Navarra ha recibido una de las mejores noticias económicas de los últimos años. El anuncio de la empresa china Hithium, que cuenta con todos los elementos para concretarse a corto plazo y que supondrá la inversión de más de 400 millones de euros y la creación de hasta un millar de puestos de trabajo directos, refuerza la posición de la Comunidad Foral como referente industrial y muestra su atractivo como territorio propicio para que se implanten negocios de alto valor añadido. La planta de fabricación de baterías y de sistemas de almacenamiento energético permite asimismo situar a Navarra como punta de lanza de un sector emergente y con enormes posibilidades de desarrollo. A día de hoy, las baterías, cuyo coste además no deja de descender, suponen el complemento imprescindible para integrar a las renovables dentro del sistema energético.
La decisión de Hithium de escoger a Navarra, por delante de otras comunidades autónomas y de otros países europeos, no es ninguna casualidad. Aunque existen déficits importantes que las Administraciones deben solucionar, como las insuficientes conexiones eléctricas y algunas carencias en infraestructuras y comunicaciones, son muchos los puntos fuertes de Navarra que explican la inversión. Obedece por ejemplo al intenso trabajo de captación hecho desde el Gobierno de Navarra y desde Sodena desde hace ya tres años; se entronca en una apuesta por las renovables que suma ya más de tres décadas de historia; llega al territorio con mayor PIB industrial de la península; se beneficiará de una fiscalidad que, más allá del tipo general, cuenta con suficiente atractivo para las empresas; y, en definitiva, tiene mucho que ver tanto con la existencia de mano de obra suficiente y cualificada como con un historial incuestionable en el trato a las multinacionales. Navarra es un territorio pequeño, pero abierto a los negocios.
La inversión debe servir asimismo para mitigar algunos discursos políticos catastrofistas que subieron de volumen en 2025, coincidiendo con los cierres de Sunsundegui y BSH. Aunque la industria navarra no es ajena a los riesgos, que acechan entre otras empresas a Volkswagen y Siemens, la realidad es que, desde hace una década y también en los últimos cuatro años, Navarra ha creado empleo industrial a mayor ritmo que Aragón y la CAV, por ejemplo. Algo se estará haciendo bien.