El Sindicato Médico de Navarra (SMN) ha denunciado las condiciones de calor extremo que sufren pacientes y profesionales en diversas plantas y consultas del Hospital Universitario de Navarra (HUN), un problema que, según la organización, arrastra más de una década sin solución real.
El sindicato recuerda que ya en 2014 el calor en la cuarta planta infantil obligó a trasladar a lactantes a la antigua UCI pediátrica —que sí contaba con climatización— para evitar episodios de fiebre y deshidratación. En aquel momento, el SMN solicitó a la dirección la adquisición de aparatos portátiles de aire acondicionado. La respuesta de la dirección, según el sindicato, fue pedirles que definiesen qué entendían por "pingüino". Han pasado doce años y el problema persiste.
Pacientes encamados a 34 grados
La denuncia del SMN no se limita a los servicios pediátricos. El sindicato denuncia que pacientes permanecen "encamados, hacinados y encerrados en habitaciones que alcanzan temperaturas de 34 grados". Entre los afectados figuran personas mayores, pacientes psiquiátricos —que no pueden disponer de aparatos refrigeradores con cable y tienen las ventanas permanentemente clausuradas—, embarazadas, zonas de consultas y un amplio número de profesionales sanitarios que trabajan en condiciones que, a juicio del sindicato, "rozan, cuando no vulneran directamente, la legalidad en materia de salud laboral".
Para el SMN, el calor es solo "un síntoma" de un problema estructural más profundo. La organización apunta a la falta de inversión y, sobre todo, a la "ausencia de liderazgo y de profesionalización en la gestión" sanitaria, excesivamente condicionada, a su juicio, por una "intervención política" de quienes meten "sus torpes manos, ávidas de votos, en asuntos que desconocen por completo". El sindicato cita además otros síntomas del deterioro: la caída de techos, las listas de espera, la inaccesibilidad en Atención Primaria o las derivaciones crecientes a centros privados.
Por otro lado, ha cargado también contra lo que considera una cadena de omisiones: el "paripé de ciertos comités de humanización", la "deliberada negligencia de la Inspección de Trabajo", la "incapacidad ejecutiva del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales", la "connivencia de determinados sindicatos y asociaciones profesionales" y, en último término, el Gobierno de Navarra y su Departamento de Salud, a quienes acusa de excusar "repetida e inútilmente su propia imprevisión".
"Callar ante el deterioro de la sanidad pública no la protege; la condena"
El sindicato ha concluido su comunicado rechazando que denunciar las condiciones del HUN suponga atacar a la sanidad pública. "Denunciar que la sanidad foral va mal no es difamarla ni allanar el camino a la sanidad privada", han subrayado desde el SMN. "Es exactamente lo contrario: señalar áreas de mejora, proteger al paciente y defender al trabajador."