Polémica en el rugby femenino: World Rugby probará un balón más pequeño para las competiciones
Una decisión que ha sido calificada como "la peor que se ha adoptado jamás" por una de las jugadoras
La federación internacional de rugby, World Rugby, ha decidido modificar el tamaño de los balones para la modalidad femenina de su deporte. A partir de competiciones internacionales clave como la WXV Global Series de este otoño o la próxima Copa del Mundo, las jugadoras jugarán con un balón de la talla 4.5. Este nuevo modelo es un 3 % más pequeño que el tamaño 5 tradicional, aunque mantendrá exactamente el mismo peso reglamentario.
El objetivo principal que presenta la entidad es ajustar el material a la biomecánica de las atletas. Al disminuir un poco las medidas, se pretende mejorar la precisión en el juego a mano, facilitar el agarre y disminuir de manera notable los errores de manejo.
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Esta acción coloca al rugby al mismo nivel que otras disciplinas que ya han ajustado sus reglas para las categorías femeninas; esto se da en el atletismo (con la altura de las vallas o el peso del disco) o en el baloncesto, donde se emplea un balón de tamaño 6 en lugar del 7 utilizado en competiciones masculinas.
"Es la peor decisión que se ha adoptado jamás"
No obstante, la iniciativa no ha sido muy bien recibida por las jugadoras, argumentando que este cambio repentino dinamita automatismos técnicos trabajados durante años y temiendo, además, que la decisión pueda dañar la imagen del rugby femenino frente al público general.
Zoe Harrison, apertura de la selección inglesa, se mostró implacable en una reciente entrevista para la BBC Sport: "Es la peor decisión que se ha adoptado jamás". Harrison señaló el grave problema de adaptación que supone para el juego al pie: "No he jugado con un balón más pequeño de 5 desde los 14 años. Al ser más pequeño, no hay la misma superficie para que puedas envolver el pie".
Frente a todas estas quejas, World Rugby mantiene su postura de recabar datos antes de dictar una sentencia definitiva. El nuevo balón ya pasó una primera criba en noviembre, cuando se probó en el circuito de primera división de rugby a siete. Ahora, la federación quiere ver cómo se comporta en el máximo nivel del rugby a 15.
Mark Harrington, director de bienestar de los jugadores del organismo, ha querido calmar los ánimos garantizando que el proceso está bajo lupa: "Junto con los jugadores de rugby a siete, analizaremos cuidadosamente las opiniones, la vigilancia de las lesiones y los datos sobre el desarrollo del juego de la WXV Global Series", declaró.
