Vallecas amanece hoy con la certeza de que su equipo tiene el partido más importante de su historia en su cara. El Rayo Vallecano se enfrenta esta noche a las 21:00 al Crystal Palace en la final de la Conference League en Leipzig.

Los madrileños se jugarán contra un equipo Premier que casi cuadruplica su presupuesto, y que hace poco fue campeón en Inglaterra.

La historia muestra que no existe ningún enfrentamiento entre ambos y deja un dato muy curioso: el Rayo nunca ha jugado contra un equipo inglés en competición oficial, de la misma forma que el Crystal Palace tampoco se ha medido jamás a un rival español.

La cita de Leipzig supone la primera final en toda la historia de la entidad vallecana, tanto a nivel nacional como europeo. Para los londinenses será su quinta final, aunque las cuatro anteriores correspondieron a torneos de Inglaterra (tres FA Cup y una Community Shield).

La experiencia continental de ambos equipos también es reducida. La mayor hazaña europea del Rayo fue en la Copa de la UEFA de la temporada 2000/01, donde alcanzaron los cuartos de final antes de ser eliminados por el Alavés.

Los ingleses, en cambio, solo habían participado una vez en competición europea: en 1998 jugaron la Copa Intertoto, donde cayeron en la tercera ronda frente al Samsunspor.

Un David contra Goliat económico

Si bien el nivel de fútbol de los dos equipos es similar, la diferencia económica es abismal. El Crystal Palace ha desembolsado cerca de 150 millones de euros en fichajes durante esta campaña. De hecho, solo en el mercado de invierno gastaron 50 millones en Strand Larsen, ex del Celta de Vigo, y 40 en Brennan Johnson.

Pero lo más llamativo y significativo es que, a pesar de ser el club con mayor inversión de la competición verde europea, ese gasto no les coloca ni entre los diez primeros de su liga, habiendo sido superados por equipos que han terminado descendiendo, como el West Ham o el Wolverhampton.

Por otro lado, el Rayo Vallecano apenas ha invertido siete millones de euros este año. La diferencia de gasto en esta temporada ronda los 140 millones a favor de los británicos. Para poner estas cifras en perspectiva: la inversión total del Rayo en toda la última década se sitúa en 69 millones, menos de la mitad de lo que el Palace ha invertido en un solo año.

El Rayo llega crecido

Sin embargo, en el aspecto futbolístico, la contienda se iguala. La victoria por 1-2 en Mendizorrotza de los vallecanos en la última jornada de LaLiga ha llenado de confianza a un conjunto que estuvo a punto de conseguir la clasificación europea vía liga.

Íñigo Pérez, formado en Osasuna y técnico rayista, ha conseguido que su equipo no dependa de un solo jugador y reparta el peso ofensivo. Desde que comenzó la fase de liga, Alemão ha marcado cuatro goles, mientras que Álvaro García e Isi Palazón suman tres cada uno.

El Crystal Palace, por su parte, está dirigido por Oliver Glasner, quien se despide del banquillo londinense tras este encuentro después de haber ganado la FA Cup la pasada temporada. El técnico austriaco aporta una valiosa experiencia en estas situaciones, ya que ganó la Europa League en 2022 con el Eintracht de Frankfurt. Además, cuentan en sus filas con Ismaïla Sarr, máximo goleador del torneo con nueve tantos.

Con todo, el Rayo Vallecano espera escribir la página más bonita en sus 102 años de historia, y poner al barrio de Vallecas en lo más alto del panorama europeo.

"Hay que obviar los focos y mantener nuestra identidad"

El navarro Iñigo Pérez ha asegurado que deben “obviar los focos” y “mantener la identidad” en la final de la Conference League de este miércoles ante el Crystal Palace, y ha pedido a sus futbolistas “que repliquen todo lo que hacen habitualmente” para poder afrontar “más cómodos” un partido de tal envergadura.

“No nos da igual el resultado de mañana y creo que es importante saber que va a haber cosas a las que no estamos acostumbrados. En la final de mañana se juega a algo a lo que vienen jugando desde que son pequeños. Por tanto, hay que obviar los focos, el exceso de atención a nivel emocional y mental y mantener nuestra identidad, que eso nos dé para competir, disfrutar en el partido y, ojalá, ganar la final”, declaró en la rueda de prensa previa.

Además, animó a los futbolistas a quitarse la presión. “Si a los jugadores les hubieses dicho, cuando tenían diez años, que iban a jugar aquí un partido y les iban a grabar cámaras, con 50.000 personas, sentirían cero miedo y lo único que harían es correr, jugar y disfrutar. Tenemos que ir hacia esa sensación de cuando jugabas cuando eras niño e intentar quitarnos todo el envoltorio”, expresó.

“Solo queda un paso. A los jugadores no les puedo decir ‘hay que ganar como sea’, porque no lo podemos controlar. Pero les pido que repliquen aquello que les ha traído hasta aquí, que repliquen en el día de hoy y mañana en la previa todo lo que hacen habitualmente, que no cambien sus escenarios, porque eso les va a generar confort y seguridad. Por mucho que queramos hablar de final, de épica, de la primera final en 102 años, todo esto es un partido de fútbol. Cuanto más lo simplifiquemos, más cómodos van a estar y más cerca estaremos de poder ganar”, advirtió.

Por otra parte, el técnico navarro espera poder brindar un buen resultado a los aficionados rayistas. “El otro día ya nos dijeron que la deuda estaba saldada, pero sientes deuda emocional y una responsabilidad enorme con ellos. No tiene nada que ver con el resultado, sino con la sensación de que lo que hagas les haga sentir orgullo y pueda saciarles de todos los esfuerzos que ellos hacen por nosotros”, subrayó.

“Las colas eternas, los viajes por toda Europa dejándose su físico y su economía... La forma de decirles gracias es que seamos nosotros mismos y que podamos brindarles una forma de movernos que va acorde a lo que venimos haciendo estos dos años y medio conmigo y anteriormente con Francisco Rodríguez y con Andoni Iraola”, añadió.

Sobre el Crystal Palace, reconoció que comparten con él “rasgos futbolísticos”. “Tenemos una forma de entender el esfuerzo y el sacrificio colectivo idéntica. Después, las estructuras son diferentes pero sí que conjugamos el verbo de colectivizar el esfuerzo”, manifestó.

“Creo que más allá de las comparaciones que haya entre un equipo y otro en diferencias de presupuestos, de valores de mercado y todo este tipo de cuestiones que se han añadido al deporte en las últimas décadas y no tienen nada que ver con el fútbol y el juego, debemos representar muy bien lo que es el barrio de Vallecas, nuestra gente, nuestra afición”, explicó.

“Simplemente con eso y mantener nuestro juego y nuestra identidad, todo lo que nos ha traído hasta aquí, creo que será acertado. El resultado no lo podemos controlar, lo anterior, sí. Es importante obviar en un día tan especial el tipo de comparaciones que tienen que ver más con el marketing, la industria y el negocio que con el juego, que mañana es lo que tiene que brillar en la final”, concluyó.