Este luchador del Kanku Eguzkiza, en Burlada, aterrizó el fin de semana en Jeddah para entrar en la recta final previa a uno de los combates más importantes que habrá tenido, su debut en la Professional Fighters League (PFL) edición Mena (Middle East & North Africa). En este combate de Artes Marciales Mixtas tan importante Imad ‘The Spider’ El-Azami se enfrentará a Malik Basahel, un contrincante con un historial terrorífico, lleno de finalizaciones por K.O. y sumisiones.
La historia de Imad El-Azami El-Hassani comienza cuando tenía 15 años, cuando decidió cruzar hasta Melilla. Vivía con su familia en Fez, Marruecos, había practicado kárate e incluso llegó a viajar con el equipo nacional marroquí al Campeonato de África. Entró a España con el sueño de hacerse más grande en el mundo de las Artes Marciales, y para ello estuvo durmiendo 11 meses en la calle de Melilla hasta poder entrar a la península a finales del año 2021. Antes de llegar a Pamplona pasó por Torremolinos y Tudela, donde estuvo dos años y le introdujeron a las MMA.
Imad llegó sin saber qué era este deporte, sabiendo solo sobre la disciplina del kárate. En GYM19 el entrenador le fichó y, a los 3 meses de aprender a manejarse, tuvo su debut, con el que le vino su primera derrota. Como él mismo comentó, lo que se le vino a la cabeza es que le iban a matar, que lo que había hecho hasta entonces era muy diferente a esto. Ahora no cree que pueda ser el mismo si deja de entrenar: “me podría pasar algo en la cabeza, me ayuda cuando tengo un día malo y cuando tengo un día bueno, sobre todo me ayuda a enfocarme en mi mismo”. En su primera pelea amateur
Estuvo viviendo en la ciudad de la Ribera hasta 2023, cuando finalmente subió a Pamplona y comenzó a entrenar en el Kanku con su actual entrenador Ricardo Echarte. Además de ejercitarse ahí, entrena en el Gracie Barra de Pamplona, donde también da clases, en el Kuraia Fight Club y tiene diferentes empleos.
Su dedicación comienza por una pasión absoluta por este deporte. Hasta el punto de querer dedicar su vida a esto sin ningún límite, estirándolo al máximo. Desde que entrena con Echarte, solo ha perdido una pelea, en noviembre de 2023, y le siguieron 11 victorias consecutivas. Haciendo que su récord amateur sea 13-2.
La carrera de Imad ha pasado varias veces por la AFL, aunque también ha combatido en la RWL y en Cage Warriors. Además, antes de su debut profesional, ha peleado en un combate de Dogfight Wild Tournament, los organizados por el streamer Jordi Wild.
Ahora se presenta a su combate en Jeddah con un récord de 1-0, siendo esa victoria con UAE Warriors por decisión unánime hace casi 7 meses. Para el pesaje de antes del viernes deberá estar en 125 libras (56 kg), para pelear en peso mosca. Para llegar bien, le ha tocado bajar aproximadamente 12 kilos, teniendo en cuenta que normalmente pesa 68.
Así ‘The Spider’ da un gran salto para su segundo combate profesional, en el que implica subir el nivel respecto al tiempo que le dedica. Como él mismo comenta: “Sé que es un rival muy duro, es la cara de PFL Mena en el peso mosca y es uno de los mejores. Tiene un 3-0 y vamos a pelear en su casa”. Pero estas circunstancias no merman el espíritu de Imad, que se ve con posibilidades de llegar a su nivel: “Es una pelea dura, pero estoy llegando a un nivel en el que no hay gente a la que se le de mal esto, tengo que arriesgarme para ganar y hacer un buen show”.
El luchador cree que va a sorprender, aunque su rival tenga un record tan impresionante, Imad dice tener el nivel suficiente para que la pelea caiga a su favor: “No quiero tener excusa, quiero darlo todo y ver qué pasa, sin remordimiento”.
La base de todo deportista es el trabajo de cada día y cada entrenamiento, y ‘The Spider’ se dedica a esto todos los días de la semana dividiendo sus sesiones en fuerza, de MMA, lucha y grappling. Esto lo ha estado coordinando con las clases en el Gracie Barra, trabajar en un local de hostelería y de portero de discoteca. Ahora tha tenido que apartar algunas cosas para poder dedicarse al máximo a su sueño, el de darlo todo como luchador sin ninguna excusa.
El recorte de peso es una de las partes más duras del combate y la más dura de la preparación. Como ya se ha dicho, ha tenido que bajar 12 kilos para poder pelear en peso mosca: “Te baja la tensión, no tienes energía ni para caminar ni hablar. Además tienes muchos cambios de humor, duermes poco por el hambre”. Además ha tenido, como es habitual entre estos deportistas, varias lesiones en el costado, nariz o el ligamento cruzado, acumulación de líquidos, aunque no le impiden pelear, ni siquiera cuando se lesionó la rodilla en Cage Warriors: “Si es tu pasión siempre tiras para alante, si me lesiono la rodilla la entreno menos o me enfoco en el boxeo”.
Su combate más duro hasta ahora ha sido el de Cage Warriors, como él mismo explica: “Las derrotas no han sido duras porque no tenía suficiente nivel en MMA. En Holanda tuve que pelear contra un Checheno, comenzó dominando él con un derribo al principio del combate y lo siguió de golpes. En el segundo asalto cambió el ritmo y le estuve pegando cuando nos fuimos al suelo. Para el tercero estaba mareado y le llevé al suelo. Pero esta pelea fue complicado encontrar fallos del rival”.
Malik Basahel, el oponente de Imad tiene un 3-0 en combates profesionales, en los que ha ganado dos por KO y uno por sumisión, y 21 victorias, 2 derrotas y un empate en amateur según Tapology. La mayoría de esas victorias han sido usando el suelo, con luxaciones o estrangulaciones.
Imad y su equipo han estado preparando la pelea y estudiando a su oponente. Según pudieron analizar, tiene buen golpeo pero no lo usa y sobre todo destaca en el grappling. La estrategia de ‘The Spider’ pasa por reforzar mucho la defensa de lucha y afinar el trabajo de cuerpo a cuerpo, espera hacer un combate largo. Aunque Basahel sea más agresivo, Imad es rápido y quiere demostrar su nivel en el suelo, cree que esta es su oportunidad para hacer que su nombre sea conocido. Otro sello especial para El-Azami, es que varios luchadores han rechazado luchar contra Basahel y ha llegado a pelear en Bellator.
Imad se ve a sí mismo con hambre: “Tengo muchas ganas, siempre pienso que lo que me ha pasado desde los 15 años, viviendo solo o en la calle, siendo emigrante y lejos de mi familia es la pelea más dura que he tenido. Fue un combate contra mí mismo y sin duda lo más difícil de mi vida, ahora estas peleas no tienen nada que ver y no son nada comparado con eso”. Lo que él necesitaba, según dice, es una oportunidad: “El hambre lo traigo yo, el trabajo está hecho, he trabajado más que él y voy a hacer lo máximo para no perder”.
Así, El-Azami ha podido dar este salto internacional tan complicado de este deporte. Ha podido lograrlo gracias a los que le rodean, su compañero Gorka Pardo, a su entrenador de Jiu-jitsu y a su entrenador del Kanku, Ricardo Echarte, a quien ve como un padre y que, según comenta Imad, tiene mucha fe en él tanto dentro como fuera del deporte.