Aunque en realidad se puede comer en cualquier época del año, el imaginario colectivo asocia el consumo generalizado de la ensaladilla rusa al calor y al verano. Agradable y fresca, ha sido protagonista de numerosas salidas familiares al campo y a las largas jornadas veraniegas junto a las piscinas.

Como muchos platos sabrosos y que forman parte del recetario familiar más tradicional, la receta es sencilla y, salvo graves fallos de cocinero principiante torpe o accidente puntual, salva con éxito su examen en la mesa. Pero también en su simplicidad es complicado alcanzar esa perfección que solo sabían darle nuestras abuelas. Y eso que cada una de ellas tenía su propia y única versión de la receta original que allá por mediados del siglo XIX el chef Lucien Olivier inventó en el restaurante Hermitage de Moscú en su versión de lujo y que la Revolución Rusa volvió proletaria.

Trucos para una ensaladilla rusa perfecta

Salvando los trucos e ingredientes que la receta personal de ensaladilla rusa tenga cada cual, hay una serie de trucos básicos que ayudarán a que quede perfecta.

Las patatas, junto con la zanahoria, son los elementos comunes a todas las recetas, por ello son los que hay que cuidar. Por ello, el primer truco es elegir bien las patatas, que sean de calidad y que hay que cocer enteras y con piel. Una de las más adecuadas son las patatas nuevas de la variedad kennebec, red pontiac y spunta. Son las que menos se deshacen. Una vez cocidas, pelarlas y cortarlas en dados uniformes del mismo tamaño.

Por lo que respecta a las zanahorias, deben ser frescas ya que una vez cocidas mantendrán una textura firme. Si son congeladas se corre el riesgo de que queden demasiado blandas. También se cortan en dados y del mismo tamaño que las patatas. Si se añaden otros ingredientes, como pepinillos, aceitunas, pimientos, procurar que tengan también el mismo tamaño.

La mayonesa, si es casera mejor que de bote para poder darle el toque personal de acidez, textura y aroma que más nos guste. Aunque también se pueden personalizar las de bote y, si la ensaladilla tiene que viajar, aguanta mejor.

Todos los ingredientes deben mezclarse cuando estén fríos, esto evitará que la mayonesa se corte y dé problemas. Además, una vez montada, la ensaladilla debe reposar al menos una hora y media en la nevera para que los sabores se integren mejor. Pero para su consumo, hay que sacarla del frigroífico un rato antes para que se atempere un poco y los aromas se empiecen a liberar.

Una ensladilla decorada con hinojo. Freepijk

La receta más sencilla

Aquí vamos a ofrecer la más sencilla de todas, la básica. A partir de ella, cada cual que siga la receta de su abuela o experimente caminos nuevos.

Ingredientes

Para la ensaladilla:

  • 4 patatas
  • 4 zanahorias
  • 2 huevos
  • 150 gr de atún en conserva
  • A partir de aquí, lo que se quiera: guisantes, aceitunas verdes y/o negras, pimientos, pepinillos, alcaparras...

Para la mayonesa:

  • 2 huevos
  • Un chorrito de zumo de limón o de vinagre
  • 400 ml de aceite de girasol, oliva o una mezcla de ambos
  • Sal fina

Elaboración

Para la ensaladilla, pelar las zanahorias. Poner a cocer las patatas y las zanahorias durante 25 minutos en agua hirviendo con sal. Introducir también los huevos y sacarlos con cuidado cuando hayan pasado 10 minutos de cocción. Se pueden cocer separados, pero así se gana tiempo y no se gasta mas agua. Dejar enfriar todos los ingredientes, pelar las patatas y los huevos. A continuación, cortar en cubos lo más parecido de tamaño posible tanto las zanahorias como las patatas y los huevos, aunque estos se pueden cortar en cuartos o en ruedas para decorar.

Para la mayonesa, poner en el vaso batidor los huevos con el vinagre o el limón, la sal y la mitad del aceite. Se introduce el brazo de la batidora tocando la base del vaso y se empieza a batir a potencia baja sin mover la batidora hasta que la mezcla comience a emulsionar. A partir de este momento se va incorporando el resto del aceite poco a poco y se va levantando poco a poco la batidora hasta conseguir la textura deseada. Reservar.

Para acabar, preparar el resto de los ingredientes escurriendo el atún y picando los complementos elegidos si es necesario. Mezclar en frío la patata, la zanahoria, el atún y el resto. Incorporar la mayonesa y mezclar bien para integrar. Tapar y meter en la nevera para enfriarla al menos una hora. Sacarla un rato antes de comerla.

Personalizar la mayonesa

Para darle un plus a nuestra ensaladilla, más allá de los ingredientes que lleve, y hacerla más nuestra, lo más sencillo es personalizar la mayonesa, darle un toque diferenciador. Esta idea es especialmente útil con las mayonesas de bote, que pese a ser de buena calidad, resultan muy uniformes y es una manera de darles otro brillo.

Así, para darle un toque picante, se pone en el fondo del vaso batidor un chile, un jalapeño o una cayena, se añade la mayonesa y se bate hasta que todo quede bien ligado. Una cucharadita de pimentón en cualquiera de sus versiones, dulce, picante o ahumado, puede servir para potenciar el sabor de la mayonesa y también para darle un nuevo color. Lo mismo puede hacerse con otras especias como el curry, el jengibre o la cúrcuma. Incluso con hierbabuena.

Hasta se le puede dar un aire de pesto verde añadiendo con dos dientes de ajo, unas hojas de albahaca, unos piñones o unas almendras y una cucharadita de parmesano rallado. Batido junto a la mayonesa a potencia media, el color verde y el aroma convertirán esa ensaladilla rusa en un plato único.