"Llegar a Mercedes fue entrar a un mundo con el que había soñado 24 años"
El pamplonés, que se unió a la escudería en 2021, ha detallado cómo es trabajar para la marca alemana
Miguel Eslava Goñi (Pamplona, 30/08/1996) soñaba de pequeño con trabajar en Fórmula 1 mientras veía los títulos de Fernando Alonso por televisión. Años después, ese anhelo se cumplió en 2021, cuando firmó como ingeniero por Mercedes en plena batalla Hamilton-Verstappen, donde consiguieron el Mundial de Constructores, pero no el de Pilotos. Cinco años después, el navarro ha formado parte del desarrollo del nuevo motor de la escudería y trabaja como nexo entre la fábrica y la pista. Tras el doblete en la carrera inaugural de la temporada en Australia, Eslava repasa su camino desde Pamplona hasta uno de los equipos más laureados del Gran Circo y explica cómo se vive desde dentro la presión y el trabajo que hay detrás de cada carrera.
Lo primero de todo, estará contento con el doblete en Australia, ¿no?
Estamos muy contentos. Son casi 4 años desarrollando un motor y obviamente llegar a la primera carrera y darte cuenta de que el motor funciona, de que está siendo próspero y que encima pinta a que estamos un poquito por delante de los rivales, pues siempre es recompensa. Pero luego hay tener presente todo el trabajo que nos queda por hacer, porque al fin y al cabo, para todos, acabamos de plantar una nueva normativa, acabamos de aterrizar en esta nueva regulación y obviamente hay mucha capacidad de desarrollo todavía por delante para todos los equipos.
¿Cómo pasa usted de Pamplona a un equipo de Fórmula 1?
Desde pequeño siempre supe que era mi sueño, mi pasión. Desde que veía a Fernando Alonso en 2005 y 2006 ganando mundiales. Ahí es como que algo me picó por dentro y dije: “Me atrae muchísimo este sector”. Al principio mi intención era ser mecánico. Yo lo que quería era estar en el pit cambiando ruedas. Pero pasaron los años y me fui dando cuenta de que en el colegio la física y las matemáticas se me daban bastante bien. Cuando estaba en el colegio la Fórmula 1 era un mundo todavía más aislado, era más difícil pensar en llegar o ver cuál era la manera de hacerlo, porque al final es un mundo muy pequeño. Estudié en Pamplona, en la UPNA, ingeniería industrial internacional en inglés. Luego me fui dos años a Barcelona a hacer un máster en ingeniería industrial y a la vez trabajé en un equipo de Fórmula Student de la Universidad Politécnica de Cataluña. Aplicando mucho, haciendo muchos exámenes y buscándome, básicamente, los resultados, me dio la oportunidad Mercedes.
¿Su objetivo era llegar a la Fórmula 1 o entrar en Mercedes?
Mi objetivo era llegar a la Fórmula 1. Pero fue casualmente Mercedes, que en ese momento llevaban seis veces seguidas ganando el Mundial de Constructores, quien me dio la oportunidad. Tuve la suerte de que fue Mercedes quien me la dio. Ellos tienen un sistema de contratar a la gente que da oportunidad a todo el mundo a hacer un examen. No solo a gente de universidades muy de nicho como Oxford o Cranfield, sin que hayan hecho un máster específico de motorsport. Ahí pude demostrar mi validez.
Usted entra en 2021, en plena lucha por el mundial entre Hamilton y Verstappen, ¿cómo lo vivió desde dentro del equipo?
Al principio todo es muy estimulante. Todo es muy nuevo, todo es muy llamativo. Acabas de llegar a un mundo con el que habías soñado 24 años. Fue un poco como una montaña rusa. La última carrera, la de Abu Dhabi, fue un jarro de agua fría muy grande. Yo no he vuelto a ver esa carrera ni el Drive to Survive de ese año ni nada. Fue un choque bastante bestia. Lo bonito fue que gané mi primer campeonato del mundo con Mercedes, el de Constructores, pero fue un poco frío porque perdimos el de pilotos. Y obviamente eso tiene un impacto en la empresa, que no está acostumbrada a perder el de pilotos.
¿Cuál es su papel dentro de la escudería?
Desde este año mi papel es el de Track Support Engineer. Me encargo de ser ese nexo de unión entre actividades u operaciones que ocurren en pista y las que ocurren en la empresa. Mi labor principal es ser ingeniero de motor en tests que ocurren dentro de la empresa o en combinación con otros clientes como Mercedes. Y a la vez doy soporte en el driver in the loop, que básicamente es un simulador en el cual está el piloto.
¿En qué ha cambiado su trabajo respecto al puesto anterior?
Antes era ingeniero de durabilidad. Básicamente eres también ingeniero de motor, el encargado de toda la telemetría, de mantener la fiabilidad del motor y de que esté operando de manera correcta. La imagen típica del ingeniero que está delante de una pantalla en negro con líneas que se mueven: eso es la telemetría. Pero cuando lo haces como ingeniero de durabilidad tienes un motor en un banco de pruebas y, de manera controlada, lo llevas al máximo número de kilómetros necesario para conseguir lo que llamamos el prove out para pista. Es decir, simular en el banco de pruebas todo lo que luego el motor va a ver en pista. Eso es importantísimo. Ahora, como Track Support Engineer, cuando corro tests en banco de pruebas con motor mi labor es la misma que la que tendría que hacer en pista, como un ingeniero de motor en pista. Todo el tema de fiabilidad, de operaciones, de cómo se tiene que actuar con el motor, cómo arrancarlo o cómo actuar bajo ciertas circunstancias. El equipo de chasis es tu cliente, así que te encargas de que el motor siempre esté a punto y operacional para que ellos puedan realizar sus tests. Después en el driver in the loop mi función es hacer también esa parte de ingeniería de motor, de ser ingeniero responsable del motor, pero más más especializado en toda la parte de rendimiento. O sea, asegurarse de que el motor está rindiendo al máximo nivel posible, que la energía -que este año es muy importante-, también está operando de la manera adecuada.
¿Trabaja directamente con los pilotos?
Sí, el piloto puede venir y decirte: “Oye Miguel, el deployment en esta curva no es como a mí me gustaría, me gustaría cambiarlo de esta manera, ¿qué opinas?”. Entonces trabajamos directamente con pilotos. Trabajo mucho con Kimi (Antonelli), con George (Russell), con Frederik Vesti mano a mano. Estamos en una sala con diez personas hablando y trabajando directamente.
¿Qué papel ha tenido usted en el desarrollo del nuevo motor?
Ha ido cambiando con el tiempo. Desde el principio me encargaba más de la durabilidad del motor, de asegurar que iba a rendir de la manera que nosotros queríamos durante el tiempo que necesitamos. Ahora, como ingeniero de Track Support, me he encargado de la primera introducción del motor a los pilotos en lo que se llama drivability, que básicamente es cómo de fácil o de dócil es el motor y cómo se amolda a las necesidades del piloto en pista. También me encargo bastante de diferentes operaciones del motor, asegurarnos de que las testeamos antes de hacerlas. Es decir, que el ingeniero de pista, que realiza el soporte durante el fin de semana en el circuito no sea el primero que realiza esas actividades, sino que ya están probadas en el banco de pruebas y sabemos lo que esperar. Es muy importante porque en pista no puedes fallar. Lo único que puedes hacer es empeorar lo que has desarrollado en la fábrica. Por lo tanto, hay que asegurarse de que el trabajo está hecho previamente.
¿Cómo es para usted una semana de Gran Premio?
Por ejemplo, esta semana de GP de China. El lunes es un día normal de trabajo, de ocho de la mañana a cuando termines. Si hay soporte en el simulador me iría a Brackley a trabajar en el driver in the loop con los tests que queremos probar para el fin de semana. Luego el martes trabajé unas cinco horas por la mañana: de ocho de la mañana a una del mediodía y esa misma noche ya cambié al horario chino. Entré a trabajar desde las nueve de la noche y trabajé hasta las dos y media de la mañana. Mi labor depende de las necesidades que se requieran en pista, pero básicamente es asegurar que siempre hay otro par de ojos, otro cerebro, que puede pensar, actuar y desarrollar otras acciones para intentar bajar el número de operaciones que tiene que realizar el equipo en pista.
¿Ha llegado a viajar a los circuitos?
Mi puesto es como la antesala a ser ingeniero de motor en pista. Hay un entrenamiento que se lleva a cabo en la pista. Ya tengo varios tests que me esperan en Montmeló con McLaren la semana que viene, otra en abril también con ellos, otra en mayo con Mercedes y con Aston Martin de la generación antigua. Luego, después, en algún momento tendré que empezar a ir a pista para estar al lado de un ingeniero de motor y copiar, hacerte la idea de las actividades que hacen, la rutina y cómo se trabaja con un equipo de chasis. En pista todo cambia porque es una máquina de alta precisión. Nadie habla entre sí. Después del accidente de Antonelli en Libres 3 en Australia todo el mundo sabía lo que tiene que hacer, dónde tiene que estar y qué tornillo tiene que tocar.
¿Cómo se vive la presión dentro de la Fórmula 1?
Estamos acostumbrados. Si estás dentro de la Fórmula 1 la presión es algo que te gusta, que te motiva y que te hace trabajar más duro y ser mejor. Yo, por ejemplo, necesito trabajar bajo presión. Es algo que me alimenta, es como gasolina. Para nosotros cada carrera es importante y cada carrera es igual de importante que la anterior.
¿A qué sabe ganar con un doblete la primera carrera del año?
–Es una satisfacción gigantesca. Estábamos en la empresa dando soporte y ves la ilusión en las caras de la gente. Ves las sonrisas, te chocas la mano y te das cuenta de que todo el trabajo de cuatro años está dando sus frutos. Pero también sabes que queda muchísimo trabajo por delante. Lo celebras y lo disfrutas, pero no nos dejamos llevar por la celebración. Ya sabemos cuál es nuestro objetivo, que obviamente es el mundial.
¿Aspira a ser ingeniero de carrera?
No lo he valorado, sí que me gusta y cuando estamos en el simulador en ocasiones hago ese papel, pero no sé. Ahora mismo tengo el objetivo de llegar a pista, pero sé de sobra que una vez llegue a la pista voy a tener por delante un nuevo reto. ¿Puede ser ingeniero de carrera? Puede ser. Aunque también hay sacrificios. Tengo que verme en esa situación en la que quiero sacrificar más cosas o no.
¿Qué le diría a un joven que quiere llegar a la Fórmula 1?
Que se puede llegar. Obviamente hay que trabajar muchísimo y hay muy poca gente dentro de la Fórmula 1, pero es posible. Si tu constancia, tu trabajo y tu disciplina son altos, vas a poder llegar a donde quieras. Además en Navarra tenemos cosas como el circuito de Los Arcos y hay mucho gusto por el mundo del motor. Si eres espabilado vas a encontrar una manera de relacionarte con el motorsport. No hay peor cosa que dejar algo a la mitad y luego pasarte el resto de tu vida preguntándote por qué no seguiste luchando por tu sueño.