Las empresas empeoran sus perspectivas para el corto plazo
El Estudio sobre Confianza Empresarial de Laboral Kutxa muestra que mantienen una óptica resiliente bajo un prisma de riesgo calculado
Las empresas vascas han acrecentado su pesimismo con los conflictos en Oriente Medio. No obstante, mantienen una óptica resiliente bajo un prisma de riesgo calculado. Es la conclusión que se extrae del Estudio sobre Confianza Empresarial de Laboral Kutxa con las expectativas del tejido empresarial de cara al tercer trimestre del año, con el significativo dato de que un 40% -en concreto, un 39,9%- estima que el entorno económico va a empeorar.
En todo caso, se trata de baremos similares a los del trimestre anterior. De igual manera, casi la mitad de las empresas consultadas (47,5%) creen que la situación se mantendrá igual e incluso un 12,6% piensa que se va a producir una mejora. Estos datos se recogen en la encuesta a 400 empresas vascas realizada entre el 13 y el 28 de mayo, con el objetivo de pulsar sus expectativas de cara al tercer trimestre de 2026, que muestra un entorno económico similar al del trimestre anterior.
En pleno impacto del cierre del Estrecho de Ormuz y con el precio del barril Brent de petróleo superando con amplitud los 100 euros, las respuestas denotan que la confianza empresarial se asienta sobre una visión en la que la percepción es que las cosas van a ir mejor para la propia empresa que para el entorno general. Así, en lo que concierne a las previsiones de las empresas en cuanto a facturación para el tercer trimestre recogen que un no desdeñable 30,9% de las compañías estima que su cifra de negocio va a incrementarse, mientras que más de la mitad (57,2%) piensa que se va a mantener y el 16,3% va a empeorar. En todo caso, se trata de una “visión algo más negativa” que la del segundo trimestre del año, destaca el Departamento de Estudios de la entidad financiera. Parecida es la estimación respecto a la actividad, donde el 27,5% considera que ésta mejorará frente a un 19,1% que espera que empeorará. El restante 53,5% de la muestra cree que la actividad de su empresa se mantendrá igual. Las estadísticas sobre estimación de los pedidos también son similares.
Esas estimaciones de facturación, actividad y pedidos se fundamentan sobre la variable de los precios. En una coyuntura como la actual, las empresas creen que, para mantener sus cifras de negocio, va a ser necesario no elevar los precios a los que venden sus productos al mercado. En relación con esta cuestión los resultados se reparten principalmente entre el 23,8% que consideran que serán superiores y el 70,8% que estiman estabilidad en los mismos. Esta percepción confirma que el tejido empresarial se muestra muy escéptico con la posibilidad de que crezcan sus márgenes de rentabilidad, en especial en las pymes. Así, el 66% de las encuestadas cree que esos márgenese van a mantener igual, aunque un 16,8% piensa que van a bajar en el próximo trimestre
Habituada a convivir con la continua incertidumbre que le llega desde fuera, la empresa vasca sigue con su hoja de ruta ordinaria. Aquí juegan un papel central las inversiones, un eje básico para la actividad futura. De esta forma, en relación con el volumen de inversión, el 12,6% de las empresas consideran que se incrementará durante el tercer trimestre de 2026 y el 9,4% cree que disminuirá. Por tanto, el 78% de las empresas encuestadas piensa que se mantendrá. Tampoco se prevén impactos en el empleo, uno de los pilares del crecimiento de la economía vasca. El 79,7% de las empresas consideran que el empleo se mantendrá, frente al 16,6% cuyas expectativas pasan por incrementar la plantilla y el 3,7% que se inclinan por lo contrario.
El servicio de estudios de Laboral Kutxa explica que si se agregan los indicadores anteriores ponderándolos para obtener el valor del Índice de Confianza, el resultado es 55,1, lo que implica un valor algo inferior al del trimestre anterior (58). El indicador del índice de más de 50 refleja expansión de la actividad empresarial, y es superior al valor de la Eurozona, que fue en mayo del 47,5, y al dato del conjunto del Estado, que en abril fue del 48,7. En relación con la evolución de las exportaciones a lo largo del último año, el 19,0% de los encuestados opina que han mejorado y es el 19,0% el que refleja un empeoramiento, quedando en un 61,9% aquéllos que indican que se mantienen las ventas en el exterior.
En cuanto al porcentaje de ventas destinado a innovación o iniciativas de I+D a lo largo del último año el 63,4% de los encuestados se sitúa en valores mínimos, entre nada y un 1%, frente al 17,9% que destina más de un 5%. El plazo de cobro a clientes se ha mantenido igual a lo largo del último año para el 81,9% de los encuestados y se ha incrementado para el 12,1% de las empresas, quedando en un 5,9% aquellas empresas que han visto reducido el plazo.
Para terminar, el 81,9% de los encuestados opina que el acceso a la financiación bancaria se ha mantenido igual a lo largo del último año. El resto de empresas se reparten entre el 10,4% que considera que ha mejorado y el 7,7% que opina lo contrario.
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