BRUSELAS. "El tratamiento de quimioterapia no es agradable, pero es el único que nos va a permitir recuperar la salud", ha afirmado García-Margallo en declaraciones en "Los desayunos de TVE" para hacer ver la gravedad de la situación.

El ministro se ha referido de este modo a las protestas que está habiendo en los últimos días en España por la reforma laboral y los recortes en algunas comunidades autónomas, en especial, en materia de sanidad y educación.

"La gente está pasando enormes dificultades y el porvenir inmediato que ve es que se le va a pedir sacrificios, y claro reaccionan, y reaccionan con disgusto", ha señalado.

Ha reconocido que los disturbios registrados en Barcelona y Valencia "no favorecen" la imagen de España, aunque ha recordado que también ha habido protestas de gran intensidad en otros países europeos.

García-Margallo ha recurrido al mismo ejemplo de los ajustes en España para el caso de Grecia, donde "si se hubieran tomado medidas a tiempo para cortar la enfermedad, el tratamiento hubiese sido menos severo".

El ministro ha rechazado que las medidas del Gobierno solo perjudiquen a una parte de la ciudadanía.

"Se ha intentado que el esfuerzo se reparta de forma equitativa. Decir que carga siempre sobre la misma parte de la población en este caso no responde a la verdad", ha sostenido.

Ha recordado que una de las primeras decisiones fue subir el IRPF, lo que, a su juicio, "castiga fundamentalmente a la mayoría de los votantes del PP".

Ha apuntado además la congelación del salario de los 2,5 millones de funcionarios públicos, quienes -ha añadido- "en su mayoría también son votantes del PP".

García-Margallo ha hecho hincapié en que el Gobierno ha tenido que meter "las tijeras a fondo" y aprobar reformas para subsanar la herencia recibida del anterior Gobierno, como en el caso del sector financiero, "que estaba manga por hombro".

Sobre la reforma laboral, ha opinado que "no había otra opción" ante la elevada tasa de paro (22 por ciento), sobre todo, del juvenil.

"Así no se podía seguir. Algo pasa cuando la crisis a todos los países afecta, pero a nosotros nos afecta en términos de desempleo", ha argumentao.

Se ha quejado que todos los gobiernos cuenten con 100 días de margen y, en cambio, el de Mariano Rajoy "no haya tenido ni 100 minutos".

EL PULSO DE ALEMANIA Líderes europeos, con Alemania a la cabeza, pedirán hoy a países vulnerables, como España, que cumplan los objetivos de déficit - El Gobierno pide abrir ya una reflexión sobre estas metas pero Bruselas se niega hasta conocer los PGE.

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete pedirán en el Consejo Europeo de primavera que empieza hoy a los países rescatados (Grecia, Irlanda, Portugal) y a los sometidos a presión por parte de los mercados (España e Italia) que cumplan los objetivos pactados de reducción del déficit público, que en el caso español suponen pasar del 8,51% al 4,4% del producto interior bruto este año.

"La consolidación fiscal es una condición esencial para volver a un mayor crecimiento y empleo", sostiene el borrador de conclusiones de la cumbre, al que ha tenido acceso Europa Press. "Los países sujetos a un programa de asistencia o al escrutinio de los mercados deben ceñirse a los objetivos acordados", resalta el texto. En contraste, los que tienen más margen de maniobra presupuestaria, en referencia a Alemania, no deben hacer más recortes en las prestaciones sociales para impulsar el crecimieno.

En la agenda de la cumbre no está previsto expresamente un debate sobre la posibilidad de flexibilizar los objetivos de déficit a España u otros países como Portugal o Italia. Sólo se abordará este tema si el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy o algún otro primer ministro lo plantea, según han informado fuentes europeas.

Por su parte, el Gobierno español pide que el Consejo Europeo "abra una reflexión sobre los objetivos de austeridad y consolidación fiscal" después de que la Comisión haya rebajado su previsión de crecimiento para este año, según ha señalado el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo.

"Es una cuestión que si el Gobierno español quiere discutir, el primer interlocutor al que debe plantearla es la Comisión Europea, y a la Comisión Europea ya se le ha planteado y ha contestado", resaltan las fuentes consultadas.

De hecho, el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, ha rechazado este miércoles discutir la posibilidad de suavizar el objetivo para España hasta que el nuevo Gobierno haya explicado en detalle los motivos del desvío de 2,5 puntos en 2011 y haya presentado los presupuestos de 2012.

"En cualquier caso, confío en que este presupuesto (de 2012) se ajuste plenamente a las reglas del Pacto de Estabilidad", ha insistido Barroso. El Pacto obliga a los países con déficit excesivo a adoptar las medidas necesarias para corregirlo y cumplir los objetivos acordados con la UE.

Más contemporizador se ha mostrado el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, que ha pedido "no dramatizar" el incumplimiento por parte de España del objetivo de déficit público en 2011 (que se ha situado en el 8,51% del PIB frente al 6% prometido a Bruselas), frente a la postura "estricta" adoptada por la Comisión Europea, y se ha mostrado dispuesto a discutir una flexibilización de la meta de déficit para este año.

"En primer lugar, el Gobierno español nos debe explicar en detalle los diferentes elementos que explican este desvío respecto al objetivo presupuestario de 2011", ha dicho Juncker. "Examinaremos esta cuestión y veremos qué se puede hacer", ha agregado al ser preguntado si ve posible cambiar el objetivo del 4,4% en 2012.

Se aborde o no la cuestión en el Consejo Europeo, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ya ha avanzado que tiene previsto informar en detalle a sus homólogos de la eurozona sobre las causas del desvío presupuestario de 2011 durante el Eurogrupo que se celebrará justo antes del inicio de la cumbre. Pero no está previsto un debate a fondo sobre el problema español porque la reunión está consagrada al segundo rescate de Grecia.

Los líderes europeos discutirán durante el Consejo Europeo los ajustes y las reformas que los Estados miembros deben incluir en sus presupuestos para el año que viene. En cuanto a los ajustes, el mensaje es que, pese a la consolidación fiscal, "hay que dar prioridad al gasto que constituya una inversión en el crecimiento futuro, con un énfasis particular en la educación, la investigación y la innovación".

Los jefes de Estado y de Gobierno pedirán además más reformas en los sistemas de pensiones nacionales para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. El gasto en pensiones públicas aumentará más de 6 puntos porcentuales en porcentaje del PIB en España, Luxemburgo, Chipre, Grecia, Rumanía o Eslovenia, según avisa el documento que discutirán los líderes. No obstante, se puntualiza que las recientes reformas en España, Grecia y Rumanía podrían haber reducido esta estimación.

IMPULSAR EL CRECIMIENTO Otras prioridades que defiende la UE para impulsar el crecimiento son reducir la carga fiscal sobre el trabajo en la mayoría de países, entre ellos España, mejorar la lucha contra la economía sumergida, eliminar las restricciones injustificadas en los servicios profesionales y el comercio minorista, modernizar el sector público, o promover el espíritu empresarial.

El Consejo Europeo reclama además aumentar la movilidad laboral, aumentar el empleo juvenil y ligar los salarios a la productividad. "Pese a recientes mejoras importantes, Bélgica, Italia, Irlanda, España y Portugal han visto un aumento de alrededor del 20% en los costes laborales unitarios nominales en la industria entre 2000 y 2010", advierte el documento.

El presidente de la Comisión ha dicho que el Consejo Europeo del 1 y 2 de marzo debe centrarse en impulsar medidas concretas para fomentar el crecimiento. "Ahora debemos invertir en lograr que Europa vuelva al crecimiento tanto como lo que estamos invirtiendo actualmente en sacar a Europa de la crisis", ha dicho. "Este foco en el crecimiento está justifcado porque hemos hecho progresos en otras prioridades", ha agregado.

Entre tanto, los líderes de 25 Estados miembros -todos salvo Reino Unido y República Checa- firmarán durante el Consejo Europeo el nuevo Tratado para reforzar la disciplina fiscal en la eurozona. El Tratado ya ha tropezado con su primer obstáculo al anunciar Irlanda la convocatoria de un referéndum. Sin embargo, el Gobierno de Dublín no podrá bloquear la ratificación como en ocasiones anteriores porque el texto entrará en vigor cuando lo aprueben 12 de los 17 países de la eurozona. Al mismo tiempo, si el resultado de la consulta es negativo, Irlanda no podrá acceder al fondo de rescate.

RETRASO EN FONDO DE RESCATE Los líderes europeos pedirán al G-20 que apruebe en su reunión de abril un aumento de los recursos del Fondo Monetario Internacional (FMI) "para cumplir sus responsabilidades sistémicas de apoyar a sus miembros en todo el mundo". Sin embargo, aunque durante la cena del jueves se discutirá el aumento del capital del fondo de rescate de la UE desde 500.000 a 750.000 millones de euros, la decisión ha vuelto a aplazarse por la resistencia de Alemania.

La mayoría de los Estados miembros apoya sumar los recursos no gastados del actual mecanismo temporal (250.000 millones) al nuevo fondo permanente de 500.000 millones que empezará a funcionar en julio. El objetivo es contener el contagio de un posible nuevo agravamiento de la crisis de Grecia a España e Italia. Pero Berlín no quiere que la decisión se tome la misma semana que el Bundestag ha aprobado el segundo rescate de 130.000 millones para Grecia.

El problema es que los países del G-20 ya han dejado claro que no aportarán más fondos hasta que la UE refuerce su fondo de rescate. En todo caso, tanto el presidente de la Comisión como el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, se han mostrado convencidos de que la decisión podrá adoptarse antes del 31 de marzo.