Al 23% de los navarros le gustaría reformar su vivienda, según una encuesta de Irache

La asociación recomienda concretar los términos de la reforma al máximo, informarse de las licencias necesarias e informar a los vecinos sobre los trabajos

11.04.2021 | 11:47
Cuanto más detallada sea la descripción de la reforma, más posibilidades habrá de reclamar posteriormente posibles incumplimientos.

Al 23% de los navarros le gustaría reformar su vivienda, según señala una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache. De entre ellos, más de una tercera parte quiere llevar a cabo una reforma integral del inmueble; un 20% desea cambiar la cocina; un 18% aspira a reformar el baño; un 13% quiere modificar el sistema de calefacción de su casa; a un 12% le gustaría llevar a cabo alguna reforma para ahorrar energía; y un 7% mejoraría el sistema de refrigeración.

Irache ha considerado que desde la Administración y el sector "se debe seguir fomentando estos trabajos de rehabilitación para ir formando un patrimonio de vivienda más sostenible, habitable y adaptado a las nuevas necesidades de los ciudadanos".

La asociación ha indicado que suele atender a personas que están teniendo algún tipo de problema en la reforma de su casa. Entre los más habituales suelen estar el precio a pagar por el trabajo, los retrasos en la ejecución o la calidad de la reforma.

Según ha explicado en una nota, una de las quejas más habituales suele referirse al precio a pagar. "En ocasiones sucede que el consumidor encarga la reforma mediante un pacto verbal y sin presupuesto de ningún tipo. Posteriormente, cuando le pasan la factura se siente engañado porque considera que el precio es excesivo", ha señalado.

Por este motivo, ha aconsejado pedir varios presupuestos, aunque sean aproximados, para poder comparar, y acordar se van a cobrar por elaborarlo y cuánto, aunque luego no se encargue el trabajo.

Una vez elegida la empresa, esta deberá entregar un presupuesto que indique exactamente las labores a realizar y el coste que va a tener cada una de ellas. En él debería desglosarse también el precio de los materiales y de la mano de obra con las horas de trabajo estimadas. También se deben detallar los impuestos.

Otro problema son las modificaciones sobre el presupuesto inicial aceptado. "En principio, la empresa debería comunicar cualquier imprevisto que suponga un encarecimiento del pago y el consumidor debería aceptarlo para que lo puedan cobrar", ha apuntado Irache, que ha señalado que "no son extraños los encarecimientos no justificados que a veces suponen miles de euros sobre el presupuesto ofrecido en un principio".

Otro de los conflictos más habituales en estos trabajos es el plazo de conclusión. Por ello, la asociación ha destacado que "es importante fijar en el contrato una fecha de inicio y de finalización de las reformas". También ha recomendado concretar una penalización por la demora que se pueda producir a la fecha fijada para "evitar los retrasos".

Otra queja habitual es "la deficiente calidad o terminación de los trabajos". Por ello, Irache ha aconsejado "concretar al máximo las reformas, si es posible, aportando en el contrato descripciones y elementos gráficos que plasmen el resultado final encargado". "Cuanto más detallada sea esta descripción, más posibilidades habrá de reclamar posteriormente posibles incumplimientos", ha subrayado.

En la misma línea, ha recomendado "concretar materiales, marcas, modelos o piezas que se van a utilizar -y que deben estar incluidas en el presupuesto-".

La asociación ha aconsejado, por otro lado, determinar en el contrato la forma de pago para que quede claro de qué manera y cuándo se van a efectuar los abonos. Así, ha explicado que algunas personas deciden pagar ciertas cantidades o porcentajes del presupuesto en varios pagos de manera que "sólo tenga que pagar ciertas partidas cuando ya han concluido los trabajos y asegurarse que la empresa no le deja con la reforma sin concluir una vez que ya tiene el dinero en su cuenta". Además, ha incidido en la importancia de comunicar "fallos en la obra" a la empresa "lo antes posible" y conservar el contrato y las facturas de los trabajos realizados.

Otro problema repetido es cuando, meses después de una reforma, se detectan humedades en la propia casa o incluso en otras viviendas contiguas.

Finalmente, Irache ha recomendado informarse de las licencias o permisos urbanísticos necesarios para llevar a cabo cualquier reforma. También ha aconsejado informar al resto de vecinos sobre ellas y asegurarse de que las obras no afectan a elementos comunes del edificio.

Además, ha llamado a asesorarse si la reforma puede estar sujeta a subvenciones o ayudas de algún tipo, así como desgravaciones o impuestos reducidos.
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