Alberto Larrea, agricultor de Artajona, ha ocupado una de las sillas que este martes estaba reservada para la mesa redonda La transición empieza en el campo: barreras y oportunidades de la agricultura regenerativa, en el marco de la jornada celebrada en Baluarte para presentar los resultados del proyecto Navarra 360º.

Él no tenía que estar ahí sino que el puesto estaba asignado a Luis Miguel Arregui, de Garinoain, pero por motivos personales no ha podido asistir y Alberto lo ha sustituido: "Luis Miguel ha sido mi profesor en la aplicación de esta metodología en la agricultura", ha iniciado su intervención. Las localidades de Artajona y Garinoain hacen muga, como ha recordado el ponente.

Sin miedo

Alberto ha insistido en que los profesionales del sector primario no deben tener miedo a dar el paso de aplicar este sistema regenerativo para beneficiar el suelo de los campos. "Quien no se adapte, lo va a pasar mal", ha manifestado este agricultor que suma 120 hectáreas, de las que 90 son de secano y 30 de regadío.

Tiene experiencia en ecológico y en el modelo regenerativo. "Mi objetivo es lograr una agricultura sin insumos", ha remarcado, aunque también ha subrayado varias barreras que pueden dificultar extender este sistema de trabajo en el sector: la burocracia, la propiedad de la tierra y la mentalidad cortoplacista de quienes trabajan la superficie de cultivo. "Hay que pensar a largo plazo", ha repetido.

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