Navarra refuerza su posicionamiento en el sector energético con la asignación de 81 millones de euros al proyecto de baterías y almacenamiento de energía impulsado por Hithium en la Comunidad Foral. La ayuda forma parte de la resolución provisional aprobada este miércoles por el Gobierno central, que moviliza un total de 670 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) para acelerar la transición energética y la electrificación en el Estado.
El proyecto navarro se enmarca en el programa de impulso a la cadena de valor industrial de tecnologías limpias, una línea que en su segunda convocatoria ha concedido 165 millones de euros a 41 iniciativas distribuidas en doce comunidades autónomas. Dentro de este conjunto, destacan especialmente los proyectos vinculados a baterías y almacenamiento energético, considerados clave para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico ante el crecimiento de las energías renovables.
Impulso institucional y avances del proyecto
El desarrollo del proyecto ha estado acompañado de una intensa agenda institucional en los últimos meses. El consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, viajó en abril a China en una cita clave para avanzar en la implantación de la futura fábrica de baterías en Navarra.
Por su parte, la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, también realizó una visita oficial al país asiático, coincidiendo con el cuarto viaje comercial del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en esta legislatura.
En paralelo, Hithium ya ha constituido la sociedad con la que operará en la Comunidad Foral, Hithium Spain Innovation, con sede en Pamplona, tal y como adelantó este periódico el pasado mes de marzo.
Una megafactoría con impacto industrial y laboral
El proyecto contempla la implantación de una planta de baterías —la primera de la firma en Europa— y la creación de hasta 1.000 puestos de trabajo, lo que supondría un importante revulsivo para el tejido industrial navarro.
Aunque todavía no existe una decisión definitiva sobre su ubicación, las antiguas instalaciones de BSH en Esquíroz se perfilan como la principal opción para albergar la futura megafactoría. Este emplazamiento cerró tras el mayor expediente de regulación de empleo de la historia reciente de Navarra, con más de 600 despidos, y lleva más de un año en proceso de reindustrialización.
Otras ayudas energéticas
Además del impulso al almacenamiento energético, el paquete de ayudas provisional aprobado por el Estado contempla inversiones en eólica marina y energías del mar, centrales hidroeléctricas de bombeo, movilidad sostenible y producción de energía renovable. Entre los programas más destacados figura Port-Eolmar, que destinará 212 millones de euros a reforzar las capacidades logísticas de varios puertos estratégicos.
En el ámbito del almacenamiento hidráulico, la segunda convocatoria del programa Boralmac II ha ampliado su dotación hasta los 165 millones de euros, beneficiando a siete proyectos repartidos por distintas comunidades autónomas.
Por su parte, las iniciativas vinculadas a la movilidad eléctrica también reciben un impulso relevante, con miles de nuevos puntos de recarga previstos en todo el país y el apoyo a la renovación de flotas empresariales.
El conjunto de ayudas se completa con el programa Renocogen, que destinará 21 millones de euros a proyectos de generación de electricidad y calor a partir de energías renovables, con tres iniciativas ubicadas en Navarra.
Con esta asignación, el proyecto de Hithium se consolida como una de las apuestas industriales más relevantes en Navarra, tanto por su impacto económico como por su contribución a la descarbonización. La iniciativa refuerza además el papel de la comunidad como enclave estratégico en el desarrollo de tecnologías clave para el futuro energético de Europa.