El colectivo de trabajadores autónomos ha vuelto a alzar la voz tras la reciente actualización de las bases de cotización para 2026. En Navarra, más de 12.000 profesionales se verán directamente afectados por una medida que eleva la base mínima hasta los 1.424 euros mensuales, lo que supone un incremento del 42% respecto a los 1.000 euros fijados en 2023.
El cambio, recogido en la Orden PJC/297/2026 publicada en el Boletín Oficial del Estado el pasado 31 de marzo, impacta de lleno en los autónomos societarios y en los denominados autónomos colaboradores, una figura habitual en negocios familiares. En el conjunto de España, este grupo supera los 1,2 millones de trabajadores dentro de los más de 3,4 millones de autónomos existentes.
Un perfil marcado por el ámbito rural y femenino
Los autónomos colaboradores —en su mayoría mujeres del medio rural— desempeñan su actividad dentro del negocio familiar, habitualmente como cónyuges o familiares directos del titular. La normativa impide contratar a la pareja que convive en el mismo domicilio, por lo que esta figura se ha consolidado como una vía legal para trabajar en explotaciones agrarias, comercios o pequeñas empresas.
Este perfil, ya de por sí vulnerable, es uno de los más afectados por el incremento de cotizaciones, al tratarse en muchos casos de ingresos ajustados y economías domésticas dependientes del negocio familiar.
Un aumento que rompe la transición prevista
La subida ha generado especial controversia por el modo en que se ha aplicado. La normativa vigente contemplaba una transición progresiva desde 2023, cuando la base mínima se situó en 1.000 euros, con la previsión de adaptaciones en 2024 y 2025 a través de los Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo, la ausencia de cuentas públicas en esos ejercicios ha derivado en un salto directo hasta los 1.424 euros en 2026.
Según denuncian desde el sector, esta decisión rompe la transitoriedad prevista en la legislación y establece una equiparación con la base mínima del Grupo 7 del Régimen General, lo que consideran una vulneración de los principios de equidad y proporcionalidad del sistema de Seguridad Social.
Impacto económico: 1.620 euros más al año
En términos prácticos, la medida se traduce en un incremento de aproximadamente 135 euros mensuales en la cuota, lo que supone un sobrecoste anual de 1.620 euros por autónomo. Aunque este impacto no se ha percibido todavía de forma inmediata en las cuentas —debido al sistema de cotización por ingresos reales que permite ajustar la base—, la regularización prevista para el próximo año obligará a asumir esa diferencia.
Desde la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) alertan de que uno de cada tres autónomos en España se verá afectado por esta subida, especialmente aquellos con rendimientos cercanos a los 1.000 euros mensuales.
Reacciones en Navarra: “No vamos a quedarnos de brazos cruzados”
El presidente de ATA en Navarra, Juan Carlos Equiza, ha expresado su malestar por una medida que califica de inesperada y perjudicial para el tejido económico local. Según explica, la noticia se conoció prácticamente de un día para otro, lo que ha generado incertidumbre entre los profesionales.
Equiza cifra en más de 12.000 los autónomos navarros afectados y advierte del importante esfuerzo económico que deberán asumir. En este sentido, ha asegurado que la organización ya ha iniciado contactos con distintos grupos parlamentarios con el objetivo de frenar la aplicación de la medida.
Asimismo, sostiene que el Gobierno central dispone de herramientas legislativas para revertir esta situación, mediante la aprobación de una norma con rango de ley que permita evitar el incremento y aplicar posibles correcciones con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.
Críticas desde el sector: “Una subida injustificada”
Desde ATA a nivel nacional, su presidente, Lorenzo Amor, ha sido especialmente crítico con la decisión, calificándola de “sablazo” para el colectivo. A su juicio, la subida responde a la falta de presupuestos y a la incapacidad del Ejecutivo para cumplir con la planificación prevista.
El incremento de la base mínima en 424 euros mensuales —subraya— supone una carga difícil de asumir para miles de autónomos que ya operan con márgenes reducidos, especialmente en un contexto económico complejo.
En Navarra, donde el peso del pequeño negocio y del entorno rural es significativo, este tipo de medidas tienen un impacto directo no solo en los profesionales, sino también en la economía local. En definitiva, la subida de cotizaciones prevista para 2026 ha encendido las alarmas entre los autónomos navarros, que reclaman soluciones urgentes para evitar un nuevo golpe a su viabilidad económica.