La DGT lo confirma: las balizas V-16 tendrán que pasar su propia ITV
El objetivo es garantizar que todas las balizas que se comercializan mantienen los mismos estándares de calidad y funcionamiento
El pasado 1 de enero entró en vigor la obligatoriedad de la baliza V-16. "Una pequeña baliza de color amarillo que está dotada de conectividad y es capaz de emitir una luz 360º de alta intensidad de forma intermitente y continua al menos durante 30 minutos. Incorpora una pila o batería con una vida útil de un mínimo de 18 meses, al margen de si esta es o no recargable", tal y como así la definen desde la Dirección General de Tráfico (DGT).
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Eso sí, por el momento, las fuerzas y cuerpos de seguridad serán "flexibles" y no multarán por un periodo "razonable" de tiempo a los conductores que en sus vehículos no la lleven. Una medida obligatoria desde el 1 de enero que el Ministerio del Interior considera "imprescindible" para frenar la "sangría" de fallecidos por atropello. Según datos publicados por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante 103 peatones, casi el 10% de las 1.119 víctimas mortales, perdieron la vida en 2025.
Las balizas V-16 tendrán que pasar su propia ITV, según la DGT
Recientemente, los expertos han confirmador que las balizas V-16 tendrán que pasar su propia ITV. Pero no la ITV que conocemos como tal. La Inspección Técnica de Vehículos es un proceso obligatorio que garantiza que los vehículos en circulación cumplan con los requisitos de seguridad y emisiones exigidos por la normativa vigente.
Un proceso cuyo objetivo es garantizar que los vehículos se encuentran en condiciones adecuadas para su circulación por la vía pública. O lo que es lo mismo, prevenir accidentes y reducir el impacto ambiental en los automóviles. Una inspección en la que los técnicos revisan elementos como el sistema de frenos, luces, neumáticos, suspensión, dirección, emisiones de gases y otros aspectos de seguridad. En caso de encontrar algún fallo, el propietario debe repararlo y volver a presentar el vehículo para su aprobación.
En el caso de lasbalizas V-16 lo que ocurre es que, previo a su venta, estos dispositivos serán sometidos a diferentes controles. El objetivo no es otro que garantizarque todas las balizas que se comercializan mantienen los mismos estándares de calidad y funcionamiento que han sido exigidos para su certificación.
La primera de las revisiones, tal y como así lo indican los especialistas, tendrán lugar un año después de la homologación inicial y será de forma presencial. En la línea con lo que apuntan, se dará a elegir por parte de los responsables de Tráfico que se realice en las instalaciones del solicitante o en la fábrica, dependiendo del aspecto que se deba verificar en ese momento.
La siguiente inspecciones será cada dos años, en los que se alternarán revisiones documentales con el envío de muestras para ensayos y otras pruebas que puedan ser requeridas. Así se podrá verificar que cumplen con las especificaciones técnicas exigidas, así como una buena comunicación con la plataforma DGT 3.0.
