Anne Senosiain

"Me voy de Vigo siendo una jugadora y una persona totalmente diferente"

01.07.2020 | 01:48
Anne Senosiain, lanzando a canasta en un partido con el Celta. Foto: cedida

La navarra Anne Senosiain cierra su etapa en Vigo tras cuatro campañas. Acaba de fichar por el CBA Estepona y cree que puede aportarle madurez y mucho trabajo

PAMPLONA – Anne Senosiain comenzó su carrera de baloncesto en el Oncineda de Estella. En este club se formó como jugadora y con 18 años se fue al Araski de Vitoria. Al año siguiente, puso rumbo a Vigo para jugar en el Celta y cuatro años después aterriza en Estepona (Málaga).

¿Cómo y cuándo empezó a jugar a baloncesto?

–Empecé con 8 años en el Club Baloncesto Oncineda de Estella. Me apunté porque iba a ver a mi hermana muchos partidos, me animé a probar y me encantó. En este club estuve diez años, desde los 8 hasta los 18.

¿A qué club fue después?

–En la temporada 2015-2016 jugué en el Araski de Vitoria que pertenecía a la Liga Femenina 2.

¿En qué club aprendió más?

–En el Oncineda estuve durante toda mi etapa de formación. Tuve entrenadores que trabajaron conmigo individualmente para que mejorara día a día. Además, tuve la oportunidad de ir a los programas de tecnificación que organiza la Federación Navarra de Baloncesto donde me enseñaron mucho. De todas formas, creo que aprendes en cada sitio al que vas. Son experiencias que te van sumando y formando como jugadora.

¿Por qué decidió ir a Vigo?

–El año que estuve en el Araski ascendimos a Liga Femenina y yo consideraba que aún no estaba preparada para dar ese salto. Necesitaba curtirme más como jugadora y poder competir muchos minutos en pista. Entonces, me llamaron en verano desde Vigo y no dude en irme allí.

¿Cuál ha sido su mejor experiencia en el Celta estos cuatros años?

–Las fases de ascenso que hemos jugado durante dos años seguidos. Pero, en realidad, me quedo con todo el camino recorrido. Hemos conseguido formar equipos muy unidos tanto dentro como fuera de la pista. Para una jugadora de baloncesto es muy importante sentirse cómoda en los equipos en los que juega.

¿Y su peor experiencia?

–No tengo peor experiencia porque gracias a Dios no me he lesionado de gravedad. Este año ha sido duro mentalmente, pero creo que me ha hecho mejorar mucho de cabeza. Las malas rachas son para aprender y he tenido la sensación de que he salido de ellas mucho más fuerte.

¿Por qué dice que ha sido duro este año?

–Ha sido una temporada peor que las anteriores. Habíamos puesto expectativas muy altas, pero el equipo no ha estado al nivel que requería la Liga. Hemos sido muy irregulares durante todo el año, tanto el equipo como yo. La gente estaba acostumbrada a un nivel que quizá este año no lo hemos tenido y eso cuesta asumirlo.

¿En quién se apoyó en esos momentos?

–En mis compañeras, porque tengo muy buena relación con ellas. También con el psicólogo del equipo. Hablaba con él todas las semanas tanto de temas deportivos como personales. Además, con mi entrenadora Cristina Cantero logré forjar una relación muy estrecha y con ella también he tenido muchas charlas. Y luego en mi familia que, a pesar de estar lejos, siempre me apoya.

¿Qué es lo que más le ha gustado de Vigo?

–Me ha gustado mucho Galicia en sí por sus paisajes, pero lo mejor que me llevo es la gente que he conocido. Siempre me habían dicho que los gallegos eran muy cerrados y me di cuenta de que era todo lo contrario. Desde el primer día me recibieron con los brazos abiertos. Me he sentido súperquerida y me han hecho sentir como en casa. He sentido que pertenecía a algo más grande que a un equipo.

¿Qué es lo que ha aprendido durante estos años?

–Llegué a Galicia siendo una personas y una jugadora totalmente diferente. Llegué siendo una niña y he madurado muchísimo. He mejorado mi físico, mi tiro, mi defensa y sobre todo a controlar los ritmos del partido. Creo que he explotado como jugadora en el Celta.

¿Se ha podido despedir de la gente?

–Debido a la situación causada por el coronavirus me tuve que volver a casa y no me dio tiempo a despedirme de todas las personas. Me despedí a través de un comunicado que emetí en las redes sociales. Pero, en seguida vuelvo a Vigo a recoger mis cosas y me despediré de todos ellos.

¿Estás estudiando algo?

–Estoy estudiando Enfermería. El año que viene paso a tercero. Empecé a los 18 años, pero me voy matriculando por asignaturas, no por cursos.

¿Ha pensado qué hacer después de la carrera?

–Tengo claro que quiero ejercer de enfermera porque he hecho prácticas y me ha gustado mucho el trabajo, pero todavía no he pensado si voy a hacer un Máster. Durante el año me centro en disfrutar del baloncesto y en ser cada día un poco mejor.

¿Está contenta con el fichaje por el CAB Estepona?

–Muy contenta. Desde un principio el club ha puesto confianza en mí y me ha puesto las cosas muy fáciles para todo. Creo que va a ser un reto nuevo para seguir creciendo y tengo muchas ganas. Llevamos mucho tiempo sin competir y ya hay ganas de empezar a entrenar normal, conocer a las nuevas compañeras y el nuevo club. Ojalá me sienta tan bien como me he sentido en los demás clubes.

¿Qué cree que va a aportar al equipo?

–El equipo que vamos a formar es joven. Yo, a pesar de tener solo 23 años, llevo cinco años jugando en esta categoría y he ganado peso a nivel de jugadora. Intentaré aportar madurez, diversión, tranquilidad a las compañeras que estén conmigo y mucho trabajo. Considero muy importante la dinámica de un grupo dentro y fuera de la pista. Quiero formar un buen equipo tanto humano como deportivo.

¿Sigue el baloncesto femenino navarro?

–Sí, me encanta. Osés Construcción Ardoi ahora está en Liga Femenina 2 y siempre me meto a ver cómo va en la clasificación.

¿Le gustaría jugar en algún equipo navarro ?

–Me encantaría volver a casa cuando tenga que volver y poder jugar cerca de mi familia y amigos.

"Considero muy importante la dinámica de un grupo tanto dentro como fuera de la pista"

"He mejorado mi tiro y mi defensa. Creo que en el Celta he explotado como jugadora"