Aunque no lo parezca, los contratos de trabajo son documentos que pueden esconder condiciones laborales que son completamente ilegales. Muy a menudo, el trabajador confía ciegamente en la empresa y acepta esas cláusulas, sin saber que vulneran sus derechos.

Esa falta de información puede implicar pérdidas económicas y a beneficios que, en el fondo, son irrenunciables. Identificar a tiempo estas irregularidades es fundamental para evitar abusos y reclamar lo que a uno le corresponde.

Un abogado habla claro 

Ante estas situaciones, el jurista y creador de contenido conocido como @un_tio_legal explica en un vídeo de sus redes sociales cuáles son las cláusulas ilegales más frecuentes que aparecen en los contratos de trabajo.

Renunciar a derechos

El más común es que el contrato obligue a renunciar a descansos, vacaciones y otros derechos básicos. Al ser irrenunciables, aun aceptando el empleado una compensación económica, esto no tiene ningún fundamento legal. 

Cobrar menos del SMI (Salario Mínimo Interprofesional) o de lo estipulado en el convenio también es otro derecho que no suele respetarse. 

Un hombre extiende un contrato de trabajo sobre una mesa. Freepik

Indemnización por despido y horas extras

Todo contrato siempre debe incluir la indemnización por despido, pues es un derecho regulado por la legislación; de lo contrario, queda totalmente nulo por pleno derecho.

Respecto a las horas extras, el Estatuto de los trabajadores fija que son voluntarias, excepto casos de fuerza mayor, así que ninguna compañía puede imponerlas. 

Periodo de prueba y sanciones económicas

El periodo de prueba es de un máximo de seis meses para titulados y de dos meses de general, incluso de tres, en empresas de menos de 25 trabajadores. Si el contrato es superiora ese límite, el asalariado quedará indefinido. 

En cuanto a multas o sanciones, ningún empresario puede castigar a sus trabajadores. Si hubiese faltas, se pueden recurrir a medidas disciplinarias, como la suspensión de empleo y sueldo. 

Hombre firma un contrato Archivo

Cláusulas de no competencia y movilidad

Al finalizar el contrato, existen cláusulas de no competencia, que son legales con solo dos condiciones: una de ellas es tener un límite máximo de dos años. Si no es así, se considerarán nulas. 

Por otra parte, la movilidad ilimitada es también ilegal. Un contrato jamás puede obligar a un empleado a trasladarse constantemente dentro del territorio. Así lo fija el Estatuto de los trabajadores, según el cual solo puede hacerse con procedimientos concretos. 

Vacaciones y descansos, derechos intocables

Tanto los días de vacaciones como los descansos, reconocidos por la ley, no se pueden vulnerar de ninguna manera. Una de ellas son las pausas mínimas, como el descanso de 15 minutos en jornadas continuadas, que se debe respetar siempre. 

Dos personas cierran un contrato Freepik

¿Cómo defenderse de los abusos?

Si un trabajador sufre alguna de estas situaciones, lo primero de todo debe conocer bien qué derechos defiende la ley. Si detectara algún cambio, podría reclamarlos a través del comité de empresa o sindicato, incluso en los juzgados, si la situación fuera grave. 

Y siempre que sea posible, guardar las copias del contrato firmado para demostrar que dichos derechos no se están respetando, par así exigir lo que corresponde y protegerse de las malas prácticas de algunas empresas.