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CGT, EHKS, Solidari y CNT reivindican la “solidaridad de clase” para superar el capitalismo

Cientos de personas se movilizan en el Casco Viejo de Pamplona en la jornada de huelga general

Fotos de la huelga general en Navarra el 17-M por un SMI propioJavier Bergasa

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Cientos de personas se han movilizado este martes por las calles del Casco Viejo de Pamplona en una manifestación convocada por CGT, EHKS, Solidari y CNT con motivo de la huelga general. La protesta ha recorrido el centro histórico bajo consignas contra los despidos, los expedientes de regulación de empleo (ERE) y el cierre de empresas, en una jornada marcada por la reivindicación de “solidaridad de clase”.

La convocatoria se ha desarrollado al margen de la movilización principal impulsada por ELA, LAB, Steilas, Etxalde e Hiru, que han situado en el centro la exigencia de un salario mínimo interprofesional propio para Navarra de 1.500 euros. Los convocantes de esta marcha han compartido ese diagnóstico sobre la precariedad salarial, pero han planteado una ampliación del marco de reivindicación, defendiendo que la mejora de las condiciones de vida pasa por cuestionar las bases del sistema económico y avanzar hacia su superación.

En este sentido, han reclamado “condiciones de vida y de trabajo dignas” frente a lo que han calificado como “miseria capitalista”, al tiempo que han llamado a reforzar la organización y la lucha frente a “los gobiernos y el negocio del capital”. Entre sus principales ejes también han destacado el internacionalismo proletario frente a lo que consideran una “oligarquía imperialista” y el rechazo a las guerras y sus consecuencias económicas y sociales, con el objetivo de avanzar hacia “un mundo de iguales sin privilegios ni opresiones”.

La manifestación se ha desarrollado en el contexto de la jornada de huelga general en la que los convocantes han denunciado un deterioro sostenido de las condiciones de vida de la clase trabajadora. Según han trasladado durante la protesta, este empeoramiento se refleja en salarios insuficientes, precariedad laboral persistente, dificultades de acceso a la vivienda y un debilitamiento de los servicios públicos.

Durante la lectura del discurso final, los portavoces han afirmado que “las élites económicas y políticas siguen generando miseria y empobrecimiento entre la clase trabajadora”, señalando como factores clave la inflación, la exclusión social o la “sobreexplotación de recursos naturales y de personas en el Sur global”. En este sentido, han vinculado la situación actual con recientes procesos industriales en Navarra, citando cierres y despidos en empresas como BSH en Esquíroz, Sunsundegui en Altsasu o Nano Automotive en Tudela, y han llamado a la solidaridad con los trabajadores afectados.

El discurso también ha incluido una referencia expresa a la siniestralidad laboral. Los convocantes han denunciado que “35 trabajadores han sido asesinados en Nafarroa el año pasado y más de 700 en la última década en Hego Euskal Herria”, reclamando responsabilidades empresariales y el fin de la impunidad.

En el plano político y social, las organizaciones han advertido de un “aumento del autoritarismo de los estados”, que han relacionado con el incremento del gasto militar, la aplicación de medidas represivas y la situación de las personas migrantes. En el caso de Pamplona, han mencionado dificultades de empadronamiento y situaciones de acoso policial como ejemplo de estas dinámicas. Asimismo, han criticado el papel de la Unión Europea en lo que consideran una “agenda de empobrecimiento y austeridad”.

El discurso ha cuestionado también la actuación de los gobiernos progresistas, a los que han acusado de no oponerse con firmeza a estas políticas, lo que —según han señalado— favorece el crecimiento de la extrema derecha. Frente a este escenario, han defendido la necesidad de construir un movimiento obrero independiente que actúe como “antídoto contra el auge del fascismo”.

La movilización ha concluido con un llamamiento a reforzar la organización en los centros de trabajo y en los barrios, así como a extender la solidaridad de clase frente a los despidos y la precariedad. “La conquista de condiciones de vida y de trabajo verdaderamente dignas exige cuestionar y superar el sistema capitalista”, han subrayado antes de cerrar el acto