La electrificación del transporte ya no es una conversación de futuro. Está entrando poco a poco en las empresas, primero con vehículos de flota, después con coches de empleados y, cada vez más, como un servicio que algunas compañías empiezan a ofrecer a clientes o visitas. Para aquellas empresas que aún no han dado el paso hacia la electromovilidad hay una pregunta que puede rondar en su cabeza: ¿tengo que instalar puntos de recarga en mi empresa?
La respuesta no es un sí o un no inmediato. En la mayoría de los casos, la cuestión no es tanto la obligación como la preparación. Y ahí es donde conviene detenerse un momento antes de tomar decisiones precipitadas.
¿Existe obligación de instalar un punto de recarga en empresas?
Sí, si tu aparcamiento de empresa tiene capacidad para 20 plazas o más.
Desde 2023, la normativa estatal establece dotaciones mínimas de recarga en determinados edificios de uso distinto al residencial privado con zonas de aparcamiento de más de 20 plazas. Por regla general, el marco legal fija un punto de carga por cada 40 plazas o fracción (hasta llegar a 1.000 plazas) y, a partir de ahí, una más por cada 100 plazas adicionales.
¿Qué significa para tu empresa? Que, en la práctica, puedes no necesitar “llenar” tu parking de cargadores. Lo importante es saber qué marco aplica en tu caso y cómo planificarlo para evitar sanciones sin improvisar y, sobre todo, sin sobredimensionar.
No todo pasa por instalar puntos de recarga
La imagen habitual que se nos viene a la cabeza, y que solemos ver, es la de uno o dos equipos anclados a una pared. Pero, en entornos empresariales, hay factores más importantes a tener en cuenta: la infraestructura eléctrica, la potencia disponible y la capacidad de crecer sin volver a levantar el aparcamiento dentro de dos años.
Por eso, más que preguntarse cuántos cargadores hay que instalar, conviene empezar por algo más básico: saber si el aparcamiento está preparado para asumirlos cuando haga falta.
El tamaño del aparcamiento, el uso real que se hace de las plazas (si están ligadas a empleados, a flota propia o a público), la potencia eléctrica disponible en el edificio y el horario en el que se concentra la actividad suelen ser suficientes para despejar muchas dudas.
No es lo mismo un aparcamiento de oficina con entradas y salidas continuas que uno industrial donde los vehículos permanecen estacionados durante horas. Tampoco es igual un centro que prevé electrificar su flota en breve que otro donde el coche eléctrico llegará de forma más gradual.
Qué opciones tiene una empresa en Álava
Una vez que se analiza la situación de la empresa y cuál es su previsión de futuro, surgen dos opciones.
En algunas empresas alavesas se opta por cumplir lo imprescindible. Se instala lo estrictamente necesario y se observa cómo evoluciona la demanda. Es una opción válida cuando no hay presión inmediata, pero tiene un límite; si el uso crece rápido, obliga a hacer nuevas obras y a replantear lo que ya estaba hecho.
Otras compañías, en cambio, prefieren anticiparse y planificar los puntos de carga por fases. Dejan preparada la infraestructura eléctrica desde el inicio y van desplegando los puntos de recarga poco a poco. Este enfoque permite aprovechar ventanas de obra, controlar la potencia y adaptar la instalación al ritmo real de la empresa, sin sorpresas.
La elección de uno u otro enfoque depende de lo que tu empresa necesite y de cuál sea tu previsión.
Programar, gestionar y escalar
En muchas empresas, además, la recarga no es solo enchufar un coche. Entra en juego la necesidad de programar horarios, repartir consumos, limitar potencias o distinguir entre vehículos de empresa y usuarios externos. Ahí es donde las soluciones aparentemente sencillas se quedan cortas y empieza a ser necesario un planteamiento más técnico, aunque el uso diario siga siendo simple.
Aquí entra en juego factores económicos y técnicos. ¿Cómo y cuánto se va a cobrar por recargar un vehículo eléctrico? ¿Se cobra solo a personas externas a la empresa? ¿Cómo se habilita la gestión de vehículos de empleados? Y si necesito ampliar, ¿cómo debería hacerlo?
La cuestión está en que esa complejidad no la debe asumir la empresa, sino quien diseña e implanta la instalación.
Más información
EV360 Electromovilidad
Dirección: C/ Vicente Aleixandre, 25 Bajo 01003 Vitoria-Gasteiz, Álava
Móvil: (+34) 620 806 546
Cuando conviene apoyarse en un proveedor especializado
Traducir todas estas variables requiere un instalador de puntos de carga especializado que sea capaz de convertirlas en decisiones prácticas para tu empresa.
En EV360 trabajamos con negocios y empresas que quieren dar ese paso con criterio. El proceso comienza con una auditoría técnica que permite entender necesidades actuales y futuras, analizar la capacidad de potencia disponible, el uso real del aparcamiento y los horarios. Con esa información, se plantea una propuesta clara y, si tiene sentido, una implantación por fases que permita crecer sin conflictos ni improvisaciones.
El objetivo no es instalar puntos de recarga porque sí, sino ofrecer una solución de movilidad eléctrica adaptada a cada empresa, resolviendo dudas y evitando errores antes de que aparezcan.