Adiós a la Superchufa
En aplicación de la expresión “El último que apague la luz”, el Real Madrid se marcó un grandilocuente comunicado para ocultar el humillante final de la Superliga, el proyecto megalómano de Florentino Pérez para crear una competición para los grandes de Europa, con derecho de admisión y todos los ingresos a repartir entre los participantes, sin derivar nada al resto del fútbol europeo. Una NBA europea para unos poquitos, y los demás que miren con envidia y se aguanten. Pero, claro, se borraron los ingleses, y después los italianos, y el PSG, y el Bayern, y el Atlético, y la semana pasada el Barça, y Florentino se quedó solo con su juguete y sin más salida decorosa que anunciar que ha llegado a un acuerdo con la UEFA para enterrar la Superchufa, “por el bien del fútbol” y “respetando el principio del mérito deportivo” y “haciendo hincapié en la sostenibilidad de los clubes” y bla, bla, bla. Y su cohorte, elogiándole.
