El milagro tecnológico de Azkoyen, que ha firmado el mejor resultado de su historia sin deber un euro
La empresa de Peralta redondea un gran año: factura 211 millones en 2025, elimina su deuda, premia al accionista y concreta un beneficio de 17,5 millones después de impuestos
Grupo Azkoyen acaba de firmar el mejor ejercicio de sus ocho décadas de historia y lo ha hecho con un golpe de autoridad sobre el tablero financiero: deuda cero. La multinacional tecnológica no solo ha batido su propio récord con una facturación de 211 millones de euros, sino que ha aprovechado la inercia para blindar su balance y premiar la fidelidad de sus accionistas. Con el viento a favor de la digitalización de los pagos y la seguridad convergente, el grupo presidido por Juan José Suárez se consolida como el nuevo 'caramelo' del Ibex Top Dividendo, tras pulverizar todas sus marcas históricas.
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Los números presentados hoy no dejan lugar a dudas sobre la salud de la compañía navarra. El EBITDA ha escalado hasta los 38 millones de euros (un 7,8% más), mientras que el margen bruto ha dado un salto del 10,2%, situándose en los 98 millones. Esta eficiencia operativa no es casualidad: responde a una rotación estratégica hacia negocios de mayor valor añadido que ha permitido que el beneficio neto después de impuestos roce los 17,5 millones de euros.
Pero el dato que realmente ha hecho saltar las alarmas de los analistas es la generación de flujo de caja. Azkoyen ha logrado lo que pocas cotizadas de su tamaño consiguen en el actual contexto: eliminar por completo su deuda financiera neta, que el año anterior ascendía a 10,8 millones. Y lo ha hecho sin apretarse el cinturón con el inversor, tras haber repartido 9 millones de euros en dividendos durante el último ejercicio.
El 'pay-out' como bandera: premio al accionista
Con la caja saneada y una posición de liquidez envidiable, el Consejo de Administración ha lanzado un mensaje de confianza total al mercado. Propondrán a la Junta General el reparto de un dividendo de, al menos, el 50% del resultado consolidado de 2025.
Este movimiento confirma la tesis que llevó a la empresa a entrar en el índice Ibex Top Dividendo el pasado febrero: Azkoyen ya no es solo una empresa industrial, es una máquina de generar rentabilidad recurrente para sus socios.
El motor del éxito: pagos digitales y seguridad
¿De dónde viene este crecimiento récord? La clave está en la diversificación de sus tres grandes patas de negocio:
- Payment Technologies e IoT (37% de la tarta): Es el verdadero motor del grupo. El auge de la marca Cashlogy y la explosión de dispositivos conectados de Coges y Vendon han liderado el crecimiento, demostrando que el futuro de la compañía pasa por la digitalización total del punto de venta.
- Seguridad Convergente (35%): Bajo la marca Primion, Azkoyen se ha hecho fuerte en el mercado europeo (especialmente en Alemania, que ya supone el 66% de las ventas de esta división). Los ingresos por SaaS y mantenimiento ya rozan los 20 millones de euros, aportando una recurrencia de ingresos vital para la estabilidad del grupo.
- Coffee & Vending (28%): Un negocio tradicional que se ha sofisticado con máquinas de café premium para el sector Horeca y el hogar, manteniendo una presencia sólida en mercados estratégicos como EE. UU. y Reino Unido.
El mapa del poder y la apuesta por 2026
Geográficamente, el grupo es hoy una potencia europea. Alemania sigue siendo su principal feudo (31,1% de las ventas), seguida de España (18,1%) y una presencia creciente en más de 100 países. El resto de la Unión Europea representa el 16,7%, mientras que Reino Unido aporta el 8,7% e Italia el 7,3%.
Para Juan José Suárez, presidente de Grupo Azkoyen, los resultados de 2025, año en el que la compañía ha celebrado su 80º aniversario, suponen una gran satisfacción para todas las personas que forman parte del Grupo, ya que, como señala, “estos logros están siendo posibles gracias a ellas”. La tendencia que muestran los resultados de los últimos tres años “es un reconocimiento al plan estratégico, basado en la innovación orientada a la experiencia de usuario, la internacionalización, la diversificación de negocios, y la sostenibilidad como eje transversal. Resultados que nos permiten seguir invirtiendo en el crecimiento futuro, al tiempo que mantenemos nuestro compromiso con el accionista”, asegura.
De cara a 2026, la hoja de ruta es clara: a pesar del ruido geopolítico, la tecnológica espera superar de nuevo sus ingresos, extrayendo el máximo valor de sus soluciones de conectividad y seguridad.
