Recuerdo cuando Toyota se decidió a desembarcar definitivamente en el mercado español y cómo un servidor, fruto de esa mentalidad tan europea de quererlo todo para ayer, no entendía lo que a todas luces me parecía parsimonia, lentitud y despilfarro del tiempo para alcanzar de inmediato elevados objetivos de ventas. También todavía tengo presentes las palabras del entonces responsable del concesionario de la firma nipona en Pamplona: “Los japoneses, y Toyota todavía más si cabe, son diferentes a nosotros, no tienen prisa, saben que van a llegar, implantarse, crecer y triunfar al final del proceso”.
Y así, como quien no quiere la cosa, pasito a pasito –partido a partido que diría el Cholo-, llegaron, vieron y triunfaron. Ese mismo planteamiento cabe aplicarlo al RAV4, el SUV intermedio de la gama nipona, que desde siempre ha sido todo un referente en el segmento, también en el mercado, y que ha ido creciendo con el devenir de los años. Ahora se dispone a estrenar su sexta generación, caracterizada por la “electrificación avanzada”, aunque mi favorita era aquella más ruda y todoterrenera de hace bastantes años y que incorporaba el motor diésel 2.2 de 177 CV y tracción total, con un genio y poderío que era imposible de olvidar, de los diésel más divertidos que he conducido.
Toyota anuncia la sexta generación del RAV4, más electrificada, conectada, segura y atractiva que nunca
Disponible en carrocería de cinco puertas, con 4,600 metros de largura, 1,855 de anchura, 1,685 de altura y 2,690 de distancia entre ejes, cuenta con un maletero de 446 litros en la mecánica híbrida enchufable (PHEV) y de 514 litros en la híbrida (HEV), cuatro niveles de acabado (Advance, Spirit, GR Sport y Limited) y precios de partida de 43.500 euros para la HEV y de 46.500 euros para la PHEV, estando previstas las primeras entregas para junio de este año.
El Toyota RAV4 es, según la propia casa japonesa, “uno de los modelos más emblemáticos de la marca y un pilar clave de su gama en el mercado español dentro del segmento D-SUV. La sexta generación “refuerza la estrategia multitecnología de Toyota con una oferta electrificada más avanzada, eficiente y conectada, manteniéndose fiel al carácter que ha definido al modelo desde su lanzamiento. Da un paso adelante en diseño –Toyota alude al lenguaje Hammerhead-, tecnología y experiencia digital. Sigue siendo un SUV robusto, eficiente y versátil, alineado con los valores de Toyota en fiabilidad, durabilidad y calidad, para mantener el rendimiento, la seguridad y el valor a lo largo del tiempo, y consolidando la confianza de los clientes en nuestro país”.
Con más de 100 kilómetros de autonomía eléctrica en sus variantes PHEV, tampoco se olvida de la tracción total
Este progreso en la electrificación se aprecia especialmente en las variantes híbridas enchufables, que anuncian una autonomía totalmente eléctrica que supera los 100 kilómetros. Cuentan con un motor de gasolina de 2,5 litros completamente rediseñado y con el que ofrecen dos niveles de rendimiento, un primero de 268 CV y tracción delantera y un segundo de 304 CV y tracción a las cuatro ruedas. Ambos incluyen la batería de 22,7 kWh de capacidad, con carga alterna de hasta 11 kW y continua de hasta 50 kW, y alcanzan la misma velocidad punta, 180 km/h, aunque varían su aceleración, con un paso de 0 a 100 km/h en 7,5 y 5,8 segundos, en tanto que los 4X4 elevan su capacidad de remolque hasta los 2.000 kg. La versión híbrida (HEV), de tracción delantera, entrega 183 CV, anuncia 180 km/h de velocidad punta, 8 segundos de 0 a 100 km/h y un consumo medio de 4,9 litros. Acredita la etiqueta ECO, que en los PHEV pasa a ser Cero Emisiones. Todas las mecánicas emplean cambio automático.
Esta sexta generación adopta “un diseño Hammerhead que integra sensores, elementos aerodinámicos y nuevas ópticas led para ofrecer una imagen más robusta, moderna y tecnológica”, con nuevas llantas de aleación, opciones de carrocería monotono y bitono, así como techo solar o panorámico. El confort también progresa merced a los cambios introducidos para reducir ruidos y vibraciones
Junto a un interior renovado para mejorar la experiencia de conducción, el próximo Rav4 es el primer modelo de Toyota en Europa que estrena la plataforma digital ARENE, “una arquitectura de software diseñada para convertir el vehículo en un automóvil inteligente, más seguro y conectado”. Esto se traduce, por ejemplo, en una pantalla multimedia central de 12,9 pulgadas con un funcionamiento más ágil gracias a sus 16 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, en un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas que muestra la navegación, asistentes de conducción y modos de eficiencia, con información específica sobre la carga de la batería y autonomía eléctrica en las PHEV; o en la dotación de seguridad (Toyota Safety Sense 4.0) más avanzada de la marca japonesa. Todo para que al final la fórmula del éxito siga surtiendo efecto en la felicidad de cada vez más afortunados usuarios del RAV4.