La Primera B está emocionante, con dos equipos levemente distanciados en las dos plazas para Champions y un nutrido grupo perseguidor; y en la guerra por la permanencia, como siempre, bofetadas garantizadas hasta el final. Sin embargo, la Primera A aburre a las ovejas: 24 victorias en 28 partidos contra los equipos de Primera B; el 89,6% de puntos posibles; máximos goleadores (a una media de 2,8 por partido) y mínimos goleados (a 0,66 por encuentro). Nunca las quinielas han sido más facilonas. Es lo malo de la Liga Escocesa: el título se juega en sólo dos partidos, y para el de vuelta hay que esperar hasta abril. Y a semejante porquería aún hay quien le llama Liga de Campeones