Accesorios de la firma ZAL, de un viaje a la India hasta Euskal HerriaCedida
Con tan solo 22 años, la bilbaina Laura Zorelle es la fundadora y directora creativa de ZAL, una marca de accesorios “femeninos” que apuesta por el diseño cuidado, la autenticidad y una identidad muy marcada. Actualmente, se encuentra compaginando el desarrollo de su marca con sus estudios de último año del doble grado en ADE + Derecho en la Universidad de Deusto.
La idea de crear algo propio siempre ha estado en su cabeza, ya que desde pequeña ha tenido una actitud muy inquieta: “Siempre he querido construir algo mío”. Y es que ZAL nace de un viaje a la India con su familia, en el que conectó muchísimo con la cultura, los productos y las telas. Fue al volver cuando se dio cuenta de que podía materializar la idea de construir algo propio relacionado con este mundo que había descubierto. “Por tanto, siempre he tenido esa inquietud de emprender, pero no fue hasta este viaje que encontré el formato perfecto para hacerlo. Así nació ZAL”, explica la joven que muestra todas sus creaciones en @zal_instyle.
Compagina la gestión de la firma con sus estudios.
De una visión a un proyecto real
Para la nacida en 2003, construir ZAL está siendo un proceso continuo de aprendizaje. Desde el principio tuvo clara la idea estética y lo que quería transmitir, pero convertir esa visión en un proyecto real fue lo que le ha “obligado” a aprender sobre desarrollo de producto, selección de materiales, construcción de marca, comunicación y gestión empresarial. “No es algo que se pueda aprender a la primera, creo yo. Ha sido un continuo prueba y error”, matiza.
Gracias al viaje que hizo a la India, Laura Zorelle consiguió establecer contacto con distintos proveedores, y con el tiempo ha ido ampliando esa red con algunos nuevos. Y es que cuando tiene una nueva creación en mente, “el proceso es relativamente rápido”.
Ella selecciona personalmente las telas y define el producto, y desde ese momento “puede pasar alrededor de un mes” hasta que lo tiene en su casa. Tal y como nos cuenta, “la parte más intensa” suele ser cuando recibe los pedidos. Cada producto es distinto y el espacio de almacenamiento que tiene es reducido: “A veces es casi una odisea organizarlo todo, pero hasta ahora siempre he conseguido sacarlo adelante”.
Forros impermeables
Los neceseres de ZAL están confeccionados en algodón estampado y los forros son impermeables, pensados precisamente para poder llevar cremas, maquillaje o cualquier líquido con tranquilidad. A su creadora le gusta seleccionar personalmente las telas, “cuidando mucho los colores y los estampados para que cada pieza tenga personalidad, pero sin perder la parte práctica y funcional”.
“ZAL se ha convertido en parte de mi día a día”, asegura la joven de Bilbao. Considera que es un proyecto que forma parte de su rutina, de su forma de pensar y organizar su tiempo. Más que algo puntual, diría que es algo que “ya está integrado” en su vida.
Por otro lado, cree que la clave es la perseverancia y dedicarle tiempo: “No es algo que crezca de un día para otro. Si te gusta de verdad lo que haces y eres constante, poco a poco se van viendo los resultados”. Y también piensa que es muy importante rodearse de gente que “te motive y te ayude” a hacer las cosas bien. “Tener apoyo y buenas referencias cerca marca mucho la diferencia”, afirma.
Varias anécdotas
Con ZAL, su creadora tiene varias anécdotas, pero una que le sorprendió mucho fue cuando una profesora le preguntó por su firma. “Yo no tenía ni idea de que sabía nada de la marca. Me dio muchísima vergüenza en el momento, la verdad…, pero también me hizo ilusión pensar que estaba llegando a sitios que no imaginaba”, rememora.
Laura Zorelle encara el futurocon muchas ganas, ya que cree que ZAL “todavía tiene mucho recorrido” y no descarta ampliar tanto la línea de productos como el propio negocio en sí. “Me ilusiona seguir creciendo poco a poco, incorporando nuevas ideas, pero manteniendo siempre la esencia de la marca”, concluye.
Un grupo definido
Una de las partes del proceso que más disfruta, y que al mismo tiempo más retos le ha supuesto a Laura Zorelle, es la gestión de las redes sociales. Para ella era un terreno prácticamente nuevo cuando empezó con ZAL: “No tenía ni idea de cómo comunicar una marca, cómo grabar contenido o cómo transmitir mensajes”.
Sin embargo, han sido una herramienta clave para darse a conocer y “también para consolidar lo que hoy es ZAL”. Y es que a través de las redes sociales, ha conseguido crear un grupo muy definido de “seguidoras” que se sienten identificadas con la marca y que les gusta todo “(o casi todo)” de lo que tiene en ZAL.
Para ella ha sido un proceso de prueba y error, de atreverse, de perder la vergüenza y de experimentar con distintos formatos hasta encontrar la manera de comunicar. “De alguna forma, la evolución de ZAL ha ido completamente en paralelo a la evolución de mis redes sociales. A medida que la marca ha madurado, también lo ha hecho mi forma de comunicarla”, finaliza.
El reto de “perder la vergüenza”
Lo más peculiar que ha hecho Laura Zorelle ha sido salir en un vídeo de otra marca en el que pudo dar visibilidad a ZAL. “Fue algo que no estaba planeado y que me sacó bastante de mi zona de confort, pero al final fue una oportunidad muy buena para la marca”, cuenta. Lo que más le ha costado ha sido “perder la vergüenza”.
Los forros de los neceseres de ZAL son impermeables.
Piensa que exponerse en redes, grabarse, hablar delante de la cámara y dejar de pensar en el “qué dirán” no es nada fácil: “Ha sido un proceso muy personal, pero también necesario”. Y de lo que más orgullosa está es “de lo bien que han ido los pop-ups”. Expone que detrás hay muchísima organización y mucho trabajo que no se ve, y cuando todo sale bien y ve a la gente conectar con la marca en persona, para ella eso “compensa todo el esfuerzo”.