Pamplona - Desde Ucrania hasta Pamplona. La joven gimnasta de Anaitasuna Eylin Ortiz García se declara fan de los animales, tanto que en su casa tiene dos gatos y un perro. Se iría de compras con Beyoncé y quiere ahorrar para dar la vuelta al mundo.

Nacida en Ucrania, ¿recuerda la primera vez que vino a Navarra?

-Al principio vinimos a Isaba porque mis padres iban a trabajar en un camping. Era invierno y estaba todo nevado, es de lo poco que me acuerdo. Y luego llegamos a Pamplona cuando tenía nueve años.

¿Y la primera vez que visitó Anaitasuna?

-El primer día que llegué al pabellón lo recuerdo perfectamente. Lo vi como si fuera un cartel de película en los que se anuncian exhibiciones. Fui y como vieron que tenía buenas condiciones físicas me quedé, y hasta hoy allí sigo.

¿Tiene familia en Ucrania?

-Sí, tengo un tío y una abuela. Mi madre mantiene más contacto con ellos porque son su familia. Nosotras solemos saludar por Skype.

¿Ha vuelto?

-Qué va. Espero ir pronto para visitar y recordar todo.

¿Ruso sabe?

-Lo chapurreo un poco (risas). Pero me gustaría retomarlo. Además, como mi padre es de Nicaragua y habla castellano, tenía más ganas de que aprendiésemos castellano.

¿Qué ha heredado de su madre?

-Aparte de que nos parecemos mucho, creo que de ella tengo el sentido del humor.

¿Y de su padre?

-De mi padre... quizá el ritmo.

¿Lleva el ritmo latino en la sangre?

-El ritmo sí, latino ya no lo tengo tan claro (risas).

¿Le costó aprender castellano?

-La verdad es que no. No tengo el recuerdo de estar amargada para aprender.

¿Qué es lo que más le gusta de Pamplona?

-Que es una ciudad muy tranquila.

¿Y lo que menos?

-Que hace mucho frío.

Si tuviera que explicarle a alguien que viene de fuera cómo se viven unos Sanfermines, ¿qué les diría?

-La gente aquí lo vive. Son unas fiestas en las que se puede hacer de todo. Hay actividades para todas las edades.

¿Y en referencia a todo lo que gira alrededor de los toros?

-No soy muy partidaria de los toros, pero también respeto que sea tradición. Para mí es maltrato. Una vez he ido a ver una corrida y estaba muy incómoda.

¿Cuál es el origen de su nombre?

-Es latinoamericano. Cuando mis padres se casaron en Ucrania nosotras adoptamos los apellidos de mi padre.

¿Con qué famosa le gustaría pasar una tarde de compras?

-Con Beyoncé, porque me parece muy polifacética. Canta, baila, creo que haríamos buena dupla (risas)

¿Quién le parece el hombre más atractivo del mundo?

-Will Smith.

¿A quién invitaría a cenar?

-A mi hermana, y si tiene que ser un famoso, pues a Will Smith.

¿Se maneja en la cocina?

-Me gusta más comer que cocinar, pero con mi hermana poco a poco voy aprendiendo.

Siempre se ha dicho que tanto gimnastas como modelos tienen que seguir unas dietas muy específicas...

-La verdad es que a nosotras en Anaita nunca nos han puesto una dieta. Antes igual se vigilaba un poco más, pero ahora no. Depende un poco de tu propio criterio y de cómo te veas tú.

¿Con quien le gustaría mantener una conversación profunda?

-Con mi madre.

¿Qué le gustaría que le dijera?

-Que la vida no es tan dura. Algo tranquilizador y alentador.

¿Es de las que prefiere ver una película en el sofá o de ir al cine?

-Me gustan las dos cosas, pero ver una peli el domingo a la tarde en el sofá me encanta.

¿De qué escena de película le hubiera gustado ser protagonista?

-De la escena del barco de Titanic.

¿Le gusta la moda?

-Me gusta vestir bien y que la gente vista bien, pero la verdad es que tampoco le doy mucha importancia.

¿Qué vestido elegiría para una cena especial?

-Algo normalito, largo y con algo de escote.

¿Y los tacones le gustan?

-Sí, pero al ir corriendo a todos los lados los tacones son incómodos. ¿A dónde vas con tacones y con la mochila? (risas).

Las gimnastas tienen los pies muy machacados...

-Sí, es otro de los inconvenientes para ponerse tacones o sandalias.

En una exhibición de gimnasia se le da importancia a las mallas con las que compiten. ¿Suelen hacerlas ustedes?

-Normalmente se encargan. Pero alguna vez, dependiendo del presupuesto que haya cada año, sí nos ha tocado pegar algún cristalito.

Si no se hubiera dedicado a la gimnasia, ¿qué otro deporte hubiera practicado?

-Patinaje sobre hielo.

¿Y algo que no sea deporte?

-Piano. Me apuntaron cuando era pequeña y cuando tenga un poco de tiempo me gustaría retomarlo. Tengo buen recuerdo de la infancia.

¿Qué estilo de música le gusta escuchar?

-En ese sentido soy un poco rarita (risas). Me gusta el rap y el house. He escuchado durante mucho tiempo Nach. Y me quedaría con la canción de Tierra prometida.

¿Bailar le gusta? ¿Qué estilo elegiría?

-Sí que me gusta, además llevo el ritmo en las venas. Creo que para empezar elegiría funky.

¿Sigue la actualidad nacional e internacional?

-Tuve una temporada en la que me dio por estar más informada, pero ahora no porque todo son desgracias y cosas negativas. Solía ver los informativos en la tele.

¿La situación política que está viviendo España se la esperaba?

-Creo que la gente necesita un cambio, pero no me imaginaba que íbamos a estar tanto tiempo así.

¿Creía en el pacto entre Ciudadanos y PSOE?

-Creo que Ciudadanos era lo que buscaba. No está tan etiquetado como el resto y está haciendo lo que más le conviene.

¿Si hubiera nuevas elecciones cree que la gente volvería a votar lo mismo?

-Ni idea, la verdad. Pensaba que en las anteriores elecciones la gente iba a votar mucho más a Ciudadanos, pero se dio un batacazo. Así que no sabría decirte...

En cuanto al tema de los refugiados, ¿está siguiendo lo que ha dicho Donald Trump en Estados Unidos -“pido el bloqueo completo y total a la entrada de musulmanes” o “si gano devolveré a los refugiados sirios a casa”-?

-Buf... Es algo que me parece fatal y que no llegaré a comprender nunca. No entiendo cómo pueden llegar a tener a familias enteras, que están huyendo del conflicto que hay en su país, detrás de una valla de alambre. Nadie hace nada ni creo que lo vayan a hacer.

¿Ha estado siguiendo el conflicto ucraniano?

-Es algo que parece que ha pasado de moda, pero en realidad sigue ahí y está bastante peor de lo que se dice en las noticias. Se están radicalizando mucho más las cosas.

Además de los entrenamientos y los estudios, ¿está trabajando?

-Sí, trabajo en el bar Zentral los fines de semana por la noche para ganar unos dinerillos. He estado también en Anaitasuna de camarera en verano.

¿Los animales también le gustan?

-Me encantan. Soy súper protectora de los animales. Tengo dos gatos y un perro que adopté de la calle.

¿Cuando viva sola le gustaría tener animales?

-Sí, pero requieren mucho trabajo y atención, son como un hijo (risas).

¿Se considera una adicta al móvil?

-No, la verdad es que muchas veces me sobra.

¿Playa o montaña?

-Me gustan las dos. Suelo ir mucho al monte a pasear con el perro.

¿Algo que coleccione?

-Me gusta tener fotografías impresas.

¿Qué es lo que más valora de una amiga?

-La sinceridad.

¿Hay especial conexión entre vosotras dentro del equipo?

-Son como mi segunda familia. Igual nos enfadamos por tonterías, pero en los momentos importantes sabes que siempre van a estar ahí.

Está sacándose el carnet de conducir...

-Sí, llevo pocas clases prácticas y espero que vaya mejor. Pensaba que iba a tenerle miedo, pero me está gustando.

¿Cuándo está de bajón qué suele hacer para animarse?

-Ver una peli de risa o salir al monte para desconectar. Suelo ir a San Cristóbal porque vivo cerquita.

Antes de empezar Técnico de Laboratorio, ¿qué hizo?

-Hice Bachiller, pero no me sirvió de nada. Me gustan más las cosas prácticas que tener que memorizar todo.

¿Y en el futuro a qué le gustaría dedicarse?

-(Risas) Pues ojalá pueda dedicarme a lo que estoy estudiando ahora. De momento me quedan las prácticas, que voy a empezar lo más seguro en la Volkswagen, y luego ya se verá.

¿Descarta estudiar alguna carrera relacionada con las ciencias más adelante?

-No lo descarto. Probaré a ver qué hay en el mundo laboral y depende lo que necesite para progresar sí que me gustaría estudiar.

¿Le gustaría seguir dedicándose a la hostelería?

-No, me gusta y me divierte, pero no lo veo para estar 30 años dedicándome a lo mismo. No está nada mal para hacer algo ahora.