En Zubieta hay 178 bordas inventariadas que podrían contribuir a aliviar el problema de acceso a la vivienda en el municipio y por ello, el Ayuntamiento ha solicitado al Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra que adapte la normativa vigente para permitir que estas edificaciones puedan convertirse en viviendas habituales en municipios con riesgo de despoblación.

Una nueva vida

La medida pretende dar una nueva vida a construcciones ya existentes y ofrecer una alternativa residencial especialmente dirigida a los jóvenes que desean permanecer en el pueblo. La iniciativa ha sido aprobada mediante una moción municipal en la que se solicita la adecuación de la regulación aplicable a los cambios de uso de ardibordas en localidades rurales afectadas por la despoblación.

El Consistorio plantea revisar, adaptar o interpretar la normativa derivada del Plan de Ordenación Territorial de la Navarra Atlántica (POT 2), así como impulsar las medidas necesarias para hacer posible el cambio de uso a vivienda de bordas preexistentes, siempre que cumplan las condiciones técnicas, urbanísticas, ambientales y paisajísticas exigidas y que se destinen a primera vivienda o residencia habitual.

El alcalde de Zubieta, Ernesto Domínguez, explica que la propuesta surge de la existencia de numerosas edificaciones actualmente en desuso y de la creciente dificultad para acceder a una vivienda en el medio rural. “Hay edificaciones que han tenido un tipo de uso concreto durante muchos años y hoy en día se han ido abandonando y están ahí. A eso se le ha sumado la problemática con la vivienda, de ahí nuestra propuesta”.

Petición de los jóvenes

Según señala, durante los últimos años varios jóvenes del municipio han intentado transformar estas construcciones en viviendas, aunque sus solicitudes han sido rechazadas. “Hemos tenido bastantes solicitudes de cambio de uso de estas bordas por parte de jóvenes del pueblo que quieren hacer una vivienda y siempre nos llega la negativa del departamento por diferentes razones”. 

Domínguez insiste en que la iniciativa no plantea nuevas construcciones, sino la reutilización de edificios ya existentes. “No vamos a consumir suelo, no vamos a invadir el paisaje con nuevos monstruos, sino que vamos a reutilizar lo que tenemos”.

El alcalde considera además que una regulación más flexible ayudaría a ordenar situaciones que actualmente se producen al margen de los procedimientos establecidos. “Viene una persona, compra una borda y se pone a hacer cosas sin permisos. Y hay que pararle los pies. Tenemos que hacer las cosas bien. Y para eso hace falta la autorización del Gobierno de Navarra”.

La falta de vivienda es una de las principales preocupaciones de la localidad, clasificada con riesgo 3 de despoblación según la Dirección General de Administración Local y Despoblación. En este contexto, el Ayuntamiento entiende que las bordas pueden convertirse en una herramienta para favorecer el arraigo de la población joven.

El inventario de bordas fue realizado en 2017 coincidiendo con la aprobación del plan urbanístico municipal.

La moción será remitida al Departamento de Cohesión Territorial, así como a la Federación Navarra de Municipios y Concejos y a los municipios de Baztan-Bidasoa.