Eneko Aguilar: “En la celebración pensé que por estos momentos todo sufrimiento merece la pena”
El navarro ha sido clave en el retorno del Sabadell a Segunda cinco años después, al ser él quien empezó la remontada de la eliminatoria en el minuto 89 de partido
El navarro Eneko Aguilar (Berriozar, 21/04/2000) se ha convertido en uno de los héroes del ascenso del Sabadell al marcar en el minuto 90 el gol que encarriló la remontada del conjunto arlequinado en la final del play off de ascenso a Segunda División ante el Zamora el pasado viernes. Finalmente el conjunto catalán goleó por 4-0 (4-1 en el global) y no fue necesario llegar a la prórroga —en el momento del tanto de Aguilar el duelo marchaba 1-0, mientras que el global era de 1-1—. Días después de una celebración histórica para el club catalán, el exjugador de Osasuna Promesas repasa cómo ha vivido aquella acción, el ambiente que se ha generado en la ciudad y el momento que atraviesa en el cuadro catalán, al cual llegó en enero procedente de la Ponferradina. Desde entonces ha sido pieza clave para el conjunto que dirige Ferrán Costa.
Anotó el gol que ponía el 2-1 en la eliminatoria y que acabó siendo decisivo.
–No sé cuántas veces he visto ya el vídeo del gol, igual miles de veces. En ese momento simplemente cuando vi que metí me puse a correr como un loco sin sentido. Fue una pasada, la verdad.
¿Y cómo recuerda la jugada?
–Recuerdo que sacamos rápido de banda, la recibe Priego y nada más controlar levanta la cabeza y mira hacia el área. Entonces, lo primero que intento es ir al remate y cuando veo que el balón sale, va hacia Escudero y sé que va a rematar muy bien porque es muy bueno. Sé que va a ir seguro a puerta o cerca. Una vez va a rematar intuyo que puedo ir hacia ese lado, entonces me preparo un poco por si el portero deja el rechace. Cuando veo que el balón sale de su cabeza (de Escudero) pienso que es gol, pero me acerco un poco por la inercia hacia ese palo por si no va a gol. Una vez ahí ya me pega en el cuerpo y chuto rápido porque noto al defensa cerca.
Después llegó una celebración completamente desatada. ¿Recuerda qué pensaba o qué gritaba en ese momento?
–No. O sea, quizás un poco en todos los años y en todas las veces que has sufrido y que al final por estos momentos todo sufrimiento merece la pena.
Además, en su caso salió desde el banquillo nada más comenzar la segunda parte. ¿Qué le pidió el entrenador?
–En mi caso fue por lesión de un compañero que había forzado, estaba tocado y quería ayudar al equipo. Pero me tocó salir e intentar hacerlo lo mejor posible. La verdad que es un poco difícil la situación porque prácticamente no has calentado y tienes que entrar al ritmo del partido, que en estos finales de play off es altísimo. Al principio me costó, pero poco a poco ya vas entrando en el partido y te vas encontrando mejor. Me pidieron simplemente mantener el ritmo del partido y elevar un poco al equipo en intensidad.
¿Cómo ha sido la celebración durante estos días?
–Muy chula, la verdad, muy emotiva. El viernes, al acabar el partido, fuimos todos juntos a celebrarlo. El sábado tuvimos comida y la rúa por la ciudad, que fue espectacular. Ver tantas camisetas arlequinadas por toda la ciudad apoyándonos y en el ayuntamiento fue una pasada. Y ayer (por domingo) hicimos una cena más tranquila, más a nivel de club, con la directiva y familiares. Y bueno, creo que hoy (por ayer) ya acabamos con el Parlament de Cataluña.
¿Qué significa este ascenso para la ciudad y para el club cinco años después de bajar de Segunda?
–Sabadell tiene 200.000 habitantes, que es como casi Pamplona. Entonces es como si Osasuna ascendiera a Primera División. Lo que significaría para nosotros es lo que hemos conseguido crear en los habitantes. Lo piensas así y es una locura.
¿Siente que también hay una sensación de alivio en el entorno después de conseguir el ascenso?
–No, no diría alivio. De hecho, todo lo que hemos recibido durante este mes de play off ha sido apoyo incondicional pasara lo que pasara. Porque creo que la ciudad estaba un poco dormida respecto al fútbol y hemos conseguido ilusionarla, que nos apoyaran y que disfrutaran. Los mensajes que recibíamos eran que pasara lo que pasara, aunque no lográramos el ascenso, ellos iban a estar orgullosos del año que habíamos logrado y de la ilusión que les habíamos generado. Recibir esos mensajes la verdad que es precioso.
¿Cómo define la temporada después de este desenlace teniendo en cuenta además que el ascenso directo se escapó en las últimas jornadas?
–El equipo iba primero y volaba. Nada más llegar empezamos una mala racha en la que estuvimos un mes sin ganar y una vez pasamos ese bache, que nos hizo fuerte para lo que quedaba de temporada, ha sido muy bonito el proceso. El día a día ha sido muy divertido, los entrenamientos han sido muy duros, pero los hemos disfrutado y al final yo creo que es la clave. El buen rollo que había en el vestuario, el tener ganas de ir a trabajar todos los días y al final por cosas así se consigue el objetivo.
¿Cómo se superan esos pequeños baches que aparecen durante la temporada?
–Al final tú miras al compañero de al lado, con el que te sientas en el vestuario, y si se está partiendo la cabeza por cambiar la situación, al final te contagia. Sabíamos que la temporada era muy larga, que hay momentos en los que todo te sale a favor y hay momentos en los que todo te sale en contra. Siempre hablamos de que los momentos a favor hay que intentar alargarlos lo máximo posible y los contrarios seguir entrenando y seguir trabajando para cambiar la dinámica lo antes posible. Esa era nuestra mentalidad en los malos momentos y saber que a la semana siguiente iba a haber otro partido e intentar cambiar la dinámica cuanto antes.
En lo personal, ¿está viviendo el mejor momento de su carrera?
–Sí, y diría también junto con la salvación con el Promesas en Teruel. Obviamente a otra escala, pero es esa sensación de haberlo conseguido. Eran objetivos distintos, pero el hecho de acabar la temporada y conseguir el objetivo que te habías propuesto al inicio es una pasada.
¿Le veremos la próxima temporada en el Sabadell?
–Ojalá que sí, ojalá. La verdad es que ahora nos reuniremos uno a uno con el director deportivo y pondremos en contexto un poco qué intenciones tiene el club con nosotros y qué intenciones tenemos nosotros. Simplemente llegar a un acuerdo de si continuar o no. Pero por mi parte ojalá que sí.
Más allá de seguir o no en Sabadell, ¿qué objetivos tiene en su carrera a largo plazo?
–No tengo ningún objetivo a largo plazo. Obviamente seguir creciendo como jugador y como persona en el día a día, disfrutar de momento, es así. No soy un jugador que desde pequeño tuviera grandes expectativas. Al final he ido disfrutando cada año del fútbol. Es un privilegio poder vivir de lo que te gusta. Entonces simplemente disfrutar del camino, que tiene momentos muy malos y muy duros, pero que al final de todo se aprende y de todo se disfruta.
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