Irati Puigdefábregas

Irati Puigdefábregas: "En profesionales, donde se nota la diferencia es en el ritmo"

13.02.2020 | 01:13
La navarra Irati Puigdefábregas.

La navarra Irati Puigdefábregas, ahora en el Bizkaia-Durango, debutó la semana pasada en profesionales en la Volta a Valencia.

PAMPLONA – La navarra Irati Puigdefábregas (Esparza, 2001) ya ha vivido experiencias muy gratificantes para su edad en el mundo del ciclismo. En agosto firmó por el Bizkaia-Durango y abandonó el Club Ciclista de Ermitagaña tras haber sido campeona de España de contrarreloj júnior. Además, pudo participar en el Mundial de contrarreloj júnior femenino de Yorkshire, donde acabó 46ª.

Puigdefábregas –que reside en Girona, donde ha iniciado la carrera de Medicina– participó el pasado fin de semana en la Volta de València, donde no pudo acabar la carrera por unos pocos kilómetros.

Estuviste a punto de acabar la Volta, pero no pudo ser.

–Por desgracia, no. El ritmo es muy rápido. Desde el principio ya se nota que van a otro ritmo. Pero lo valoro positivamente, porque en todas las carreras profesionales se aprende algo nuevo. Esta experiencia es para bien.

¿Cómo le está yendo en su salto al profesionalismo?

–Está yendo bien. Entre las chicas tenemos muy buen rollo, y por lo tanto estoy bastante contenta. El tema es que estando en Girona y estudiando es más complicado entrenar. En el resto de carreras no hay tanto nivel, pero ya en esta carrera hablamos de profesionales. Donde notamos la diferencia es en el ritmo, que es mucho más de lo normal. En carreras de juveniles compartíamos pelotón con las de Movistar.

¿Cómo compagina sus estudios con el ciclismo?

–Como puedo. Es lo peor para mí. sobre todo ahora que tengo clases por las mañanas y por las tardes.

Fue al Mundial de Yorkshire y acabó en la 46ª posición. ¿Valora positivamente esa participación?

–Aprendí mucho, y lo más importante es que los nervios no me hicieron malas pasadas, es lo que puedo recalcar. Siempre son experiencias nuevas y eso me aportará cosas valiosas.

¿Echa de menos a sus compañeras del Ermitagaña?

–Un montón. También a la familia. Todos los días entrenaba con ellas, y ahora no es lo mismo, ya que estoy en otro sitio y es diferente. Era más divertido, se hacían más amenos porque al final nos conocíamos más. No noto más competencia en Durango, pero como cada una vivimos en sitios diferentes a la hora de entrenar no tenemos la misma sintonía.

¿Cuáles son sus perspectivas de futuro para esta temporada?

–Quiero aprender, disfrutar y ayudar al Bizkaia-Durango en lo máximo que pueda en esta nueva andadura.

"En todas las carreras profesionales se aprende algo nuevo. Quiero aprender, disfrutar y ayudar al Bizkaia-Durango en lo que pueda"

"Lo peor para mí es compaginar los estudios con el ciclismo, sobre todo ahora que tengo clases por las mañanas y por las tardes"