PRESIDENTE DE LA FNPV

Javier Conde: "Navarra tiene un gran nivel, pero la base y la formación se pueden trabajar mejor"

Hace un mes que Javier Conde (Pamplona, 49 años) tomó posesión del cargo de presidente de la Federación Navarra de Pelota Vasca - Así piensa y así quiere actuar

23.11.2020 | 01:32
Javier Conde posa en el frontón Labrit de Pamplona, sede de la Federación Navarra de Pelota Vasca (FNVP).

Pamplona – Licenciado en Derecho por la Universidad de Navarra, operario en la Volkswagen desde hace dos décadas y con una dilatada experiencia en la gestión de entidades deportivas (tanto a nivel regional como estatal), el pamplonés Javier Conde ha emprendido ahora una nueva aventura como presidente de la Federación Navarra de Pelota Vasca (FNPV).

Casi dos meses después de ganar las elecciones de forma ajustada e in extremis (se impuso en la segunda vuelta de un sufragio que se resolvió por el voto en blanco de uno de los 30 miembros de la asamblea que deshizo el empate a 15 inicial) y tras uno en el cargo, Conde habla en esta entrevista del proceso que le llevó hasta la presidencia de la FNPV, de los cambios que aspira a instaurar en los cuatro años de legislatura que se le presentan por delante y también de su trayectoria, en la que destacan sus etapas como máximo mandatario de la Ciudad Deportiva Amaya, Aedona (Asociación de Entidades Deportivas y de Ocio de Navarra) y ACEDYR (Asociación de Clubes y Entidades Deportivas y Recreativas), sin olvidar sus colaboraciones con la Federación Española de Natación, en la que ejerció como asesor jurídico, el Foro de Deporte y Sociedad y el Consejo Navarro del Deporte. ¿Por qué tanta actividad? "Bien porque iba cogiendo todos los cargos que eran gratuitos o bien por mi facilidad de consenso", resuelve Conde, al que le pirra el deporte en general –"he jugado a muchas cosas, pero sin brillar en nada", bromea, sin olvidarse de confesar su condición de socio de Osasuna– y la pelota en particular.

¿Por qué se presentó a las elecciones de la FNPV?

–Porque soy un gran aficionado a la pelota y es una federación de las importantes, tanto por el arraigo y el prestigio que tiene dentro de lo que es la idiosincrasia navarra, como por su visibilidad. Entendía que mi experiencia en gestión durante los últimos años podía ser aprovechable para una federación en la que se han hecho las cosas bien desde el punto de vista económico, pero con margen de mejora en lo deportivo y en lo comunicativo aplicando la lógica.

¿Cuál es su modalidad preferida?

–La mano, pero sí que me gustaría que no se perdieran disciplinas históricas como la laxoa o el share. Sería una pena. Lo que pasa es que para impulsar estas especialidades hay que buscar las personas que fomenten esas prácticas deportivas, que son espectaculares.

Y que además también tienen un gran potencial turístico...

–Sí, pero ahora mismo lo más rentable económicamente para las empresas profesionales, que no tienen que ver con las federaciones, es la mano, aunque históricamente la cesta punta o el trinquete han llevado siempre mucha gente al frontón y tienen una gran belleza. En este sentido se ve que en la herramienta hay camino para intentar recuperar la proyección económica que tuvo en su día y que ahora mismo básicamente está relacionada con la televisión y las apuestas.

¿Qué me dice de recuperar el Bost Kirol (pala corta, paleta cuero, paleta goma, share y mano), torneo que no se disputa desde hace más de una década?

–De hecho es una de las cosas que llevo en mi programa, porque jugar a varias disciplinas a la vez es muy atractivo tanto para los pelotaris como para los aficionados. Antes de las elecciones me tocó recorrer toda Navarra para conocer la realidad de los clubes y me sorprendió que, en pueblos con gran tradición pelotazale, como Mezkiritz, Leitza o Alsasua, la cosa ha ido a menos y eso genera un poco de tristeza. Hay que recuperarlo. ¿Cómo? Trabajando especialmente la base, porque al final lo que brilla es la pelota profesional, pero detrás hay un trabajo de captación que hay que desarrollar con un plan estratégico y currarlo. Y es que la verdad es que da un poco de pena ver que en algunos pueblos solo hay un grupo de padres tirando del carro por afición y por sus críos. Son pueblos que antes tenían un grupo de 50 pelotaris o más y ahora ves que en algunos, como Goizueta, apenas hay ocho chicos. Además, creo que todo esto tiene que ver con la oferta deportiva y creo que a nivel de educación se debería trabajar la pelota en las escuelas y en los colegios porque es un deporte nuestro.

Montxo Iriarte, uno de sus predecesores en el cargo de presidente, hablaba en su día de la creación de una Universidad de la Pelota. ¿Pueden ir por ahí los tiros?

–El tema de la formación de técnicos es clave y más ahora en tiempos de covid. La formación es básica. Las federaciones se componen de cuatro estamentos, clubes, pelotaris, jueces y técnicos, y, si no trabajas la formación y no haces que vaya saliendo gente, la verdad es que la cosa se complica. Por ejemplo, en lo que es formación voy a contar con Rubén Ayarra, una persona muy preparada, campeón de España de paleta cuero hace poco y entrenador de Joseba Ezkurdia. Hay que mandar gente preparada a los clubes para aumentar la captación. Aunque la pelota es un deporte arraigado a la tradición, estamos en el siglo XXI y eso se tiene que notar en la formación, y más ahora que los Juegos Deportivos están suspendidos sine die y que la competición va a arrancar despacio. Tenemos que sacar provecho de la crisis.

Durante el proceso electoral le catalogaron como continuista de la labor de sus predecesores, Miguel Pozueta y Ramón Martínez. ¿Lo es?

–Soy cero continuista. Lo que ocurre es que había gente que llevaba muchos años trabajando en la Federación y estaba inclinada por las dos candidaturas, pero realmente cualquiera de los dos que hubiera salido era renovación. Lo que ocurre es que se me etiquetó de continuista, pero sin ninguna razón. De hecho, yo no venía del mundo de la pelota y tengo un perfil más de gestor, mientras que el otro candidato, Txema Zabalza, tenía otro más deportivo. No soy continuista para nada. Lo único que me gustaría es tener el reconocimiento social que se ha ganado Pozueta.

Que usted no provenga del mundo de la pelota, ¿resulta beneficioso o perjudicial?

–En el fondo es una ventaja. En la Federación hay una plantilla estable, una estructura de personal que existe y va a seguir, pero yo tengo que marcar unos criterios. En mi caso, no tener relación con nadie seguramente me podrá ayudar a tomar decisiones que estén más basadas en la objetividad y la efectividad que en el conocimiento y la amistad.

Ganó las elecciones por un apretado 15-14 y en la segunda votación. ¿Qué lectura hace de esta división de la asamblea?

–Que los buenos partidos de pelota son los que acaban 22-21 y con una dejada rozando la chapa (risas). No había grandes diferencias entre las dos candidaturas, solo el perfil de gestión de los que iban a presidir. La lectura positiva es que ha habido movimiento e interés y que todos teníamos claro que había que renovar cosas. La negativa no la veo, porque al final todos vamos a tener que remar en el mismo barco.

¿Qué hay que renovar?

–Muchas cosas, pero eso pasa en todas las casas. Para empezar, la pelota es un deporte basado en la tradición, pero sería un error total no aprovechar todo el ecosistema digital que tenemos a nuestra disposición para potenciar la pelota en busca de promoción y patrocinadores y que todo esto revierta en los clubes.

¿Qué más?

–También hay que ver y atender las demandas de sus cuatro estamentos, clubes, pelotaris, jueces y técnicos, así como elaborar un plan estratégico para mejorar la gestión administrativa y deportiva, sobre todo la enfocada a la promoción y la formación. En el programa también está el punto pelota y mujer, que es una etiqueta que vende, pero a la que hay dotar de contenido. Es una oportunidad y creo que la mujer es importante. Voy a contar con Andrea Lusarreta, que, como en el resto de áreas, va a ser alguien especialista en la modalidad para que mis decisiones, consensuadas también con el director deportivo, vayan en la dirección adecuada.

¿Cuál es el objetivo de todo esto?

–Conseguir más pelotaris y más mejores pelotaris. Hay que hacer cantera, consolidarla y que luego vaya creciendo la tecnificación. La Federación no se tiene que basar solo en la parte de arriba, que es importante, sino en la base. Navarra tiene un gran nivel, pero la base se puede trabajar mejor y, junto a la formación, es clave.

"Las cosas se han hecho bien en lo económico, pero se puede mejorar en lo deportivo y en lo comunicativo"

"La formación de técnicos es clave y más en tiempos de covid; hay que sacar provecho de la crisis"

"Se me etiquetó de continuista sin razón, pero no lo soy; las dos candidaturas éramos renovación"

"Sería un error no aprovechar el ecosistema digital en busca de promoción y patrocinadores para la pelota"

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