Alfredo Morales | Presidente Comité VW Navarra

"VW Navarra se ha comprometido a mantener el empleo fijo y eventual previo al estado de alarma"

12.04.2020 | 00:44
Alfredo Morales Vidarte, en la entrada de la factoría de VW Navarra en Landaben el pasado miércoles antes de reunirse el comité con la dirección.

Morales nunca pensó que un virus podría cerrar la fábrica de VW de la noche a la mañana. Tras un "mes duro", afronta el comité una negociación para reanudar la actividad

pamplona – El comité y la dirección de VW Navarra están citados el próximo miércoles para comenzar a negociar una modificación sustancial de las condiciones de trabajo para reanudar la fabricación de vehículos de una manera parcial debido a la pandemia del coronavirus. Ambas partes deben abordar los cambios organizativos, ya que la manera de trabajar va a variar al no realizar los tres turnos por ahora. En la primera semana, habrá un turno de mañana el lunes y martes de 6.00 a 14.00 horas y el segundo en el mismo horario, miércoles y jueves. Durante la segunda semana se introducirá el turno de tarde, que se extenderá entre las 15.00 y 23.00 horas. En la tercera semana, también convivirán estos dos turnos y a partir de aquí "habrá que ir viendo", dice el presidente del comité, Alfredo Morales Vidarte (UGT). Recalca que están trabajando "para que la plantilla regrese de manera segura a la factoría y para que la planta mantenga sus expectativas de negocio". Califica como "duro" este mes, ya que los trabajadores se han enfrentado a algo desconocido, que afecta "a lo más sagrado de las personas: la salud". Antes de analizar la situación de la planta, Morales quiere enviar un mensaje de ánimo a todos los compañeros de Volkswagen y extenderlo a las personas que estos días "han sufrido la pérdida de familiares por este virus" y que de manera cruel "han vivido en soledad esa despedida".

¿Han sido días de locura en VW?

–Hemos vivido un mes duro, porque nos hemos enfrentado a algo desconocido que afecta a lo más sagrado de las personas: su salud. Venimos de experiencias complicadas, con la cruda crisis económica iniciada en 2008 o el dieselgate sufrido por VW, pero lo vivido en estas últimas semanas no se puede comparar.

¿En alguna ocasión pudo imaginar que la factoría podría parar de la noche a la mañana?

–Nunca. Pero la responsabilidad exigía asegurar la salud de la plantilla.

¿Esta crisis sanitaria ha demostrado que cuando la salud de los trabajadores está en juego es posible la unidad sindical?

–Sí, es un hecho histórico. Los seis sindicatos que componen el comité han estado a la altura de las circunstancias porque la salud resulta fundamental para las personas. Toca aparcar las diferencias entre el comité y la dirección para superar esta situación entre todos. Hemos afrontado este escenario con una prioridad: la salud; pero ha llegado el momento de combinar esta preferencia con el inicio de la actividad en la factoría.

¿Cuánto debe invertir Volkswagen para garantizar la seguridad de toda su plantilla?

–La dirección de la empresa va a poner todo de su parte y cuando hemos tratado las medidas para garantizar la salud, la partida económica no se ha cuestionado. El tema económico y productivo queda en un segundo plano, porque importa acudir a trabajar con seguridad para evitar contagios por coronavirus.

¿El comité detecta miedo en la plantilla a la hora de tener que regresar al trabajo?

–Existe temor, y por ese motivo debemos establecer las medidas de seguridad necesarias para superar ese factor psicológico al reanudar la actividad. El comité ha confeccionado una batería de medidas, que la dirección ha valorado. Así una vez que se elabore el protocolo, la autoridad competente deberá aprobarlo.

¿La dirección ha aceptado ya medidas plasmadas en la propuesta de todo el comité?

–Sí. Lavar la ropa a los empleados o colectivos que por sus condiciones de trabajo desarrollan las tareas, como en mantenimiento o en prensas, etc, en puestos sucios; dar más uniformes completos para que dé tiempo a lavar y secar, aunque no habrá para toda la plantilla; suministrar bolsas hidrosolubles para lavar en casa a quienes no se limpie la ropa en la fábrica; colocar alfombrillas desinfectantes a la entrada del centro de trabajo; aumentar la cantidad de EPIS (equipos de protección individual) en los puestos que por su trabajo sean más sucios; hidratar a la plantilla; tomar la temperatura; reforzar autobuses; habilitar puertas de salida y entrada abiertas para evitar el contacto al comienzo y final de cada turno; colocar rollos de papel en las áreas de descanso; definición por parte del servicio médico de los casos concretos de grupos de riesgo; trasladar a los proveedores que trabajen de manera responsable las piezas, para que estas lleguen a la factoría exentas de coronavirus; y reforzar mucho la limpieza y desinfección de la planta. Además el comité de seguridad y salud supervisará para que todas las medidas se cumplan.

¿Qué planteamientos se encuentran en fase de estudio?

–El uso de gafas o máscaras con pantallas. La dirección indica que hay puestos en los que es difícil utilizar estas máscaras de protección. Por eso, está valorando en qué áreas de la fábrica resulta más adecuada una opción u otra. Además, el miércoles hubo un gran debate sobre el uso de los vestuarios, y todavía está abierto. En la reunión se planteó qué era más seguro: cambiarse de ropa en la fábrica o en el domicilio. No hemos tomado todavía una decisión, y queremos consultar a los técnicos del Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra en un encuentro que vamos a mantener con ellos.

¿Y cuáles ha rechazado definitivamente?

–Los buzos desechables porque no son prácticos para la actividad.

¿VW Navarra va a disponer de test para detectar posibles contagios?

–La empresa trabaja en cómo obtenerlos.

La documentación del ERTE detalla que en estas tres semanas se han dejado de producir 19.000 coches, ¿se dan por perdidas esas unidades?

–Yo formulo una pregunta que se plantean todas las factorías de automoción en estos momentos: ¿Contamos con la demanda de esos coches? Ojalá tendríamos que recuperar esas unidades, ya que significaría que nuestra producción se mantenía.

En la memoria presentada a la autoridad laboral VW Navarra indicaba que en el peor de los escenarios la disminución de la producción puede estar en una horquilla de entre el 15% y 28%, entre 45.000 y 85.000 unidades menos, ¿qué descenso real maneja la factoría?

–El programa de 306.645 unidades para este año no se va a cumplir y habrá un descenso, pero como desconocemos el futuro, no podemos hacer una predicción. El lunes anunció la dirección que quería reanudar la actividad el día 20; pero cuando retrasaron la fecha al 27 por la incertidumbre del mercado, mi preocupación aumentó.

¿Podrá mantener este año VW Navarra los 4.800 trabajadores o va a desprenderse de eventuales?

–La empresa se ha comprometido a mantener el empleo fijo y eventual previo al estado de alarma. De esta forma, VW renovará los contratos temporales que tenía previstos antes del estallido de esta crisis sanitaria.

¿Cómo prevé los próximos meses?

–Seguirán siendo duros, pero como ya hemos sorteado dificultades anteriores, como la crisis económica y el dieselgate, y hemos aprendido de ellas, la experiencia acumulada nos servirá para afrontar esta situación excepcional.

¿VW regresará el 27 de abril a la actividad o habrá modificaciones?

–Desearía volver el 27, pero no lo daría por hecho al 100%. Si ocurre, significa que habremos dado un paso más en la superación de este problema, porque habremos vencido el virus y habremos llegado a una normalidad relativa.

¿Cómo será ese primer día tras el cierre anunciado el 15 de marzo?

–Cuando los trabajadores acudan a la fábrica, van a encontrarse con muchos cambios. Por primera vez usarán EPIS y deberán amoldarse a esa situación. La dirección aceptó formar e informar ampliamente sobre esta cuestión antes de ir a cada puesto. Los primeros días serán muy difíciles porque no estamos acostumbrados a trabajar con estas medidas de seguridad excepcionales, como mascarillas, guantes, gafas, pantallas€

¿Cuándo llegará la normalidad a la actividad en VW Navarra?

–Me gustaría tener un lanzamiento del tercer modelo (CUV) de manera normalizada, sería un logro importante. Si llegamos al CUV con garantías en 2021, quiere decir que este verano hemos hecho las inversiones necesarias, que hemos podido cubrir todos los hitos del lanzamiento, y que hemos cumplido con el programa que nos asignen.

¿Y la realidad?

–La desconozco. No sé cuándo vamos a salir de esta, pero si sé cómo.

¿Cómo?

–Trabajando todos juntos de manera responsable para superar la crisis sanitaria y económica.

El ERTE por fuerza mayor se mantiene el tiempo que dure el estado de alarma, pero si este último se levanta, ¿la empresa contempla negociar otro expediente de suspensión temporal?

–Todavía queda pendiente que el Estado legisle sobre esto para que luego empresas y comités aseguren la correcta cobertura a sus trabajadores. Queremos saber qué va a ocurrir con las compañías que han aplicado un ERTE por fuerza mayor pero inician su actividad de manera parcial, como ocurre con VW. El Gobierno central debe dar una solución a esos empleados que todavía no pueden ir a sus puestos de trabajo; y para ello, debe decidir si amplía estos ERTE por fuerza mayor; si esas empresas deben presentar nuevos expedientes de suspensión por otras causas o si se tienen que poner en marcha otras medidas. Pero está claro que deben cubrirse todas las necesidades de las plantillas: habrá trabajadores con factor de riesgo; otros que conviven con personas de riesgo y otros que tienen que conciliar, por ejemplo.

Si se reinicia la actividad, ¿están aseguradas las piezas de la industria nacional y extranjera?

–El documento de la dirección se comprometía a la seguridad de la plantilla y a garantizar la producción con el suministro.

VW Navarra ganó 78 millones en 2019 y registró un récord de beneficios. ¿La empresa ha previsto el impacto del coronavirus en sus cuentas de 2020?

–Va a ser un año difícil, porque VW no va a librarse de esta situación, pero carecemos de más información. Va a esforzarse para cumplir con los compromisos económicos adquiridos con la plantilla; y realizará las inversiones previstas en la planta para afrontar el lanzamiento del CUV.

¿Teme la empresa que se resienta el consumidor final?

–El grupo está siguiendo con mucha atención las medidas económicas de la Unión Europea, piedra angular para salir de esta crisis y que influirán en el crecimiento de los países y sus industrias. La dirección del grupo mantiene intactos los lanzamientos de los próximos años en VW Navarra y eso nos da un respiro importante, pero hay que seguir peleando.

La semana pasada el consorcio confirmó que se mantenían las previsiones para el lanzamiento del tercer modelo, pero como esta situación excepcional hace cambiar los planes de manera rápida, ¿puede confirmar que se conserva el calendario para el CUV?

–Solo puedo imaginarme que se cumple ese calendario. Trabajamos con la motivación de fabricar ese tercer modelo en Landaben, ya que miles de familias dependen de ello. Estamos atravesando un bache complicado, pero con el horizonte de un futuro para la fábrica y para la Comunidad Foral.

"Toca aparcar las diferencias entre el comité y la dirección para superar esta situación entre todos"

"Debemos establecer las medidas de seguridad necesarias para que no haya miedo al regresar a la planta"

"La empresa trabaja en lograr test que pueda utilizar para detectar posibles contagios"

"Deseo que la actividad vuelva a la planta el lunes 27 de abril, pero tampoco lo puedo asegurar al 100%"

"El primer día de producción, los empleados recibirán información y formación de cómo usar las protecciones"

"Queremos saber qué ocurrirá con empresas que aplican un ERTE por fuerza mayor y que abren de manera parcial"

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