Tres olímpicos navarros destacan el "esfuerzo" como clave para "alcanzar cualquier meta"
Daniel Milagros, Lander Martín y Manex Salsamendi han sido reconocidos en una recepción por la presidenta del Gobierno
Daniel Milagros, Lander Martín y Manex Salsamendi son tres deportistas olímpicos navarros a los que su "esfuerzo" les ha llevado a "alcanzar cualquier meta" y buscan "dar visibilidad a los deportes de invierno" para animar a más personas, especialmente jóvenes, a practicarlos.
Llegar a unos Juegos Olímpicos nunca es sencillo. Menos aún cuando se trata de los de invierno y de deportes con poca tradición, escasos recursos y caminos casi sin referencias previas. Detrás de cada clasificación hay años de disciplina, renuncias y una convicción firme de que el esfuerzo merece la pena.
Ese espíritu es el que ha reunido este viernes a la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, con los deportistas navarros que han participado en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, en un encuentro marcado por el reconocimiento institucional pero, sobre todo, por las historias personales que explican cómo se llega hasta allí.
Daniel Milagros representa quizá mejor que nadie esa idea de abrir camino donde apenas lo había y así lo ha explicado durante la recepción y en declaraciones a los medios. Para él, alcanzar los Juegos fue "un gran orgullo personal", pero también la confirmación de que incluso los proyectos que parecen imposibles pueden salir adelante.
Éxitos internacionales
Hace apenas dos años que comenzó su transición al patinaje de velocidad sobre hielo tras una destacada carrera sobre ruedas, disciplina en la que había logrado éxitos internacionales. Milagros ha explicado que "el salto no fue fácil, pocos referentes, información limitada y muchas horas de entrenamiento conseguidas casi a pulso junto a su familia".
Sin embargo, poco a poco llegaron los apoyos y el progreso deportivo hasta culminar con su clasificación olímpica, donde compitió en los 1.000 metros y firmó un histórico 27º puesto, convirtiéndose en el primer español en disputar esta modalidad en unos Juegos de Invierno.
Milagros insiste en que "su experiencia debería servir para reforzar el apoyo a deportes minoritarios y animar a los jóvenes navarros a intentarlo". Cree que los referentes, aunque escasos, pueden cambiar mentalidades y abrir oportunidades.
También desde otra perspectiva ha vivido la experiencia olímpica Lander Martín, integrante del cuerpo técnico de la selección española de esquí de fondo. Él mismo reconoce que llegar a unos Juegos como técnico es tan exigente como hacerlo como deportista.
Navarro, esquiador en activo y vinculado al club Irrintzi Ski, su trabajo durante la cita olímpica incluyó desde la preparación del material, ceras, esquís y adaptación a las condiciones de nieve, hasta el apoyo logístico y técnico al equipo nacional, un aspecto decisivo en un deporte donde los detalles marcan el rendimiento.
Para Martín, "la visibilidad olímpica es fundamental". En sus palabras: "Ayuda a que los más jóvenes descubran disciplinas poco conocidas, fomenta hábitos saludables y transmite valores como la disciplina, la constancia y el crecimiento personal que el deporte aporta".
La historia
La historia de Manex Salsamendi Silva aporta además un matiz singular. Nacido en Brasil pero criado deportivamente en el Valle del Roncal, donde empezó a esquiar de niño, compite internacionalmente con la federación brasileña sin dejar de sentirse "un navarro más".
Esa doble identidad le ha permitido abrirse camino en el circuito internacional y disputar ya dos Juegos Olímpicos consecutivos, Pekín 2022 y Milano-Cortina 2026, donde ha mejorado sus registros y firmó el mejor resultado olímpico de un esquiador brasileño en sprint clásico, además de convertirse en el primer navarro en participar en dos Juegos de Invierno seguidos.
Él mismo ha subrayado que su objetivo ahora es "seguir creciendo y, si es posible, estar en la próxima cita olímpica", siempre con la idea de inspirar a quienes empiezan y demostrar que con trabajo y constancia los sueños deportivos son alcanzables.
La recepción institucional ha servido así no solo para felicitar resultados, sino para reconocer trayectorias que hablan de esfuerzo silencioso, pasión y compromiso. Tres historias distintas, un mismo mensaje: el deporte navarro, incluso en disciplinas minoritarias y exigentes como las de invierno, sigue encontrando caminos para llegar a la élite y, sobre todo, para inspirar a quienes vendrán después.
Temas
Más en Más deportes
-
Comienza la tercera edición de los Gladiators Arena Games
-
Hormaetxe-Elorz buscan la txapela del Comarcal de Lezama
-
Fallece Jesús Fernández Iriondo, presidente de la Federación Internacional de 1978 a 1994
-
Manex Salsamendi Silva: “Estoy satisfecho porque dentro de mis posibilidades hice una carrera perfecta”