Los medios madridistas llevan varias semanas –desde que su equipo tiró la toalla– con la matraca de que la Liga que van a ganar los culés es muy barata. El argumento tiene su gracia por los cabreos que se coge Xavi cada vez que se lo dicen, pero no por eso deja de ser un camelo: una liga barata es, por definición, aquella que se gana con pocos puntos. Pero resulta que el Barça, incluso con la relajación y el bajón en las últimas jornadas, va camino de los 85 o incluso los 90 puntos. En la línea o por encima de las dos ligas anteriores, que se ganaron con 86 puntos. No, no estamos ante una Liga barata, sino ante una Liga en la que precisamente el único que ha cumplido ha sido el Barça –sobre todo con su espectacular primera vuelta de 50 puntos–. En el deporte, ganar con mucha ventaja nunca puede ser un demérito.