PAMPLONA. La plantilla de Comansa, reunida en asamblea, decidió en votación aprobar el último ERE propuesto por la dirección de la empresa, que supone el despido de 90 de sus 261 trabajadores y que había sido rechazado por los sindicatos, que se han cruzado críticas tras conocer el resultado.
La votación en los talleres, a mano alzada, ha obtenido 65 votos a favor, 64 en contra y 9 abstenciones, mientras que en oficinas ha habido 54 votos a favor, 2 votos en contra y 3 en blanco, según informaron los sindicatos presentes en el comité. Según la información facilitada por ELA, sindicato mayoritario en el comité de empresa, sus delegados han votado en contra del ERE, al igual que los de CCOO, mientras que los de LAB no han votado. Los despidos se pagarán a 35 días por año trabajado con 12 pagas de tope.
ELA indicó en un comunicado que, pese a estar en contra de firmar el ERE, "muy a su pesar va a acatar el resultado de la asamblea". "El Gobierno de Navarra se ha alineado en esta crisis con los intereses empresariales y ha optado por aprobar cualquier petición por parte de la empresa" por lo que ha subrayado que "con esta espada de Damocles encima de su cabeza, la plantilla de Comansa ha tenido que decidir en una situación tan complicada". Además, ELA mostró su "firme rechazo a las posturas demagógicas defendidas por LAB" y criticó que los delegados de este sindicato, "en el colmo de la negligencia", no han votado en el referéndum "y sus votos negativos hubieran supuesto el rechazo del expediente".
También CCOO se manifestó "radicalmente en contra tanto en el fondo como en la forma" de la firma del acuerdo del ERE y anunció que no va a suscribir el acta de acuerdo, "por entender que se debería solucionar por vías no traumáticas". En un comunicado, la federación de Industria de CCOO criticó "duramente" la actitud del sindicato ELA en la mesa al considerar que "se han lavado las manos" y han actuado de "meros transmisores de las imposiciones de la dirección". También criticó que la votación se haya desarrollado a mano alzada y ha afirmado que en "una votación de semejante calado y graves consecuencias, máxime cuando en Comansa siempre se ha votado en secreto, lo que ha ocurrido es inexcusable".
LAB, el segundo sindicato con representación en el comité, ha destacado por su parte, en otro comunicado, que "la errónea estrategia llevada a cabo por ELA durante todo el proceso ha sido un auténtico fracaso, ya que cualquier resultado que se diera en la votación no impedía los despidos, y por tanto, no ha dejado a los trabajadores otra opción".