Javier Zapata: "En el CD Pamplona somos como una cuadrilla de amigos"
Javier Zapata lleva 20 años siéndole fiel al club que le vio crecer, el CD Pamplona. A los 8 años pisó por primera ver las instalaciones y ahora mira con perspectiva toda su trayectoria y sueña con darle el ascenso histórico a Segunda RFEF.
Javier Zapata, nació el 20/10/1997 es Ingeniero Industrial. Lleva jugando en el CD Pamplona desde los 8 años hasta el día de hoy con casi 29 años.
¿Cómo compagina su vida personal y laboral con el fútbol?
Entrenamos tres días a la semana más el día correspondiente al partido. Algunas veces me toca viajar e intento llegar a todos los lados aunque algunos días tengo que faltar, pero son días puntuales. Los entrenadores lo entienden. Estamos ahí por amor al arte así que primero lo primero.
Empezó en el CD Pamplona con solo 8 años. ¿Cómo recuerda aquellos primeros pasos en el club?
Yo estaba jugando en el equipo de mi colegio (CD Ademar de Maristas) y me surgió la oportunidad de ir al Pamplona. Me llamaron los entrenadores con los que empecé a dar mis primeros pasos y me fui con la cuadrilla de amigos del colegio y a partir de ahí fui creciendo, conociendo gente, y hasta el día de hoy.
¿Qué ha significado crecer prácticamente toda su vida deportiva en el mismo club?
Al final, el Pamplona es un club humilde, somos una cuadrilla de amigos. Me han enseñado a trabajar con humildad. No éramos mejores que otros equipos, pero bueno, entrenabas, te lo pasabas bien, aprendías y lo importante es eso. Siempre se ha primado el subir en bloque e intentar mantener a la gente, que fuese aprendiendo por encima de los resultados. El CD Pamplona nunca nos ha apretado por los resultados, siempre era el aprender, el mejorar.
¿Ha pasado por todas las etapas del club hasta llegar al primer equipo? ¿Cómo ha sido esa evolución?
Hombre, te pasa de todo: tienes lesiones en la rodilla por el crecimiento que te obligan a parar. Tienes épocas mejores, otras peores. Con el paso de los años vas mejorando, vas aprendiendo, vas conociendo a un montón de gente, un montón de jugadores, entrenadores y pasándolo bien.
A lo largo de estos años, el club ha vivido dos fases de ascenso y otra que podría vivir esta temporada. Ha estado presente en todas ellas, ¿qué recuerdos le deja cada una?
En la primera fase de ascenso fue una situación peculiar porque justo fue el año del COVID. Tuvieron que parar la temporada y al final nos pilló de una forma un poco extraña. Tuvimos que jugar esa fase de ascenso después del COVID, en junio, una segunda pretemporada de unas seis semanas entrenando para preparar esa fase de ascenso de un partido. Luego teníamos el siguiente año, que también jugamos otra fase de ascenso un poco peculiar, porque se dividió el grupo navarro de tercera en dos grupos y fueron bastantes eliminatorias. También eso nos dio una experiencia, creo que pasamos la primera ronda con el Valle de Egües y luego nos eliminó el Ardoi, que sube ese año a Segunda RFEF.
¿Cuál diría que ha sido el momento más duro y el más especial de toda su trayectoria aquí?
Estos me los tendría que pensar... Podríamos poner los dos juntos. El más difícil y especial fue la primera temporada en tercera división, que fue una temporada complicada. Nos la jugamos en las dos últimas jornadas y fue un año con muchas lesiones, con muchas dificultades y, al final, nos salvamos en Zizur, marcando los dos goles. Después de un año complicado, fue una liberación. Se convirtió en un momento difícil y a la vez un momento especial, la verdad.
¿Siente el club como una segunda familia?
Sí, sí, totalmente.
¿Tiene algún vínculo familiar con el CD Pamplona?
No, no. Me comienzan a llamar con ocho años los entrenadores y al final fui evolucionando, también creando ese sentimiento y sintiendo que aquí se está bien.
Durante estos años, ¿ha recibido ofertas de otros clubes?
Si, algún equipo me ha llamado Durante estos años. Alguna oferta he recibido.
¿Alguna vez se planteó seriamente salir o siempre tuvo claro seguir aquí?
Siempre piensas si cambiar de aires vendría bien, ya sea por una cosa mejor o porque estás pasando por una racha un poco mala, pero bueno, al final prima más el quedarse y la verdad que es una buena decisión.
¿Con qué sensaciones afrontáis este tramo decisivo de la temporada?
Estamos clasificados para la fase de ascenso y ahora nos quedan dos partidos para intentar ver si se da, con una pizca de suerte, el alcanzar a la Peña Sport para llegar al liderato. Pero bueno, en caso de que no se diese, ya que es muy difícil porque tenemos que ganar los dos partidos que nos quedan, que son bastante difíciles, iremos a esa fase de ascenso, con humildad, con respeto y con muchas ganas de disfrutarla, de sufrir y de ver hasta dónde nos lleva.
En caso de lograr el ascenso, ¿qué significaría para usted después de tantos años en el Pamplona?
Pues sería algo histórico para el club y sería la tranquilidad de haber hecho algo con el Pamplona.
Han tenido un entrenador nuevo esta temporada, Miguel Ángel Sierra, y parece que está consiguiendo conectar muy bien con el grupo, ¿cómo lo valora?
Yo creo que está profesionalizando el equipo. Somos un grupo muy fácil de llevar, porque al final apostamos por la filosofía que nos trae el entrenador y hemos creído desde el primer momento en todo lo que nos ha enseñado él. Al final, ha dado sus frutos porque es un entrenador que sabe mucho y se está viendo en el campo, en los resultados y también en la forma de jugar. Ha conectado mucho con el equipo, tanto él, como todo el cuerpo técnico, la verdad.
“A profesional llega muy poca gente pero lo que cuenta es el camino y el día a día disfrutando del fútbol”
¿Qué les está aportando a nivel táctico y humano?
A nivel técnico, lo que he comentado antes, mucha profesionalización, los entrenamientos, la forma de jugar, la forma de enfrentarte a cada partido. A nivel humano, pues esa tranquilidad, esa confianza en nosotros, el decirnos que somos capaces de ganar a cualquiera.
El pasado fin de semana el club le rindió un homenaje con una pancarta por sus 20 años en la entidad, ¿qué sintió en ese momento?
Pues te vas a esos primeros partidos en los que te quieres imaginar cómo empezabas y que para rato pensabas que llegarías hasta ahí. Mirar a los mayores cuando eres pequeño y ahora ves a los pequeños en el campo y parece que no ha pasado el tiempo, pero hay un mundo entre esas dos épocas. En el vestuario ya me dicen que llevo en el club el mismo tiempo que la edad de algunos de nuestro equipo.
¿Se esperaba algo así?
Pues pensaba que íbamos a juntarnos todos y me iban a ver en el partido, pero no pensaba que me harían el premio de los pañuelos, la pancarta o luego los regalos y la merienda que hicimos al final.
¿Hay algún momento del homenaje que se le haya quedado grabado especialmente?
Algún compañero vino a ver el partido, y al final, he jugado con él, hemos estado en esos campos y ahora ver de fuera a todos juntos, la verdad que te ilusiona.
Defíname en una frase lo que significa, para usted, este club , ¿cuál sería?
Una cuadrilla de amigos
¿Qué le diría al niño de 8 años que empezó aquí sin imaginar todo lo que vendría después?
Que confíe, que aprenda, que aproveche cada momento, cada entrenamiento, cada partido y que le van a llegar momentos bonitos, que para eso está el fútbol. A profesional llega muy poca gente, pero lo que cuenta es el camino y el día a día disfrutando del fútbol.