El precio del diésel y de la gasolina se ha disparado un 14% y casi un 8%, respectivamente, en la segunda semana desde el estallido del conflicto bélico en Oriente Próximo, a rebufo de la tensión en la cotización del crudo por el bloqueo en el estrecho de Ormuz, que ha llevado el precio del barril de Brent hasta por encima de los 100 dólares.
Habría que retroceder hasta marzo de 2022, en plena guerra de Ucrania tras la invasión por Rusia, para encontrar una subida de tal calibre en los precios de ambos carburantes.
En concreto, el precio medio del litro de diésel ha subido un 14,1% con respecto a la pasada semana, para situarse en los 1,645 euros, escalando a su nivel máximo desde finales de octubre de 2023, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE) recogidos por Europa Press.
En el caso del precio medio del litro de gasolina, ha repuntado un 7,7% frente al precio de hace una semana, para situarse en los 1,600 euros, su nivel más alto desde principios de agosto de 2024.
Dependencia de Europa de las importaciones de diésel
Además, estos movimientos al alza, por octava semana consecutiva, han confirmado también el 'sorpasso' del diésel con respecto a la gasolina, algo que no se veía desde el estallido del conflicto en Ucrania.
Este mayor repunte en el precio del gasoil frente a la gasolina se debe, principalmente, a la dependencia de Europa de las importaciones de diésel, ya que el Viejo Continente cuenta con un déficit de este combustible, que, además, es surtido, en gran parte, de Oriente Próximo. De esta manera, su cotización internacional hace que se haya 'comido' la ventaja fiscal que tiene el diésel en España.
El depósito de diésel, 9,46 € más que hace un año
Con este nuevo repunte, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel tiene un coste de 90,47 euros, unos 9,46 euros más que hace un año, cuando ascendía a unos 81,01 euros.
Por su parte, para los vehículos de gasolina, llenar un depósito medio (55 litros) supone un desembolso actualmente de unos 88 euros, unos 3,25 euros más que hace un año, cuando superaba los 84,75 euros.
Además, ambos combustibles se sitúan por encima de los niveles en que estaban antes del estallido de la invasión de Ucrania, que comenzó el 24 de febrero de 2022, cuando era de 1,479 euros el litro para el diésel. La gasolina, mientras, repunta también por encima del precio de 1,591 euros el litro que tenía en ese momento.
No obstante, ambos carburantes se mantienen lejos de los máximos que registraron el verano de 2022, en julio, cuando la gasolina alcanzó los 2,141 euros y el gasóleo los 2,1 euros.
En algunas gasolineras superan los 2 €
De todas maneras, este jueves en el monolito de algunas estaciones de servicio de España -los precios del Boletín Petrolero se corresponden con el pasado lunes 9 de marzo- ya se puede encontrar el precio del litro de gasolina en torno a los dos euros y del diésel por encima de esa cota de los dos euros, según datos del Geoportal del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
El precio de los carburantes depende de múltiples factores, como su cotización específica (independiente de la del petróleo), la evolución del crudo, los impuestos, el coste de la materia prima y de la logística y los márgenes brutos.
Además, la evolución en la cotización del crudo no se traslada directamente a los precios de los carburantes, sino que lo hace con un decalaje temporal. Por ello, y ante la situación de volatilidad que vive el crudo ante la incertidumbre tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, las subidas en los surtidores podrían proseguir en las próximas semanas.
Precios más baratos que la media europea
Con estos niveles, el precio de la gasolina sin plomo de 95 se mantiene en el Estado español por debajo de la media de la Unión Europea, situada en 1,774 euros el litro, y de la eurozona, con un precio medio de 1,835 euros.
En el caso del diésel, el precio en la península también es inferior al de la media de la UE, que es de 1,861 euros, y de la zona euro, donde marca un precio de 1,893 euros.