pamplona - El 13 de mayo de 2012 el Lourdes lloraba por el descenso a Preferente. Casi cuatro años más tarde, el club festejó el regreso a Tercera. El tiempo que ha costado organizar el club desde la base para preparar un proyecto con presente y futuro, ya que, además, del primer equipo, el juvenil ha logrado el ascenso a Liga Nacional.
La mano de Carlos Ochoa, un hombre de la casa de 33 años, mucho ha tenido que ver. Contó con jugadores de la cantera mayormente y apostó por ellos para dejar de ser un equipo de la zona media. No pensaba que el premio le iba a llegar tan pronto. “Cogí el equipo con el objetivo de devolver la ilusión y con la idea de contar con gente de casa. En diciembre estábamos en la mitad baja de la clasificación tras perder con el Aluvión. Nos sentamos con los jugadores y les dijimos que de querer a lograr había un paso: hacer. Y eso es lo que han hecho”, comenta el técnico. Desde entonces, quince jornadas sin perder (13 victorias y dos empates), con seis triunfos consecutivos en la recta final que le han llevado a Tercera.
La exigencia se la han puesto con el paso de las jornadas. “Soy muy realista. Por nombre y por institución, el Lourdes se merecía estar en Tercera. Pero el primer objetivo era consolidar a un equipo joven, con media de edad de 22 años, y cuando nos vimos entre los cuatro primeros ya miramos hacia arriba. Un capitán me dijo entonces: Yo no quiero ser segundo. Y nos falta un punto para ser primeros, además del reto de no perder en la segunda vuelta, hacer a Roberto zamora y a Aníbal pichichi”. Y añade: “La unión de todos ha sido clave. Tener que dejar a seis sin convocar cuando han venido a los entrenamientos es duro. Pero con frío y con viento, el equipo ha estado muy comprometido. Yo no me voy dejando a mi mujer y a mi hija en casa para perder el tiempo. Quiero invertir ese tiempo para trabajar bien. Y así lo entendieron ellos también”.
Lleva 24 horas recibiendo felicitaciones por haber ascendido a ese Lourdes en el que él empezó a jugar con 9 años. Cuando se rompió la rodilla pasó a entrenar en la base. “Nunca había ganado nada y me sentía contento con el reconocimiento de los jugadores. Pero cuando has llorado con los descensos, el premio de ascender con el equipo de tu vida es difícil de explicar. Soñaba con esto, pero no lo esperaba. Entreno en Autonómica, pero me creo que estoy en Primera, porque vemos vídeos, personalizo las perchas en el vestuario, comemos juntos si hace falta...”.
El Lourdes ha sido el primer equipo en ascender desde Autonómica, la nueva categoría. “Para mí deportivamente es un acierto, porque tiene más nivel que la Preferente. Entiendo que económicamente para los clubes requiere un gran esfuerzo, pero lanzo un órdago para que desde la Federación se intente ayudar, pero no perder este formato”.
De cara al futuro, insiste en que “somos un club humilde, que sabemos de dónde venimos y a dónde vamos. Si el club cree que debo seguir, seguiré porque los jugadores me lo han pedido, pero la premisa es que se quede el 95% de la plantilla. A muchos de los jugadores ya les entrené hace 18 años”.
Santos Sánchez, su presidente, se marcha tras seis años al frente del Lourdes con el objetivo cumplido. “Queríamos potenciar la base y enarbolar el proyecto con gente de casa, porque la cantera debía verse reflejada en el primer equipo. Tenemos 15 equipos y, aunque seguiré cerca, disfrutaré de todos desde fuera”.
Porteros. Íñigo Anuncibay, Roberto Cirauqui y Unai Basurto.
Defensas. Aitor Sarnago, David Mañero, José Ángel Sáez, Mikel Crespo, Rubén Gil, Sergio Alegría y Óscar Laplaza.
Medios. David Bonilla, Eneko Domínguez, Eneko Lasheras, Igor Jacoste, Sergio Bartolomé y Víctor Fernández.
Delanteros. Álex Medrano, Aníbal Izquierdo, Fabio da Silva, Moha Elkahiat, Valentín García y Youseff Amine.
Cuerpo técnico. Carlos Ochoa, entrenador, Alfonso Ochoa; segundo entrenador; Adrián Moneo y Javier Martón, preparadores físicos; Julio Pejenaute, masajista.