El torero peruano Andrés Roca Rey resultó herido de extrema gravedad este viernes tras ser cogido al entrar a matar al quinto toro de la corrida celebrada en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, en el marco de la Feria de Abril de Sevilla. El parte médico confirma una cornada de gran extensión en el muslo derecho, con dos trayectorias que suman un total de 35 centímetros.

Según informó el cirujano jefe de la plaza, José María Mulet, la herida se localiza en la cara interna del tercio superior del muslo derecho, con una trayectoria descendente de 20 centímetros y otra ascendente de 15. La cornada provocó una importante destrucción muscular, afectando al vasto interno y al sartorio, además de comprometer el paquete vásculo-nervioso femoral superficial, aunque sin llegar a producir una lesión vascular directa, circunstancia clave dentro de la gravedad del percance.

La intervención quirúrgica, que se prolongó durante más de una hora en la enfermería del coso sevillano, consistió en la exploración y limpieza de la herida, así como en la hemostasia de ramas vasculares y musculares afectadas. El equipo médico aplicó drenaje aspirativo en ambas trayectorias y procedió a la reconstrucción de los planos músculo-aponeuróticos y de la piel.

Tras la operación, y con pronóstico muy grave, el torero fue trasladado a la Clínica Viamed Santa Ángela de la Cruz, donde permanece ingresado bajo estrecha vigilancia médica.

En declaraciones posteriores a Mundotoro, el cirujano subrayó la magnitud de la cogida: “Ha sido una cornada muy grande, con un destrozo muscular importante. Dentro de la gravedad, ha tenido suerte de no presentar lesiones vasculares severas, pero el alcance es muy serio”.

Feria del Toro de San Fermín

La noticia ha causado una fuerte conmoción en el mundo taurino, donde Roca Rey es una de las máximas figuras del escalafón y habitual de la Feria del Toro de San Fermín. De hecho, en la feria de este próximo mes de julio está programado que haga doblete en las corridas de Jandilla y Victoriano del Río. Su evolución en las próximas horas será determinante para valorar las consecuencias de una cornada que vuelve a poner de manifiesto la dureza y el riesgo inherente a la tauromaquia.