel protagonista en la película ‘Akelarre’, por el que fue nominada a los premios Goya y Feroz, además de participar en series como ‘Bienvenidos a Edén’, ‘La Frontera’ y ‘Beguinas’. Esa relación ha acercado aún más la figura del deportista al público vasco, que siguió con especial atención su actuación en Milano-Cortina.
El esquí de montaña, disciplina con fuerte tradición en los Pirineos y creciente implantación en otras zonas del Estado, debutaba en el programa olímpico en esta edición con las pruebas de sprint y relevo mixto. La delegación estatal partía como una de las selecciones con aspiraciones reales de medalla, tras los resultados obtenidos en campeonatos del mundo y copas del mundo en los últimos años.
Con estas dos preseas, la delegación española amplía su palmarés histórico en Juegos de Invierno, tradicionalmente más reducido que en la cita estival. El doble podio en una misma jornada supone además un impulso significativo para una modalidad que ha experimentado un notable crecimiento en licencias, competiciones y apoyo institucional.
Los otros hitos
Otra de las noticias del día se produjo en patinaje de velocidad: Ning Zhongyan, de China, se proclamó campeón olímpico en los 1500 metros masculino con un tiempo de 1:41.98, estableciendo un nuevo récord olímpico en esa prueba.
Respecto a acontecimientos que han ido ocurriendo a lo largo de la semana, continúa el dominio de figuras consagradas en otras disciplinas. El noruego Johannes Høsflot Klæbo ha añadido otro hito a su carrera al alcanzar su décimo oro olímpico, consolidándose como una de las grandes leyendas del esquí de fondo.
Por otro lado, Mikaela Shiffrin, quien, tras el trauma de Pekín 2022, donde se fue de vacío, ha logrado el oro en eslalon femenino.
Lo hizo con una rotunda autoridad. En la primera bajada, marcó un tiempo de 47.13, situándose ya como líder. Pero fue en la segunda donde se superó. Mientras otras esquiadoras como la alemana Lena Duerr cometían errores por los nervios, Mikaela esquió con una agresividad calculada. Cruzó la meta con un tiempo total de 1:39.10, dejando a la suiza Camille Rast a una distancia abismal de 1.50 segundos.