PAMPLONA. El Eurogrupo precisó ayer que el préstamo que concederá a España para paliar los problemas de su banca será escalonado, con el objetivo de ofrecer un "respaldo efectivo" a todas las posibles necesidades de capital, según una declaración difundida ayer por la noche por la agencia Europa Press que citaba fuentes conocedoras del proceso.
Los ministros de Economía de la zona euro también expresaron su confianza en que el Gobierno de Mariano Rajoy cumplirá con el objetivo de déficit marcado al que se ha comprometido -rebajarlo al 3% en 2014-, y que aplicará las reformas anunciadas en España. Pero fuentes cercanas al Eurogrupo, según esa misma agencia advirtieron de que, en paralelo a la ayuda a la banca, esta entidad supervisará "estrecha y regularmente" que se dan "avances" en esas áreas de macroeconomía.
"El Eurogrupo confía en que España va a cumplir sus compromisos bajo el procedimiento de déficit excesivo y en lo que respecta a las reformas estructurales, de cara a corregir los desequilibrios macroeconómicos en el marco del semestre europeo. También se revisará estrecha y regularmente los avances en estas áreas en paralelo a la asistencia financiera", explicaron fuentes muy cercanas al proceso. Si bien, toman nota de que el Ejecutivo español ha puesto en marcha reformas "significativas" en materia fiscal y laboral y de que ha tomado medidas para "reforzar" el capital de base del sector bancario.
Con todo, los ministros de economía de la zona euro consideran que "la política de condicionalidad de la asistencia financiera debería centrarse en reformas específicas en el sector financiero, incluidos planes de reestructuración en línea con las normas europeas de ayudas de Estado y las reformas estructurales horizontales del sector financiero nacional".
Unión fiscal Por otro lado, los jefes de las cuatro principales instituciones europeas estarían elaborando un amplio plan de reformas para reforzar el euro según el semanario alemán Der Spiegel. El plan estaría siendo elaborado por los presidentes de la Comisión y el Consejo de la UE, Durao Barroso y Van Rompuy, y los presidentes del Eurogrupo y el Banco Central Europeo, Juncker y Draghi, para contemplar una verdadera unión fiscal que impediría a los países miembros endeudarse de manera independiente.