Pamplona. El Grupo Iruña hizo su peor partido de la temporada ayer. No hizo gala de ninguna de sus virtudes, por lo que Tarragona, sin su estrella y gracias a atascar el ataque navarro, se llevó una victoria que hubiese redondeado la primera vuelta de los navarros. No comenzó el partido muy vistoso. Ambos equipos estaban fríos y las defensas, sin ser muy intensas, se imponían a los ataque. Tras un 0-4 de inicio, los navarros, comandados por Iñaki Narros, le dieron la vuelta al marcador. Tras conseguir colocarse 12-6, los navarros se atascaron en ataque. Los tarraconenses, sin su gran estrella Franklin, se aplicaron atrás y se aprovecharon de la permisividad arbitral debajo de ambos aros para hacer todavía más dura su defensa. Poco a poco fueron mermando las diferencias hasta conseguir empatar antes del fin de cuarto (13-13). Lo de Jareño ya empezaron a dar muestras de dominio en los rebotes en ataque pero estos no acababan en puntos a su favor. Los primeros minutos del segundo cuarto fueron todavía peores que los del primero. Nadie acertaba de cara al aro excepto Iñaki Narros y en los rostros de los jugadores navarros se empezaba a intuir signos de desesperación. El equipo navarro estaba atascado, la defensa de los de Berni Álvarez sobre los bases no permitía que fluyese bien el balón y cuando este llegaba a los interiores, tanto Diouf como Fornas o, más tarde, Torres, fueron superiores a Joseph, Blair y Sanborn. Entonces Jareño dio entrada a Txomin López. El veterano ala-pívot salió con muchas ganas y aportó aire fresco al equipo. Pese a esto, los navarros se fueron al descanso seis puntos por debajo y habiendo anotado sólo 24 puntos, algo que, habitualmente, suelen hacerlo en un solo cuarto. Mejoría efímera Tras un triple de Romá Bas, los catalanes lograron marcharse hasta los 10 puntos de ventaja a la vuelta de vestuarios. Entonces el Grupo Iruña se reencontró consigo mismo durante unos minutos. Con dos bases sobre la pista, los navarros se hicieron duros atrás y comenzaron a recortar las diferencias. Primero un triple de Sanz, después una canasta de listo de López, que corrió el campo más rápido que el resto, y un mate al contraataque de Narros colocaron a los navarros a un solo punto. El Grupo Iruña había vuelto, pero sólo fueron esos minutos. Los navarros no terminaron de remontar, ayudados también por los colegiados, que estuvieron al nivel del encuentro, horrorosos. Así, con tres puntos de desventaja, los de Jareño encaraban el último cuarto. Los navarros sabían que si volvían a mostrar el juego rápido en ataque y duro en defensa tenían muchas posibilidades de llevarse algo positivo. Pero ni apareció en todo el cuarto. Para rematar, el que sí se presentó, y de que manera, fue el joven Torres, que terminó de finiquitar el encuentro. El Grupo Iruña no pudo acabar una genial primera vuelta con una victoria. Pero pronto van a tener posibilidad de resarcirse, el domingo a las 12.00 horas en el Anaita contra La Palma. Seguro que lo hacen.