El anuncio del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre la posibilidad de interrumpir todas las relaciones comerciales con España por negarse a ceder sus bases militares para operaciones en Irán, ha sido calificado como “jurídicamente imposible, económicamente contraproducente y políticamente hueco” por el analista de mercados Franco Macchiavelli.

Limitaciones legales y comerciales

Según Macchiavelli, la primera barrera es que España no tiene política comercial propia. Desde la firma del Tratado de Roma en 1957, la negociación de aranceles, tratados bilaterales y sanciones comerciales es competencia exclusiva de la Unión Europea (UE). Esto significa que cualquier acción unilateral afectaría automáticamente a los otros 26 Estados miembros de la UE.

Además, el experto recuerda que Trump no podría ampararse en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), ya que el Tribunal Supremo de EE.UU. ha limitado el alcance de esta norma, descartando una “potestad general para imponer aranceles”.

La balanza comercial, favorable a España

Aun dejando de lado la legalidad, la realidad económica refuerza la posición española. En 2025, España exportó a EE.UU. 16.700 millones de euros, mientras que importó 30.100 millones, generando un déficit comercial a favor de Estados Unidos. En cuanto a los servicios, España mantiene un superávit creciente en sectores como turismo, servicios financieros y consultoría, que ha pasado de 1.000 millones en 2013 a más de 10.500 millones en 2024.

El único punto de vulnerabilidad real, según Macchiavelli, es la energía, dado que España depende de EE.UU. para gas natural licuado (GNL) y crudo, lo que podría darle cierto margen de presión en caso de crisis inmediatas, como un conflicto en el Estrecho de Ormuz.

Sectores expuestos

Entre los sectores españoles con mayor exposición a EE.UU. se encuentran agroalimentario de calidad (aceite de oliva y vino), maquinaria, material eléctrico e industria de la moda, que representan cerca de un cuarto de las exportaciones españolas fuera de la UE. A pesar de ello, Macchiavelli considera que la amenaza de Trump es principalmente retórica: “No hay base legal para ejecutarla, la lógica económica es contraproducente (excepto en energía) y la narrativa geopolítica es la peor posible”, concluye.