Navartur consolida su 20ª edición con gran éxito
La Feria Internacional de Turismo Navarro ha acogido este fin de semana entorno a 52.000 visitantes y se sitúa como “la mejor feria regional”
La Feria Internacional de Turismo Reyno de Navarra, Navartur, ha celebrado este fin de semana su vigésima edición, consolidándose como una de las grandes citas turísticas del norte del país y, sobre todo, como el termómetro más fiable del momento que atraviesa el sector en Navarra.
La feria, celebrada en Baluarte, ha vuelto a moverse en cifras muy similares a las del año pasado, cuando se batió el récord histórico de asistencia, y el balance final se ha situado de nuevo entre los 51.000 y 52.000 visitantes. Unas cifras que evidencian el músculo de un sector que en Navarra se apoya en la naturaleza, la gastronomía y una oferta cada vez más diversificada y profesionalizada.
Navartur cumple su 20ª edición, con la oferta turística más completa que nunca
“Llevamos unos años maravillosos de afluencia de público y este año en concreto ha ido muy bien”, ha resumido Luis Cortés, director de la feria. “Normalmente el día más fuerte suele ser el sábado, pero yo creo que en esta edición ha habido una mejor acogida el domingo”, ha explicado el director, haciendo referencia a la coincidencia del evento con el partido entre Osasuna y el Real Madrid disputado el sábado.
No obstante, el crecimiento del 17% en superficie expositiva y la incorporación de la Comunidad de Madrid, Asturias y Castilla-La Mancha refuerzan la percepción de que Navartur ha alcanzado una madurez estructural y que, según Cortés, se ha situado como “la mejor feria regional y queremos posicionar a Navarra como modelo turístico”.
El perfil del visitante confirma esa evolución. Según el director, en Navartur conviven familias con niños pequeños, jubilados que aprovechan la temporada baja y jóvenes que buscan inspiración para las escapadas cortas a lo largo del año.
La media de edad ronda los 40 o 50 años, pero el rasgo diferencial no es solo la edad, sino, más bien, la actitud que muestran. “La calidad del visitante navarro es altísima. No viene solo a por merchandising, sino que hace preguntas concretas porque ya conoce el destino y quiere información específica”, ha destacado.
Esta planificación minuciosa refleja una tendencia más amplia. “Ahora viajar es una necesidad, la gente joven quiere disfrutar y no esperar a jubilarse”, ha explicado Cortés. Así, el modelo ha pasado de las vacaciones únicas y prolongadas a varias escapadas repartidas durante el año, lo que obliga a los destinos a diferenciarse y a renovar su propuesta.
En este contexto, Navarra ha jugado con una carta potente: la autenticidad. “Es un destino con gastronomía de alto nivel, espacios no masificados y naturaleza bien preservada”, ha defendido el director. Esta combinación ha aparecido como ventaja competitiva en un mercado cada vez más saturado. La feria no solo ha servido para que los navarros planifiquen viajes fuera, sino también para posicionar a Navarra como referente en turismo enogastronómico, rural y de calidad.
Uno de los indicadores más claros del cambio ha sido el auge del senderismo. La Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada ha participado por segundo año con stand propio y ha constatado un interés creciente desde la pandemia. “Sentirse encerrado durante mucho tiempo ha incitado a la gente a ir al monte, a espacios naturales y abiertos”, ha subrayado Jesús Uriz, integrante de la federación.
“Lo que más nos han preguntado son excursiones circulares para andar con críos y familias, aunque también hay mucha gente jubilada que quiere cosas más fuertes”, ha añadido el técnico de senderismo.
Una imagen que muestra cómo el excursionista ya no busca solo la foto rápida, sino que quiere recorridos completos, bien señalizados y adaptados a distintos niveles, como los más de 1.000 kilómetros de GR –sendero homologado de más de 50 kilómetros que conecta diferentes puntos– que ofrece Navarra.
Desde el stand conjunto de Irati-Orreaga y Esteribar, la trabajadora Naia Sánchez ha confirmado esta misma tendencia. “La Selva de Irati es la joya de la corona, preguntan muchísimo por ella y por rutas de senderismo para hacer un viaje en familia”, ha señalado Sánchez.
Sin embargo, la experta en rutas ha invitado al público a no quedarse solo en el icono e insistió en diversificar la visita con recursos como la Real fábrica de Armas de Orbaiceta o la cueva de Arpea. “Se ha notado un boom increíble, antes parecía que la gente quería llegar en coche y ver un poquito, ahora se involucran más y buscan rutas más largas”, ha afirmado Sánchez.
El confinamiento, ha añadido, fue “un antes y un después” que llevó a muchos navarros a descubrir su propio territorio, y ahora también crece el visitante procedente de Cataluña, Madrid y Valencia, especialmente en verano, cuando buscan escapar del calor.
La fidelidad del público es otro de los rasgos destacados. Lídia Callau, de la Asociación de Campings de la Costa Dorada y Terres de l’Ebre, ha valorado la cita porque “vienen muchas familias y es gente que ya nos conoce, que repite. Es un cliente muy fiel”. Aunque represente a un destino externo, su diagnóstico coincide con el resto de expositores en que el visitante navarro compara, pregunta y regresa.
Veinte ediciones después, Navartur no solo ha celebrado hoy un aniversario redondo. Ha celebrado también la consolidación de un modelo turístico que ha sabido apoyarse en el territorio sin perder ambición. Naturaleza, gastronomía y calidad han aparecido como ejes de una oferta que crece en superficie y en profesionalización, pero que mantiene la esencia.
El balance de esta 20ª edición deja la conclusión de que Navarra no compite en volumen masivo, sino que compite en experiencia. Y la feria, a juzgar por la respuesta del público y su gran afluencia, lo ha hecho con gran éxito.
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