Imanol Arregui, entrenador actual del Al-Yarmouk (Kuwait), ya está en Navarra después de ser uno de los 150 profesionales del mundo del deporte que pudieron volver en el avión fletado por la Real Federación Española de Fútbol, afectados por la escalada militar en Oriente Próximo como resultado del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán y la posterior respuesta iraní bombardeando buena parte de los países de la región.  Los deportistas aterrizaron este miércoles por la noche en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde el presidente de la RFEF, Rafael Louzán, recibió en el aeropuerto a los integrantes del vuelo. El navarro, tras la llegada a casa junto a su familia afirmó:“La verdad es que ha sido toda una odisea volver”.

La federación citó a los españoles en el aeropuerto de Riad el 10 de marzo para partir en un avión que al final no pudo salir porque se acabó suspendiendo, teniendo que esperar al siguiente día, haciendo escala en Hurghada (Egipto):“Desde Kuwait tuvimos que coger un autobús a Arabia para poder coger el vuelo. Tanto la embajada como la RFEF se han portado muy bien para que nosotros pudiésemos volver a España”, confesó el técnico

Actualmente, la liga en la que compite el equipo liderado por Imanol Arregui está parada, donde todos los entrenamientos y partidos llevan suspendidos desde que comenzó el conflicto por lo que, mientras este contexto tan delicado se mantenga, así seguirá. “Desde el principio, el club y el presidente han entendido la situación a la perfección, se han portado muy bien conmigo y no han impedido en ningún momento mi vuelta”. Sobre su posible retorno a Kuwait, el navarro confesó que todo está en el aire:“Yo tengo contrato hasta junio. Ahora toca ver cómo evoluciona el conflicto y esperar. En caso de que se solucione, tocará volver”.

El día a día en Kuwait

En cuanto al panorama que se estaba viviendo en el país árabe, Arregui explicó que los habitantes se comportaban de forma muy tranquila, a pesar de haber sufrido varios ataques por misiles:“Kuwait no está en guerra directa, pero hay muchas bases militares americanas. De hecho, vivía a 10 minutos de la embajada americana”. Además, el entrenador local comentó que residía en uno de los países más atacados del Golfo e incluso varias personas habían fallecido a causa del conflicto:“La realidad es que 7 u 8 personas han muerto, incluida una niña pequeña por los restos que dejó un misil al chocar contra una fachada. La gente sigue una vida normal, pero no se dejan de ver misiles ni se paran de escuchar sirenas que alertan del peligro”.