La Mutilvera logró ayer una grandísima victoria frente al Gernika, rompiendo así su mala racha de resultados. Los de Álvaro Garrido desplegaron un muy buen juego para sumar 3 puntos que les dejan a las puertas de la zona de salvación con la demostración de que su estrategia vale.
La Mutilvera dominó al completo el juego durante toda la segunda parte, entrando con una gran fuerza que se vio compensada enseguida con el gol. Todo lo contrario ocurrió en el primer cuarto de hora del partido: los jugadores del Gernika se plantaron en el césped con una posesión muy alta y con una táctica más vertical aún: los centrales adelantaban la línea para buscar a sus delanteros con pases bombeados. Fueron tres las llegadas más claras de los visitantes en esos 15 minutos. Sin embargo, en el momento en el que entraban en el área les recibía Ángel Fraga, que lo paró todo.
Mutilvera 2
Gernika 0
MUTILVERA Fraga, Grande, Teres, Goicoechea (Bujanda, m.81), Roncal, Ciaurriz, Ardanaz, Aranguren (Goñi, m.81), Yaniz (Arocena, m.61), Goñi (Roldan, m.71), Lizarraga.
GERNIKA Gorka, Asensio (Morales, m.58), Lorente (Auzokoa, m.58), Berasaluze, Arberas, Gutierrez (Zugazaga, m.78), Fruniz, Gómez, Badiola, Agirre (Torrontegui, m.58), Baque (González, m.58).
Goles 1-0, m.47: Yaniz; 2-0, m.80: Goicoechea.
Árbitro Guillermo García Presa. Amonestó a los locales Teres, Ardanaz, Fraga, Aranguren, de la Torre y Arocena; y a los visitantes Berasaluze, Lorente y González.
Estadio Municipal Valle de Aranguren.
Los locales sufrieron, pero lograron cambiar la dinámica, calmando las jugadas con pases horizontales, en los que Adrián Aranguren actuó con excelencia como eje. Poco a poco, la Mutilvera cogía las riendas y eran los rivales los que comenzaban a pasarlo mal.
De este modo, inesperado para el Gernika, llegó el descanso y, nada más reanudarse el encuentro, Garrido desmostró que su idea funciona. Pablo Grande recibió el balón en un cambio de orientación y controló con maestría deshaciéndose de su marca, corrió la banda y colgó un balón al área, que bajó Marcos Yaniz para después finalizar al palo largo.
En lugar de poner el autobús y aguantar el resultado, los jugadores de la Mutilvera mantuvieron el control y no volvieron a caer en la presión visitante, menos intensa y peor formada que al principio.
Ya en el minuto 80 llegó el gol de la sentencia de Goicoechea. Él lo guisó y él se lo comió: el ‘9’ local controló de espaldas un balón en el centro del campo, se separó muy bien de su rival y filtró un pase perfecto a Arocena, que esperó a la llegada de su compañero en la frontal del área para colgar el balón al punto de penalti, que remató con la testa a la red.
Así de bien volvió a ganar la ‘Mutil’, tanto en puntos como en calidad.