El ATP Iluminación Tudelano Ribera Navarra ha dado un paso atrás importante en la lucha por la permanencia y sigue como colista de la Primera División tras encajar una inmerecida derrota ante el Industrias Santa Coloma por 4-3, en un partido en el que los navarros fueron siempre por delante en el marcador y tuvieron muchas ocasiones para dejar sentenciado el choque, pero los barceloneses remontaron el encuentro en el tramo final de la segunda parte con un doblete de Leandrinho.

Desde el pitido inicial, el conjunto tudelano saltó a la pista del Pavelló Nou muy enchufado y metido en el partido. Presionó arriba la salida de balón de su rival, haciendo que los catalanes no encontraran con facilidad la portería contraria. A los 3 minutos, ambos equipos habían forzado una falta cada uno. Los primeros en intentar golpear con peligro el marco rival fueron los navarros a los 6 minutos por medio de Pablo Otero, que solo llevaba dos minutos en pista, y creó la primera gran ocasión del encuentro en un potente remate de Pablo Otero, que rechazó con seguridad el meta Ferreyra.

Sin embargo, el buen orden defensivo del Tudelano lo derribó el Industrias Santa Coloma desde el punto de penalti. Los colegiados, tras revisar el VAR solicitado por su rival, confirmaron la pena máxima, transformada por Tolrà a los 10 minutos, colocando el 1-0. El conjunto navarro no se vino abajo y un minuto después empató el encuentro. A los 18 minutos, Sepe anotó un auténtico golazo, y puso a los suyos con ventaja de 1-2. 

Los barceloneses, sin hacer un gran partido, lograron igualar la contienda a los 28 minutos con un tanto de Kokoro. Gustavao pudo marcar, pero falló un mano a mano con Ferreyra en el 32, pero, en el mismo minuto, Gustavao esta vez no perdonó y puso el 2-3. Pero el Industrias Santa Coloma igualó la contienda en el 33 por medio de Leandrinho y le dio la vuelta al marcador con el 4-3 anotado de nuevo por Leandrinho en el 34.

A los visitantes no les quedó otra que tomar riesgos y buscar ganar la superioridad jugando con portero-jugador, pero sus ataques se estrellaron con la defensa local, encajando una dolorosa e inmerecida derrota, que les aleja de la salvación.